Jaime Solano (GVAM): «La mejor tecnología es la que ayuda a superar los obstáculos y no se ve»

Jul 13, 2021 | Personajes

Con una visión antropocéntrica que coloca al viajero en el centro de todos sus desarrollos, GVAM se ha convertido en la empresa española líder en tecnologías que facilitan al turista la visita autónoma a ciudades, museos y destinos patrimoniales urbanos o naturales.

Hace 18 años, Jaime Solano tuvo una idea: crear unas guías accesibles para museos para que cualquier persona, sin excepción, pudiera visitarlos de forma autónoma. Ese fue el germen de GVAM, una empresa dedicada a la creación de guías interactivas que en 2013 ascendió un escalón creando apps para mejorar la experiencia de aquellas primeras visitas. GVAM es hoy una empresa puntera en innovación y desarrollo de recursos turísticos y soluciones tecnológicas para adaptarlas al entorno cultural y turístico y a las necesidades de unos visitantes cada vez más exigentes. Su CEO nos explica cómo lo han conseguido.

La idea inicial de la GVAM era crear guías para museos, pero en sus 18 años, siempre apoyándose en la tecnología, la compañía ha saltado a otros campos. ¿Cuál ha sido ese desarrollo?

GVAM debe su éxito a la innovación sensata de la tecnología. Desde el comienzo, como proyecto de I+D para mejorar la accesibilidad a la cultura, hemos liderado la transformación digital de museos, monumentos, ciudades patrimoniales, parques naturales… También tenemos clara la necesidad de incrementar la capacidad de generación de ingresos de nuestros clientes como eje de sostenibilidad de la innovación: si ellos ganan, nosotros también podemos seguir invirtiendo. La tecnología GVAM se implantó por primera vez en instituciones culturales como el Museo Arqueológico Nacional (MAN) o el Museo Nacional de Arte de Catalunya (MNAC), y después se extendió a gigantes como Patrimonio Nacional, la Alhambra, el Real Madrid, el Barça o la Catedral de Sevilla. Por sus claras conexiones con la cultura, hemos desarrollado soluciones para educación, sobre todo visitas escolares donde la experiencia arranca en el aula. Del mismo modo, el patrimonio cultural y natural, presente en las ciudades y pueblos de nuestro país, es otro de nuestros ámbitos de expansión. Hemos creado apps para todas las ciudades españolas catalogadas por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad, convirtiéndonos en líderes por número de publicaciones, descargas y contenidos accesibles en varios idiomas.

GVAM, por explicarlo para profanos, ha saltado de la guía tradicional básica, en la que el usuario solo es receptor de la información, a la creación de herramientas que proporcionan al usuario una experiencia de viaje premium. ¿En qué consiste esa experiencia?

Hasta que nosotros y los smartphones llegaron, los sistemas de audioguías no habían sufrido prácticamente cambios. Sistemas de audio, alguna pantalla y poco más… ¡y estamos hablado de un invento de 1970! Los smartphones han permitido soportar esta transformación digital, apoyada en el conocimiento del visitante y en la conectividad de datos y contenidos. Pero también es necesario conservar una visión antropocéntrica, colocando al usuario en el centro del diseño. Operar servicios en directo para más de dos millones de personas cada año nos ha hecho reconsiderar muchos desarrollos para hacerlos más humanos, eficaces y accesibles, aunque eso suponga ciertas renuncias a la sofisticación. En este sentido, la experiencia de viaje premium consiste en adelantarte a los deseos y necesidades del visitante aplicando la inteligencia artificial. Se trata de soluciones digitales que combinan, según el perfil de cada visitante, recomendaciones dinámicas de contenido, sistemas de geolocalización, recreaciones virtuales del pasado, gamificación de recorridos y otros recursos que enriquecen la visita del turista y también del residente local. También debe ser integral. En GVAM no solo intervenimos en las aplicaciones de visita, sino que también aportamos soluciones en el antes y el después: en cómo se llega a la aplicación, por qué se decide utilizarla y también mantener la relación una vez que acaba la visita. Desarrollamos herramientas para la gestión de contenidos de manera remota, la monitorización en tiempo real de las visitas, la gestión de las ventas, la recuperación de contactos y la conexión con agendas de actividades, entre otras.

¿Qué diferencia a los productos GVAM de los de la competencia?

Está claro que este proceso de transformación solo se puede llevar a cabo cuando lo entiendes como un objetivo y no como una amenaza. GVAM nació en este proceso que comenzó con los smartphones y se ha acelerado notablemente tras los efectos de la crisis del covid-19. Hay empresas para las que esta transformación no es natural y eso nos diferencia de ellas, de esas antiguas fabricantes de audioguías que ahora deben responder a este reto de manera precipitada. En el otro extremo están las empresas tecnológicas que nunca han operado los servicios de guiado: para ellas es difícil aplicar criterios de eficiencia ni entienden la esencia de este sector. Nosotros hemos conseguido aunar innovación con crecimiento, demostrando que era posible mejorar el negocio tradicional y conectarlo con las redes donde hoy se discurre el turismo.

Aunque su objetivo primario eran las guías y las aplicaciones para museos o lugares patrimoniales, sus campos de trabajo se han ampliado con rutas por la naturaleza o paseos artísticos urbanos, como la guía sobre la Milla del Oro del Arte en Madrid. ¿Cuál va a ser la siguiente evolución?

Para GVAM cada proyecto es distinto. Es cierto que aplicamos criterios de diseño y buenas prácticas comunes, y enriquecemos los nuevos proyectos con lo aprendido en los anteriores. A partir de ahí buscamos la esencia de cada caso y cómo puede ser más eficaz nuestra tecnología. Los retos que se han marcado en los planes de recuperación del turismo son los que ahora mismo inspiran nuestra investigación: cómo ayudar a desestacionalizar con soluciones de planificación a medida, cómo desintermediar mediante integración de los sistemas de compra, entrega y adaptación activa a la demanda; cómo deslocalizar con rutas hacia zonas menos saturadas y esponjar el efecto beneficioso del turismo sobre la comunidad local. En estos momentos, gracias a diversos acuerdos, estamos preparando una nueva generación de sistemas que entiendan el contexto y sean capaces de anticiparse al deseo del visitante sorprendiéndolo, pero al mismo tiempo acertando en lo que espera de la experiencia.


La ‘milla del oro’ del arte en Madrid, de la mano de GVAM


¿Cuáles son sus mayores casos de éxito? ¿Y por qué?

Desde 2015 hemos llevado a cabo un trabajo destacable en torno al patrimonio cultural y los destinos de interior. Es el caso de las ciudades Patrimonio de la Humanidad en España. En este sentido hemos desarrollado soluciones de transformación digital orientadas a la digitalización de los contenidos, la promoción y el marketing digital de las 15 ciudades. Por ejemplo, junto a Turismo de Salamanca hemos desarrollado una aplicación que es referencia en el sector y permite al turista tener acceso a los recursos culturales de la ciudad, conectar sus gustos con los negocios turísticos de la misma y volcar todos estos datos a la futura plataforma inteligente de Salamanca. Gracias a nuestra experiencia con grandes clientes como la Alhambra, o el Barça, hemos desarrollado sistemas complejos de estadísticas, totalmente veraces y que permiten articular campañas de promoción automatizadas durante la visita para sugerir otras actividades de valor. Junto al Real Madrid estamos desarrollando un innovador sistema de visitas virtuales en formato streaming. Esto ayudará a este cliente a mantener la actividad mientras duren las obras del nuevo estadio a la vez que abre un nuevo canal internacional para aquellos fans y empresas que no pueden venir físicamente. Por último, nuestra llevamos nuestra actividad innovadora a nivel internacional mediante proyectos como rurAllure. Este proyecto europeo incluye el desarrollo de nuevas herramientas de promoción del ámbito rural, áreas naturales y sitios patrimoniales en las proximidades de las principales rutas de peregrinación europeas.

El covid-19 también ha hecho que, mediante el márketing automatizado, aporten soluciones para garantizar la seguridad de los viajeros, como la emisión de mensajes de seguridad por la pandemia… 

Así es. El  covid-19 ha sido un duro golpe, pero también un estímulo para acelerar nuestros planes. Como comentaba, en la app de Turismo Salamanca podemos conocer en tiempo real la ubicación GPS de cada visitante individual y enviarles recomendaciones automatizadas para evitar aglomeraciones o derivar a otras zonas con propuestas que coincidan con el perfil de visitante. Este sistema lo veníamos utilizando para campañas de geomarketing en nuestras apps y esta rápida adaptación nos permitió convertirlo en una herramienta de gestión de la seguridad para el destino. Del mismo modo, hemos abierto nuestros sistemas para que puedan cooperar con otras herramientas de modo que los datos y las acciones surtan efecto de manera inmediata y extiendan su alcance. Nuestra filosofía es adaptar la tecnología a cada situación y no al revés. Esto es algo que nos diferencia y que nos estimula a mejorar.

Habrá quien diga que la digitalización está en contra del concepto de realizar un viaje original, exclusivo y único. ¿Lo confirma o lo desmiente? ¿Por qué?

La digitalización debe entenderse como una herramienta y no como un fin. Los viajes originales, exclusivos y únicos seguirán existiendo porque las personas tenemos una necesidad innata de descubrir, aprender y vivir nuevas experiencias. La digitalización acompaña al viajero para hacer óptima y enriquecedora su visita, en ningún caso debemos caer en simplificaciones o visiones cortoplacistas que provocan ruido y decepción cuando sus efectos no llegan. Además, nada es gratis: una mala decisión consume recursos, provoca cambios no deseados y a veces deterioros de imagen irreversibles. La mejor tecnología es aquella que no se ve, que se convierte en una palanca natural que nos ayuda a remover con facilidad los obstáculos (distancias, idiomas, desconocimiento, ansiedad…) y nos acerca al objetivo deseado con un mínimo esfuerzo. Nuestro objetivo en GVAM es desarrollar tecnologías respetuosas con el visitante, que promuevan la confianza en los usuarios para que estos sigan interactuando y disfrutando de la cultura, la naturaleza y el patrimonio.