Víctor Wilhemi: «En Buchinger potenciamos las fuerzas autocurativas del cuerpo»

Jul 23, 2021 | Personajes

Hablar de Buchinger, para un profano, es hablar de ayuno y técnicas de adelgazamiento. Pero las clínica abierta por María Buchinger en Marbella en 1973 es mucho más que eso: es un edén centrado en un tratamiento integral de la salud y en las terapias de reconexión entre el cuerpo y la mente. En una palabra, de bienestar.

Poco dado a las entrevistas, Victor Wilhelmi pertenece –junto con su prima Katharina Rohrer– a la cuarta generación de una familia que ha convertido el ayuno terapéutico en una religión. Y cuando las concede no lo hace con fines comerciales, sino para que se conozcan las ventajas de la práctica que ha hecho mundialmente famosas a las clínicas Buchinger Wilhelmi, una a orillas del lago Constanza, en Überlingen (Alemania), y la otra en la Costa del Sol. La de Marbella, fundada por su abuela María Buchinger en 1973, ha cambiado bastante desde que Carmen Sevilla contara, con su habitual desparpajo, cómo se sometía periódicamente en ella a dietas de adelgazamiento. El relevo generacional al frente de la nave ha traído nuevos aires a Buchinger Wilhelmi, pero no le ha hecho perder ni un ápice de su esencia: una empresa familiar con unos altísimos estándares de calidad y personalización, un cálido y exquisito trato hacia los huéspedes y un enfoque científico del ayuno que es la base de su propuesta desde que hace 101 años el patricarca de la familia, el doctor Otto Buchinger (1878-1966), documentara sus beneficios terapéuticos. La discreción de su clientela, salvo casos contados, y su aura de búnker de privacidad ha hecho el resto para convertir a Buchinger Wilhelmi en ejemplo del concepto integral de los tratamientos de salud y en paradigma de la excelencia en la hospitalidad y el servicio.

Dos de cada tres pacientes de su clínica repiten año a año. ¿Qué les dan para tener esa altísima tasa de fieles?

Primero les quitamos mucho –la comida, el teléfono móvil, el alcohol y el tabaco– pero también les damos mucho para llenar este vacío: en primer lugar les aportamos tiempo –una estancia en la clínica es de un mínimo 10 días, con un ritmo que se ha ido perfeccionando a lo largo de nuestros cien años de existencia–, y luego les damos la posibilidad de reconectar consigo mismos a través de su cuerpo y su mente. Si dejas de comer durante un periodo de tiempo y sientes cómo después de tres días te desaparece el hambre y tienes una energía increíble, te das cuenta de lo que es capaz el cuerpo humano y eso te motiva a cuidarlo mejor.

Mario Vargas Llosa, Phillip Starck, Joseph Ackermann, Tamara Falcó… La lista de celebrities que acuden a sus clínicas es enorme, pero su discreción es proverbial. ¿Cómo se logra ser un búnker exclusivo y a la vez un edén de paz y sosiego?

Tratamos a cada paciente igual. Nuestro personal solo ve a los pacientes en batas y su potencial de mejorar su salud y calidad de vida. Esto también hace que la clientela que viene, agradezca ese trato cercano y familiar en vez de servil  y distante. Esta actitud hemos heredado de nuestra abuela María, que fundó la clínica marbellí.


Recepción de la clínica Buchinger Wilhelmi en Marbella (Málaga).

Mario Vargas Llosa habla de la «lucidez mental» que logra tras sus retiros en su clínica de Marbella. ¿Aparte de esa ‘inspiración’ de la que habla el Nobel, ¿cuáles son los principales beneficios de practicar el ayuno terapéutico que ustedes proponen?

El ayuno es un proceso que hace que las personas sean más conscientes. Te hace romper completamente con tu comportamiento habitual y te saca de la rueda de hámster que es el día a día. A nivel corporal se puede resumir en una palabra: regeneración. Se eliminan células viejas y dañadas a través de un proceso que se llama autofagia y, en la etapa postayuno, sufres una regeneración de células madre, lo que no se sabía hasta hace poco. Estas células madre pueden convertirse en cualquier tejido para reemplazar las antiguas. Cambias tu fuente de energía de azúcar a cuerpos cetónicos (un derivado de la grasa). Vivir este ‘switch metabólico’ es muy beneficioso y entrena el cuerpo de ser más resistente al estrés exterior. Y, por supuesto, quemas de manera eficaz la grasa acumulada en los órganos y los michelines. Otro efecto muy potente es la bajada de la tensión arterial, que disminuye en casi todos los pacientes después de pocos días, hasta no tomar medicación durante su cura. Por eso es importante que les guíe un médico con experiencia. El ayuno no es una paseo por la playa, sino un paseo por la montaña, y para eso se necesita un buen guía.

Su experiencia y sus últimos estudios avalan que sus técnicas de ayuno terapéutico ayudan a prevenir y tratar patologías asociadas al coronavirus, como el síndrome de Covid persistente. Eso les ha llevado a crear el programa Immunity+. ¿En qué consiste?

El ayuno ayuda a mejorar de forma significativa el sistema inmunológico. Cada vez está más claro que vamos a vivir un largo tiempo con este maldito virus y por eso, más allá de las vacunas, hay que incrementar nuestra resiliencia. Si analizamos a las personas más afectadas por el covid-19 vemos que todas tienen una serie de afecciones en común: síndrome metabólico, tensión arterial elevada, diabetes… Esas son, precisamente, las patologías que tratamos aquí y, en la mayoría de los casos, son factores de riesgo que se pueden prevenir. Nuestro programa Immunity + es, en realidad, nuestro programa Buchinger Wilhelmi adaptado a estos tiempos del covid-19, con técnicas como  la ozonoterapia que ayudan a aumentar la resiliencia del cuerpo.


Clase de yoga en los jardines de la clínica marbellí.

 En España todavía hay quien piensa que sus clínicas son solo de estética y de adelgazamiento. Sáquenos del error, por favor…

[Ríe] La verdad es que eso sigue sorprendiéndonos… Nuestra misión es potenciar las fuerzas autocurativas de las personas sin intervención de medicamentos. No estamos en contra de los fármacos, pero intentamos empezar por un camino más integrativo, todo lo contrario de una clínica de estética. Aún así, tenemos un departamento de Beauty para potenciar la hidratación y los procedimientos de détox a través de la piel.

Uno de los errores comunes que se cometen cuando se habla de sus clínicas es que en ellas se deja de comer, cuando en realidad la alimentación sana es la base de todo, con chefs de altísimo nivel y con un exhaustivo control dietético…

Asi es. Mucha gente nos dice que nos merecemos una estrella Michelin y que nunca pensaron que iban a comer tan bien en una clínica de ayuno.  En nuestros establecimientos se pueden hacer dos programas: ayuno y dieta, que también la entendemos como una forma de ayuno. Y viceversa, porque el ayuno también se puede entender como una estrategia nutricional. En los programas de ayuno recibes un plato de fruta o verduras variadas el primer día para ir adaptando tu metabolismo poco a poco. Los siguientes días tomas caldos a base de verduras ecológicas y de temporada, y al terminar el ayuno, durante tres días, un menú que rehabilita tu cuerpo lentamente a la comida y ayuda a los procesos de regeneración. Si pasas por el programa  dieta, tienes desayuno, almuerzo y cena cada día. Ambos programas tienen en común que han sido diseñados por un equipo multidisciplinar de cocina gourmet, nutrición, permacultura y agricultura, en la que solo utilizamos frutas y verduras que ya seleccionamos desde la semilla. Uno de nuestros objetivos es proporcionar una cocina buena y ética, y que los pacientes vayan buscando estos ingredientes en sus países, para así fomentar un sistema de agricultura que beneficie a las personas, a la tierra y al planeta.


La fisioterapia está entre las técnicas que se ofrecen en este búnker de relax y exclusividad.

¿El ayuno terapéutico sirve de algo si tras hacerlo se sigue manteniendo el mismo estilo de vida?

Si tienes una vida que no es sana, es mejor que hagas un ayuno que no hacerlo, porque al menos durante esas dos-tres semanas das una pausa a tu cuerpo. Para simplificar, el cuerpo se puede comparar con un coche: si le das todo el tiempo al acelerador (con una dieta alta en azúcar, malas grasas y una comida muy procesada), tendrá un desgaste importante y no te servirá por mucho tiempo. Si dejas el coche de vez en cuando en el taller, el coche te durará más, pero si lo sigues conduciendo mal, ni el mejor taller del mundo podrá ayudarte. La realidad es que después de un ayuno terapéutico, la mayoría de nuestros pacientes siguen viviendo un estilo de vida más saludable al menos por algunas semanas, o incluso meses.

¿Han notado algún cambio en los tratamientos más demandados tras el confinamiento por el covid-19? ¿Sus huéspedes se decantan ahora más por los tratamientos psicológicos o por aquellos de bienestar que no se han podido disfrutar durante este tiempo?

Muy divertido que lo menciones… Efectivamente, pensábamos que tras el covid mucha gente tendría una gran necesidad de compartir los traumas vividos, pero la mayoría  solo quiere venir y recargar las pilas en un oasis donde no te hablan todo el tiempo del covid-19. En nuestras clínicas se respira normalidad y eso, aparte de los tratamientos, es lo que busca la gente. Con los pacientes que sufren un covid persistente y han estado mal durante meses es un poco diferente: vienen para recuperarse y con la necesidad de hablar con alguien profesional. A estos, y a todos los pacientes, los invitamos a probar algún tratamiento psicoterapéutico, porque siempre es sano hablar con alguien que no sea de tu familia, amigos o pareja y recibir su punto de vista.


Área de relax en la clínica Buchinger Wilhelmi de Marbella.

En base a su experiencia, cuáles son las tendencias en el turismo de salud que vamos a ver tras el covid-19. ¿Prevén un turismo de salud más centrado en la prevención, uno enfocado a la alimentación sana o en el desarrollo del equilibrio cuerpo-mente?

Vemos tres tendencias. La primera son las técnicas de resiliencia mental y corporal. En segundo lugar, las experiencias transformadoras (hoy en día, en estos tiempos de sobrecarga de información, hay que tener sitios donde asimilar toda esa avalancha de datos y posicionarse en un mundo que cambia tan rápidamente; si no sabes quién eres o cuál es tu propósito, eso te resultará será más difícil). Y, por último, la longevidad: no se trata de vivir hasta los cien años, sino llegar a esa edad con calidad de vida. Porque, ¿de qué te sirve tu jubilación si no la puedes disfrutar con salud?

¿Cómo se logra ser considerado el paradigma de la excelencia en el turismo de salud? ¿Cuáles son las herramientas con las que lo han conseguido?

Somos una empresa familiar con valores muy presentes en nuestras decisiones e intentamos que los colaboradores y nuestros clientes se sientan como parte de esta familia. Además, contamos con un método que ha evolucionado durante cien años y que está avalado por nuestro propio equipo científico en base a un estudio que realizado a 1.401 personas.


Víctor Wilhelmi y su prima Katharina Rohrer son el tándem familiar que dirige la clínica Buchinger Wilhelmi en Marbella.

En todo el mundo solo hay dos clínicas Buchinger Wilhelmi, en Alemania y España. ¿No sienten la tentación de crecer?

Por suerte no tenemos que defender nuestro método como nuestros padres y abuelo, así que tenemos más libertad de crear y pensar en crecimiento. Tenemos varios nuevos proyectos y los queremos realizar con nuestras propias fuerzas sin perder el control sobre la calidad.

¿Que las clínicas Buchinger Wilhelmi lleven cuatro generaciones en manos de su familia es una de sus fortalezas para alcanzar sus altos estándares de calidad?

No trabajamos para cuadrar los resultados financieros del próximo cuatrimestre, sino para entregar una empresa sana a nuestros hijos. Eso, por defecto, te hace buscar la calidad.