Del Alaska Railroad al Maharajas’ Express en la India: estos trenes de superlujo van a redefinir tu forma de viajar
Viajar en tren no tiene por qué significar ir en un asiento rígido, pasando por páramos desolados y sin cobertura. Estos trayectos redefinen el significado de viajar en tren, convirtiéndolo en una verdadera experiencia de lujo.
Los viajes en tren están de moda, porque permiten tomarse un tiempo en medio de un mundo de prisas: respirar hondo y recrearse en la belleza del paisaje con calma. Mientras la sociedad se empeña en correr a toda prisa y llegar a su próximo destino en un abrir y cerrar de ojos, algunos viajeros prefieren disfrutar de un trayecto increíble por el norte de España o subirse a uno de los trenes de superlujo que han venido a cambiar nuestra forma de entender los desplazamientos de larga distancia.
Algunos salen de las estaciones de tren más bonitas. Otros, de vestíbulos normales y corrientes, construidos con hierro y sobriedad. Pero todos tienen algo en común: recorren paisajes increíbles sin demasiado apremio, dejando que la belleza se cuele por la ventana y permitiendo que quienes viajan en sus asientos (o en sus suites) disfruten del camino.
Rovos Rail, un viaje por la sabana africana
Lo que antes era una experiencia solo apta para los más aventureros se ha convertido en una actividad cada vez más popular. Y es que los safaris, como los trenes de superlujo, son tendencia. Rovos Rail une las dos cosas y ofrece un safari a bordo de una locomotora que recorre el corazón de África.
La experiencia se siente exclusiva porque lo es: cada tren tiene tan solo 36 suites, con espacio para un máximo de 72 pasajeros. Además, no hay dos trayectos iguales: el itinerario más corto conecta Pretoria con Durban y dura dos noches, mientras que el más largo incluye 16 noches en el Rovos Rail y une Ciudad del Cabo con Dar es-Salam.

Los ferrocarriles tienen ese aire antiguo, sin televisores ni radios, que evoca épocas pasadas. Las suites, aunque pequeñas (la más pequeña mide 7 m² y la más grande, 16 m²), son cómodas, y cuentan con baño privado, aire acondicionado y espacio de almacenamiento. Además de excursiones, los pasajeros pueden embarcarse de vez en cuando en fiestas temáticas que se organizan a bordo del vehículo y que lograrían que cualquiera se sintiese como el mismísimo Gatsby.
Los trenes de superlujo que recorren Al Ándalus
Con cuatro coches-salón procedentes de los años 1928 y 1930, el Tren Al Ándalus recorre el sur de España, pero nos lleva directos hasta la belle époque, sin renunciar a la comodidad de la actualidad. El convoy tiene espacio para 64 pasajeros y está reformado minuciosamente para asemejarse al emblemático Orient Express.

Si sus vagones nos trasladan hasta el siglo pasado, su recorrido se remonta a una época mucho más remota, pues recorre buena parte de los territorios que compusieron el Califato de Córdoba durante la ocupación de la península por los musulmanes. En un recorrido de 7 días, parte de Sevilla y llega hasta Madrid, pasando por Córdoba, Jerez, Zafra, Mérida, Alcázar de San Juan y Aranjuez.
De Cuzco al lago Titicaca: el tren de lujo de los Andes
Lugar vibrante donde los haya, Perú deslumbra a los viajeros que se atreven a descubrirlo con ciudades como Lima, la frenética capital, o la bella Arequipa. No obstante, ningún itinerario se compone al del Andean Explorer, el primer tren de lujo de Sudamérica. La locomotora de la compañía Belmond recorre el país andino desde las alturas y une Cuzco con el lago Titicaca.

Se trata de un trayecto pensado para liberarse de toda atadura y lanzarse a vivir; para hacerlo posible, desde la organización no dejan ningún cabo suelto. Los vagones son amplios, las decoraciones usan patrones y materiales propios de la tierra y los grandes ventanales muestran vistas privilegiadas de las montañas. Al viajar por altitudes elevadas, se puede solicitar oxígeno y así paliar el temido mal de alturas.
Gracias a ello, los pasajeros pueden maravillarse con un caleidoscopio de paisajes que quitan la respiración, probar los sabores que cimientan la aclamada gastronomía peruana y hasta relajarse en un spa sobre las vías, sin renunciar a la comodidad.
Trenes de superlujo donde ver auroras boreales
Imagina esto: vagones con techos de cristal que dejan ver la cúpula celeste, un cielo que al caer la noche se tiñe con los destellos verdosos de las auroras boreales. Esa es la propuesta de Alaska Railroad, que permite disfrutar de los paisajes más bonitos de los Estados Unidos, siempre a resguardo de la nieve, la lluvia y el frío.

El tren, que circula entre mediados de septiembre y mediados de mayo, no cuenta con habitaciones. Este no es un tren nocturno: dispone de cómodos asientos y vagón comedor. Pero no te preocupes, sus paquetes de varios días incluyen desde el trayecto hasta el alojamiento, pasando, por supuesto, por las actividades que se realizan a lo largo del día.