El pueblo más bonito de Extremadura oculta el convento más pequeño del mundo: es perfecto para una escapada relajante
El pintoresco municipio de Pedroso de Acim se encuentra en Cáceres y, aunque es pequeño, es uno de los más bonitos de Extremadura.
En ocasiones olvidada por el resto de España, Extremadura guarda en su interior verdaderas joyas desconocidas. Desde monasterios que son Patrimonio de la Humanidad hasta rutas de senderismo preparadas para la aventura, pasando por tesoros que recuerdan a antiguas civilizaciones, como el Partenón español. Si miramos bien, también encontramos pueblos preciosos como Pedroso de Acim.
Este municipio cacereño es diminuto, pero su tamaño es inversamente proporcional a su belleza. En las casas de sus calles estrechas y empedradas apenas viven 90 vecinos que disfrutan a diario de su encanto. Pero de vez en cuando, un forastero llega hasta allí y se queda prendado del pueblo más bonito (y uno de los más pequeños) de Extremadura.
Descubriendo Pedroso de Acim
Rodeado de olivos y construido en piedra, así es Pedroso de Acim a primera vista. Cuando nos adentramos un poco más descubrimos su carácter puramente extremeño, pero también sus paisajes, tan bonitos que parecen sacados de un cuento de hadas. Al fin y al cabo, montañas cubiertas de vegetación bordean el lugar como una muralla natural, por su posición a los pies de la Sierra del Pedroso.
Sus casas bajas están vigiladas aquí y allá por torres e iglesias de piedra. En el laberinto que componen sus calles, encontramos maravillas como la Torre del Reloj, cuyo minutero sigue corriendo a pesar de que es fácil pensar que aquí se ha parado el tiempo. Situado en la Plaza Mayor, comparte espacio con la iglesia parroquial de Santa Marina, que data del siglo XVI y aún habla del pasado de este pueblo.
Un pasado que se remonta mucho más atrás de la construcción del templo, pues aquí se han encontrado restos de antiguas vías romanas y hasta necrópolis de origen visigodo. Sin embargo, su mayor tesoro es el Convento del Palancar: una construcción del siglo XV que puede presumir de ser el convento más pequeño del mundo.

El monasterio más pequeño está aquí
Cuando San Pedro de Alcántara fundó el Convento de la Purísima Concepción de El Palancar, quizás no sabía que el monasterio acabaría ganando fama por su tamaño. Tanto es así que, si preguntas en Pedroso de Acim por él, escucharás que los vecinos del municipio se refieren a él como “el conventino”.
Aunque solo cuenta con dos habitaciones, este pequeño cenobio recibe un número considerable de visitantes, pues no deja de ser un lugar curioso. Al fin y al cabo, refleja el espíritu austero de quien lo fundó y nos permite imaginarnos una vida diferente, alejada del lujo y el artificio que nos rodean hoy día.
Pedroso de Acim, ideal para los amantes de la aventura
Si te gusta el senderismo, los alrededores del pueblo guardan multitud de planes para ti. Saliendo de la Plaza Mayor puedes llegar hasta la Sierra del Pedroso. Tan solo tienes que coger el camino del Berrocal, dejar a un lado la charca de la Nava y tomar la carretera que lleva hasta el Palancar, pero en la otra dirección.
En este sendero te encontrarás lugares como la Fuente de los Cucharos, el embalse de Torrejoncillo o la Peña del Águila. Cerca, encontramos lugares de interés como el Molino del Tío Fabián: un antiguo molino de cereales que nos habla de cómo vivían hace no tanto en esta zona.
Hagas estas rutas o no, visitar el pueblo más pequeño de Extremadura te ayudará a desconectar de la rutina y conectar contigo mismo. Este lugar es así: abre una brecha del tiempo para que puedas respirar hondo y disfrutar de lo que tienes alrededor. A veces, con eso basta.