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La moda encuentra sus raíces en Castilla-La Mancha
La moda encuentra sus raíces en Castilla-La Mancha
Diseñadores consolidados, nuevos creadores y artesanos se dan cita en Albacete en Castilla-La Mancha es Moda, tres jornadas de desfiles, encuentros profesionales y debates que muestran un sector con identidad propia y una creciente vocación internacional.
La moda ha recuperado durante los últimos años una relación que nunca desapareció del todo: la que mantiene con los oficios artesanos. En Castilla-La Mancha existe terreno para explorar ese vínculo. La región conserva una extensa tradición manufacturera y cuenta, al mismo tiempo, con diseñadores que trabajan desde lenguajes contemporáneos.
Ambas realidades coincidieron entre el 25 y el 27 de mayo en la tercera edición de Castilla-La Mancha es Moda, una iniciativa nacida en 2024 con el impulso de Eturia, la empresa pública de promoción del turismo y artesanía del Gobierno de Castilla-La Mancha, para promocionar a los creadores de la comunidad autónoma. Tras comenzar su recorrido en Cuenca y pasar por Toledo en 2025, el encuentro llegó este año a Albacete con un programa que reunió a más de 30 diseñadores y artesanos y combinó pasarelas, exposiciones, talleres, encuentros profesionales y conversaciones sobre algunos de los asuntos que están transformando el sector.
La cita cambia de sede en cada edición. En Cuenca, el Puente de San Pablo se convirtió en pasarela; un año después, la moda ocupó en Toledo espacios como el Museo de Santa Cruz, la Puerta de Bisagra y el Corral de Don Diego. En Albacete, los escenarios fueron la Fábrica de Harinas, el Teatro Circo y el corazón del Recinto Ferial. La propia organización concibe esta itinerancia como una manera de unir moda y artesanía y, a través de ellas, mostrar el territorio.

De la pasarela al mercado
Castilla-La Mancha cuenta con nombres consolidados en la moda española. Félix Ramiro, Ulises Mérida, Alejandro de Miguel y Raquel López son algunos de ellos. Junto a estas firmas trabajan numerosos creadores de menor tamaño y talleres que encuentran mayores dificultades para acceder a escaparates nacionales e internacionales.
El Teatro Circo acogió la primera jornada de pasarela, con las propuestas de Félix Ramiro, Raquel López, Carmen Alba, Arnelio Cruz, María Diezma y Éclat by Andrea. Dos días después, el Recinto Ferial tomó el relevo con Vanessa Hincapié, Antonio Rabadán, Marta VillaRuiz, Señorito Ortega, Jorge de la Rosa, Laura Lomas, Manu Campayo y Candelas y Felipa.

Pero una de las principales novedades de esta edición se produjo fuera de la pasarela. Una misión comercial inversa coordinada por la Dirección General de Turismo, Comercio y Artesanía y el Instituto de Promoción Exterior de Castilla-La Mancha (IPEX) reunió a una decena de compradores internacionales con cerca de una veintena de empresas textiles y de calzado de la región. El resultado fueron 126 reuniones y encuentros comerciales con importadores procedentes de mercados como Corea, Países Bajos, Reino Unido, Azerbaiyán y Estados Unidos. Algunos de ellos visitaron, además, empresas de las provincias de Toledo y Albacete.
La iniciativa formó parte de una decena de actuaciones comerciales y de promoción internacional previstas para 2026 y coincidió con un momento favorable para las exportaciones regionales de moda, que habían superado los 250 millones de euros durante los tres primeros meses del año.
Para las pequeñas firmas, que no siempre cuentan con recursos suficientes para desarrollar por sí mismas una estrategia internacional, el contacto directo con compradores extranjeros facilita el acceso a mercados que de otro modo resultarían más difíciles de alcanzar.
La artesanía se alía con las tendencias
La exposición «Materia y Moda. De los oficios artesanos a la moda contemporánea», inaugurada en la Fábrica de Harinas en colaboración con Legado Artesano, mostró desde el comienzo uno de los ejes de la edición. Cerámica, cuchillería, forja, cuero, bordado, madera o fibras textiles forman parte de una tradición de oficios que durante los últimos años ha buscado nuevos espacios de colaboración. En Albacete, esa relación se trasladó al terreno de la indumentaria y los complementos.

La cuestión fue objeto de uno de los coloquios celebrados durante la segunda jornada. El diseñador JC Pajares compartió conversación con Rosa J. Arenas, de Temple Ceramics, e Israel Rodríguez de la Rubia, de Vanagloria, bajo el título «Saber hacer: la artesanía como motor de innovación en moda».
Los oficios aportan materiales, procesos y acabados capaces de diferenciar una prenda en un mercado dominado por la fabricación en serie. El saber artesanal puede incorporarse así al diseño contemporáneo sin necesidad de reproducir formas del pasado.
También ha cambiado la manera de entender el lujo. Frente a su identificación exclusiva con una marca o un precio, adquieren importancia el tiempo empleado, la procedencia de los materiales, las series limitadas y el trabajo necesario para fabricar un objeto. Artesanía y diseño encuentran ahí un territorio compartido.
Vestirse más despacio
La sostenibilidad tuvo también un espacio propio en el programa. Alejandro de Miguel y Ulises Mérida participaron junto al sociólogo y crítico de moda Pedro Mansilla en un coloquio dedicado a la alta costura consciente, la artesanía, la sostenibilidad y la proximidad.
La industria de la moda lleva años sometida a un examen creciente sobre el origen de sus materias primas, la duración de las prendas, las condiciones de producción y el volumen de residuos generado. Las firmas pequeñas difícilmente pueden competir con las grandes cadenas en cantidad o velocidad, pero juegan con otras bazas: productos duraderos, series reducidas y una relación más directa con quienes los fabrican.
La proximidad tiene también un valor comercial. Saber dónde se ha confeccionado una prenda, quién ha realizado un bordado o de qué taller procede una pieza proporciona información que desaparece en una cadena de producción completamente deslocalizada.
El patrimonio artesanal de Castilla-La Mancha ofrece a los diseñadores técnicas, materiales y oficios que pueden reinterpretarse desde códigos actuales. No hace falta reproducir el pasado para trabajar con él.

El turno de los nuevos nombres
El relevo depende también de la aparición de diseñadores jóvenes. El Premio Castilla-La Mancha es Talento, patrocinado por Globalcaja, nació para apoyarlos en sus primeros pasos. Está abierto a jóvenes diseñadores de la región que sean titulados o cursen estudios en escuelas oficiales de Diseño de Moda o en otros centros que acrediten estas enseñanzas. De las propuestas recibidas, ocho son seleccionadas para participar en un desfile conjunto ante un jurado formado por diseñadores invitados. El ganador obtiene un desfile propio en la siguiente edición de Castilla-La Mancha es Moda.
En 2026 se presentaron 30 trabajos. El premio recayó en José Ramón Jiménez, alumno de la Escuela de Arte de Toledo y natural de San Pablo de los Montes, por un diseño inspirado en la forja de las rejas y las lámparas de cobre de Toledo. Sucedió a Vanessa Hincapié, ganadora en 2025, que regresó a Castilla-La Mancha es Moda un año después con su propio desfile en el Recinto Ferial de Albacete.

Ese recorrido —de participante en el certamen a creador con espacio propio en la pasarela— resume el propósito del galardón. Los diseñadores que comienzan necesitan crear una colección, pero también mostrarla, fotografiarla, comunicarla, encontrar compradores y levantar una marca capaz de mantenerse en el mercado.
La incorporación de nuevos profesionales completa así el trabajo de promoción de las firmas consolidadas. La continuidad del sector depende tanto de conservar los oficios como de ofrecer oportunidades a quienes empiezan a trabajar con ellos desde otros lenguajes.
Una industria creativa
El programa de Albacete llevó la conversación a otras disciplinas. Hubo encuentros sobre las relaciones de la moda con el arte, la música y la fotografía, con participantes como Mónica Gallardo, Baro Lucas, Lapili y Clara Lozano; un taller de joyería impartido por Celia Espinosa, de Soy La Mona, y una mesa dedicada al papel de las mujeres en el sector, con Lola Muñoz, de AB Fashion; Marta Requena, de Grändma Modelitos Fetén, y Carmen Martín, responsable de Castilla-La Mancha es Moda y de Alexah.