Foro Internacional Turium: es la hora del turismo ético
Raffaele Sisto, CEO de Biosphere Madrid; María Porto, fundadora de MP&DB Art Gallery; el artista Belin; Inmaculada Benito, directora del Departamento de Turismo, Cultura y Deporte de la CEOE; Virginia Lombraña, directora de Turium; Ignacio Eyriès, presidente de Vocento; Ferran Adrià; el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu; Ana Delgado, directora general de Medios Nacionales de Vocento; Beatriz Martínez Ruiz, directora Territorial de Banco Santander en Canarias; Ainara Andueza, directora general de Global Blue; Enrique Valero, CEO de Abadía Retuerta; Fabián González, director del Área de Lujo de Andersen Consulting España; María Rondón, Sustainability & Regeneration Manager de Marugal; Jorge Vega, director de la cátedra de Territorios Sostenibles y Desarrollo Local de la UNED; Coralía Pino, responsable del Área de Sostenibilidad y Eficiencia Energética del Instituto Tecnológico Hotelero, y Carlos Cendra, director de Marketing The Data Appeal Company. / FOTO : Gregorio González.

Foro Internacional Turium: es la hora del turismo ético

Grandes referentes del sector participan en la sexta edición de uno de los encuentros clave del sector, donde el chef Ferran Adrià recogió el premio Turium Connecting Excellence de manos del ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu.

Gonzalo Varela | Junio 24, 2026

El pasado 23 de junio, la sexta edición del Foro Internacional Turium convocó a grandes especialistas del sector para analizar la importancia de la ética en el presente y el futuro del sector turístico. Bajo el lema «El círculo virtuosos», el encuentro contó con la participación del ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, que subrayó la importancia de que la industria continúe creciendo desde la perspectiva de la «triple sostenibilidad, un concepto que aúna las dimensiones social, ambiental y económica». «Si no trabajamos en estas tres direcciones, nuestro modelo no funcionará», aseguró.

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El ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, durante su intervención en el foro. FOTO: GREGORIIO GONZÁLEZ.

Durante su intervención, Hereu señaló que en 2025 recibimos 97 millones de viajeros internacionales, si bien matizó que no debemos medir el éxito por el número de llegadas. «Ya se habla de que muy probablemente alcanzaremos los 100 millones en 2026. Para mí, la clave no es conseguir esa cifra redonda: mi objetivo es que evolucionemos de forma sosegada hacia un turismo que cree prosperidad, sea responsable y perdure», subrayó. El ministro destacó que España es un referente para la industria a escala global, como demuestra el hecho de que Madrid se haya convertido en la sede elegida tanto por ONU Turismo como por el Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC, en sus siglas en inglés). Precisamente, la presidenta y CEO de este organismo, Gloria Guevara, destacó durante el encuentro la relevancia de «la planificación y el orden», de que las políticas públicas y las iniciativas privadas se alineen y de que las comunidades locales «se empoderen, tomen el control de su destino y se comprometan a compartir el ADN de los territorios».

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Alberto Granados, presidente de Forética. FOTO: GREGORIO GONZÁLEZ.

El factor humano

El foro abordó los principales desafíos de un sector que debe mirar más allá de la sostenibilidad y apostar por la regeneración, como explicó el presidente de Forética, Alberto Granados: «La ética debe irrumpir en la toma de decisiones en lugar de quedarse en una memoria de buenas intenciones. Hay que romper con la idea de que limita el negocio: al contrario, lo hace más rentable y resiliente a largo plazo». Para Antonio Linares, director de Ventas de España, Portugal y Norte de África de Iberia, «la riqueza no es el número de viajeros: hay que ver el qué, el 'para qué' y el cómo». «Tenemos que mirar el efecto indirecto e inducido del turismo», añadió.

En esta línea, Hereu defendió una estrategia «que ayude a construir un país mejor». «Hablar de la ética tiene un componente de modernidad, de ruptura. El antiguo modelo depredaba la realidad, extraía los recursos –continuó el ministro–. Tenemos que autoimponernos la exigencia y recordar que el turismo va de personas, no de turistas, que implica a quienes lideran los destinos, a los emprendedores, a tres millones de trabajadores, a los habitantes de los lugares que reciben viajeros y a nosotros mismos cuando nos desplazamos. Hemos de trabajar en pro de la excelencia».

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De izquierda a derecha, Ainara Andueza, directora general de Global Blue; Antonio Linares, director de Ventas de España, Portugal y Norte de África de Iberia; Silvia Martínez de Tejada, directora de Turismo de Galería Canalejas, e Inmaculada Benito, directora del Departamento de Turismo, Cultura y Deporte de CEOE.

Otros de los retos en los que coincidieron los intervinientes en la jornada fueron la desestacionalización, la necesidad de recurrir a la digitalización y la inteligencia artificial para medir el impacto de los visitantes, la diversificación y «la redistribución de los beneficios», como recalcó Jordi Hereu, quien destacó el atractivo de España, su carácter hospitalario y la fuerza de su patrimonio histórico y natural. También se refirió al valor de la cultura, un ámbito representado en el foro por la galerista María Porto y el artista Belin; ambos hablaron de la influencia de los territorios en el proceso creativo y del poder dinamizador de museos y espacios expositivos, dos palancas cada más más relevantes para un turista que demanda autenticidad y propuestas singulares. «Cuando un lugar crea la cultura, construye su propia identidad, desarrolla espacios para el diálogo, la reflexión y el encuentro está poniendo en valor su patrimonio, y eso es un lujo», concluyó Porto. 

De elBulli al mundo

En su intervención, Belin presentó su diseño del premio Turium Connecting Excellence 2026, que reconoce la labor de figuras que han promovido la marca España por el mundo. Esta edición el premio recayó en Ferran Adrià, por su trayectoria sobresaliente, su capacidad para innovar y su papel como embajador del país a gran escala. El artista aseguró que el chef es una de las personalidades con las que más se ha identificado siempre: «Para mí, que empecé pintando grafitis en la calle, fue muy inspirador saber que Ferran comenzó fregando platos».

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Ferran Adrià muestra su Turium Connecting Excellence Award, recogido de manos del ministro Jordi Hereu y concebido por el artista Belin. FOTO: GREGORIO GONZÁLEZ.

El fundador elBullifoundation recogió el galardón de manos del ministro Hereu y repasó su dilatada y exitosa carrera, en la que aseguró haber tratado de «tocar todos los palos posibles», lo que lo llevó a convertir nuestro país en el epicentro de la alta gastronomía entre finales de los 90 y principios del siglo XXI. «Aquello, que nosotros nos posicionáramos como la mejor cocina del mundo, fue incluso una cuestión de Estado en Francia», evocó con sentido del humor, antes de alabar el legado cultural y culinario que ha recibido España de diversas civilizaciones, y destacó el rol de las universidades gastronómicas repartidas por la nación («algo que no encontramos en potencias como Estados Unidos y Japón») y la labor de Vocento. En este sentido, reivindicó una mayor inversión en educación de cara a atraer «y generar talento», un planteamiento acorde con la filosofía de un foro cuyo lema es promover la arqueología de la excelencia.