Arturo Bernal, consejero de Turismo, Cultura y Deporte de Andalucía: “Hay que recuperar al viajero de largo recorrido”

Redacción Turium | 20 Sep 2022


Llega desde la agencia exterior de turismo de Andalucía. Se ve mucha experiencia y es casi una declaración de intenciones. ¿Cuál es la estrategia que plantea para Andalucía en esta nueva etapa?

Andalucía es un destino con un buen posicionamiento exterior, pero siempre se puede mejorar y hay mercados internacionales en los que es posible seguir avanzando y situarnos como una referencia. La comunidad tiene una percepción de excelencia en el mundo y la configuración de la Consejería, junto a cultura y deporte, nos permitirá aprovechar las evidentes sinergias para crear estrategias comunes. Estas interconexiones entre los tres ámbitos estarán obligatoriamente presentes en nuestra forma de trabajar. Además, vamos a conseguir ser más rentables, racionales y eficientes en el uso de los recursos públicos. También seremos más eficaces en su alcance y potenciaremos la colaboración público-privada en las tres áreas de la Consejería.

¿Qué importancia tiene el viajero de larga distancia para Andalucía?

Andalucía es el principal destino del sur de Europa en capacidad y en términos de calidad-precio de su oferta y los mercados del continente son nuestros primeros clientes, pero tradicionalmente los emisores lejanos han sido muy relevantes para la comunidad y deben volver a tener peso. Tras la pandemia ha habido un fuerte componente de turismo de cercanía, pero queremos recuperar los viajeros norteamericanos y también los de Oriente Medio, Asia y el Pacífico. Es prioritario trabajar de forma intensa en este tipo de mercados, porque zonas como Asia y el Pacífico serán en el futuro próximo los emisores que más crecerán. Son por tanto mercados de oportunidad, en los que desplegaremos planes de actuación y promoción concretos en los próximos ejercicios.

Su cartera fusiona competencias: Turismo, Cultura y Deporte. No es algo forzado. Parece

incluso intencionado. Tampoco es una casualidad...

Son excelentes compañeros de viaje, tres de las industrias más potentes de Andalucía y, aunque cada una tendrá su propia línea de trabajo, de forma natural aflorarán sinergias. Estamos convencidos de los beneficios que va a tener para la Cultura su unión con Turismo en una misma consejería. Y viceversa. No hay que olvidar que uno de cada tres visitantes que llega a Andalucía lo hace motivado principalmente por nuestro patrimonio y nuestra cultura. Andalucía es la comunidad turística más competitiva de todo el país y un destino turístico fuerte porque, entre otras cosas, somos un referente en muchos ámbitos, como en el deporte o en el patrimonio cultural, con una oferta inigualable.

Cuándo acaben estos cuatro años, ¿qué objetivo o reto le gustaría ver cumplido?

En primer lugar, hay que tener en cuenta de dónde venimos. Hay un trabajo muy bien hecho por parte del sector que ha realizado un especial esfuerzo tras soportar una pandemia, dos años de un largo invierno muy duro, y actualmente la marca Andalucía ha salido reforzada. A partir de ahora, tenemos que afrontar una nueva situación ya sin la amenaza de la pandemia, pero sí con otros nubarrones que están complicando la evolución de la economía en general, no solo del turismo. Tenemos no obstante una buena base, el Plan General del Turismo Sostenible de Andalucía META 2027, que se basa en un nuevo modelo de gestión. Apostaremos por tanto por la sostenibilidad y el desarrollo territorial, con una mayor gobernanza participativa y una nueva mirada sobre el territorio y el fomento del consumo responsable. También priorizaremos la formación y el empleo estable y se prestará especial atención al marketing turístico, con la innovación y la tecnología como aliados. Todo esto nos llevará a contar en unos años con una posición aún mejor si cabe y, sobre todo, a estar más preparados para todos los retos a los que se enfrenta esta industria.

¿Cuáles son las ventajas y los inconvenientes de la región para llegar a esos objetivos?

Las ventajas son evidentes. Andalucía es un destino pionero, cuna del turismo tal y como lo conocemos, con experiencia, magníficos profesionales, calidad y diversidad. Cuenta también con una oferta que encuentra difícil comparación, extraordinariamente complementaria y, en todos los casos, de primer nivel. Esta conjunción hace que Andalucía lleve décadas siendo uno de los mejores destinos del mundo y eso solo se consigue reinventándose, adaptándose e incluso anticipándose al entorno y a las nuevas demandas, persiguiendo la excelencia y con un enorme esfuerzo por parte de las empresas, profesionales y trabajadores e incluso de la propia ciudadanía, que es consciente de la importancia de esta industria en la comunidad. Las amenazas pueden venir, como he comentado antes, de la situación económica global, la inflación, la subida de los costes de las empresas y la menor capacidad de gasto de nuestros clientes potenciales. Pero junto a dicha situación, que debe coyuntural, debemos también pensar a largo plazo, planteando un desarrollo sostenible y siendo innovadores.

Cada vez se escucha más algo que Turium defiende: no siempre más es mejor. ¿Qué es para

usted la excelencia?

Tenemos que hablar menos de número de viajeros y hacerlo más de impacto y beneficios generados en el territorio. Es necesario dirigirnos hacia un criterio de mayor calidad, que contribuya a crear mayores ingresos y que también distribuya la actividad y la riqueza en el tiempo, desestacionalizando, y en el territorio, potenciando el conjunto de la región. El turismo es sobre todo planificación. Esto exige una mayor diversidad a la hora de gestionar la oferta turística y creo que en este objetivo Andalucía ya está en el camino adecuado y lo ha conseguido en muchos aspectos, pero tenemos que seguir profundizando para garantizar que el turismo siga siendo un motor económico fundamental para la comunidad.

¿Y cómo puede conseguir Andalucía llegar a esa excelencia?

Una base primordial de la excelencia es evidentemente el factor humano, nuestros profesionales. Andalucía siempre ha sido considerada como un destino en el que la hospitalidad, el trato y la calidad en la atención al viajero han conformado un aspecto diferencial. Para ello es fundamental la apuesta por la formación y la atracción y retención del talento, en un contexto en el que hemos visto la dificultad de algunos sectores para encontrar profesionales. También se debe prestar atención a la renovación continua de la oferta, algo que los empresarios andaluces tienen muy en cuenta y vienen realizando desde el inicio de la actividad turística en nuestra tierra. Y, como no, por la innovación y la colaboración entre empresas, que deben ser líneas a seguir para diferenciar Andalucía como destino. Para ello, intensificaremos el esfuerzo por facilitar la transferencia de conocimientos y buenas prácticas entre las empresas, de manera que podemos crear un verdadero ‘think tank’ para evolucionar el ecosistema empresarial turístico andaluz desde dentro. Así se utilizará el propio talento y experiencia de nuestros profesionales para mejorar en competitividad y rentabilidad.

Respecto a la región, ¿cree que está considerada como un lugar de innovación y modernidad? ¿Cómo se puede lograr esa esa percepción en el viajero?

Precisamente a través de esa apuesta continua por la reinvención. El sector turístico de Andalucía no se parece en nada a aquel que recibía a los primeros viajeros románticos ni al del ‘boom’ turístico de mediados del pasado siglo. Ha sabido ir siempre un paso por delante, adaptándose a los tiempos, a las nuevas necesidades del turista y generando nueva oferta. Pero todo ello se ha conseguido sin perder nuestra esencia, lo que hace a Andalucía un destino auténtico, único, de gran historia y tradición. Un destino seguro y de calidad, pero, además, un lugar en el que la experiencia del viajero va mucho más allá de su mera estancia en el territorio, en el que se le garanticen experiencias singulares y vivir emociones que difícilmente tendrá en otros destinos del mundo.