Banco Santander, socio estratégico en turismo

Banco Santander, socio estratégico en turismo

Los métodos de pago se han convertido en una pieza clave para capturar valor en el segmento hotelero, la restauración y el ocio.

Virginia Lombraña | Enero 30, 2026

El turismo español lleva décadas demostrando su fortaleza. Genera empleo, riqueza y cohesión territorial como ningún otro, pero haber sido líder en el pasado no garantiza seguir siéndolo en el futuro. Así que la pregunta no es si esta industria debe transformarse. La cuestión es cómo puede hacerlo sin perder lo que lo ha convertido en uno de los motores de la economía: su capacidad de crear valor, atraer talento, cuidar el territorio y proyectar la marca España.

La aceleración tecnológica, una regulación cada vez más exigente, la presión por avanzar en sostenibilidad y una competencia internacional más sofisticada están redefiniendo las reglas del juego. Y en ese nuevo tablero, quedarse quieto no es una opción.

La importancia de innovar para crecer

Hoy, la diferencia entre un proyecto rentable y otro que se queda atrás no está solo en la ubicación o en el tamaño, sino también en cómo usar la tecnología, sobre todo la IA. Automatizar procesos, anticipar la demanda, ajustar precios en tiempo real o personalizar la experiencia del cliente son capacidades que impactan directamente en la cuenta de resultados. Pero también algo tan concreto como de qué manera se realizan las transacciones.

España se prepara para rozar los 100 millones de visitantes. Un volumen histórico que multiplica las oportunidades… y las exigencias. Ahora la experiencia del turista empieza mucho antes del check-in y termina después del check-out. Y en este escenario los métodos de pago se han convertido en una pieza clave para capturar valor en el sector hotelero, la restauración o el ocio.

Por eso el Banco Santander ofrece a las empresas turísticas desde herramientas de gestión, como Santander Empresas, hasta soluciones de pago, a través de Getnet, que permiten cobrar directamente en un smartphone o integrar pasarelas complejas en los sistemas de gestión más utilizados. Con este impulso a la diversificación de los métodos de pago, el banco se ha consolidado como un habilitador estratégico para el sector turístico. Asimismo, está impulsando alianzas con la mayoría de los proveedores tecnológicos de hoteles y grandes cadenas de restauración para así identificar la prevención del fraude y mejorar la experiencia de pago con una gestión transnacional más integrada y eficiente.

Mejorar la cuenta de resultados

El turismo afronta un desafío estratégico: competir por calidad, no por volumen. Esto es, atraer visitantes de mayor valor añadido, reducir la presión sobre el entorno y generar un impacto positivo en el territorio. Por eso la sostenibilidad –ambiental, social y económica– es necesaria para ganar competitividad.

La eficiencia energética, la reducción de emisiones o la renovación de activos, además de responder a criterios medioambientales, reducen costes, mejoran la reputación y anticipan la regulación futura.

En este ámbito, el Santander financia proyectos de descarbonización y modernización de activos turísticos, adaptando las condiciones al ahorro que estas inversiones generan a medio y largo plazo. Además, ha desarrollado un modelo innovador de gestión de certificados de ahorro energético que permite a sus clientes recuperar parte de la inversión realizada.

A ello se suma el acompañamiento en el acceso a ayudas públicas y subvenciones vinculadas a la transición ecológica, un terreno complejo donde contar con orientación especializada marca la diferencia. Porque, aunque la financiación sigue siendo clave, no es suficiente. Transformar una actividad económica requiere también conocimiento, visión estratégica y acompañamiento.

Por eso el Santander trabaja junto a las empresas turísticas en la definición de sus estrategias, en la adopción de nuevas tecnologías y en el desarrollo de modelos de negocio más competitivos. Y lo hace también de la mano de las administraciones públicas, impulsando programas que permitan que la transformación sea colectiva y no solo el resultado de esfuerzos aislados.

El aliado perfecto

Muchas de nuestras empresas turísticas están preparadas para dar un paso más: abrirse a nuevos mercados o atraer a un cliente internacional de mayor valor añadido. Para facilitarlo, el Santander pone a su disposición equipos especializados en comercio exterior, capaces de acompañar operaciones complejas, abrir puertas en otros países y ayudar a diversificar riesgos.

Además, la transformación exige de nuevas competencias en digitalización, sostenibilidad, gestión del talento e innovación. Y para impulsarlas, el Santander destinó solo el año pasado más de 57 millones de euros a distintos programas de formación y emprendimiento en España.

El futuro de este sector va a depender de su capacidad para adelantarse al cambio. Por eso necesita socios con recursos, visión estratégica y compromiso a largo plazo. Banco Santander aspira a ser ese socio. No solo financiando, sino ayudando a la transformación con tecnología, conocimiento y apoyo institucional. Esta no es solo una industria clave para nuestra economía: es una parte esencial de cómo España se proyecta al mundo. Mantener un liderazgo mundial exige evolucionar. Y un camino así es mejor recorrerlo bien acompañado.