Iberia ofrece a sus clientes una herramienta para compensar su huella de carbono

Lucia Díaz Madurga | 5 Dic 2022


La descarbonización del sector aéreo es uno de los grandes retos de la transición ecológica. Mantener una industria que es necesaria y a la vez reducir emisiones no es un reto fácil. Pero Iberia ya se ha puesto en marcha. El objetivo de International Airlines Group, del que forma parte Iberia, es lograr emisiones netas cero en 2050. Mientras, habrá un camino que recorrer que empieza ya con CO2labora. Este es el nombre del proyecto que permite que cada cliente compense su huella de carbono.

El Grupo Iberia ya lanzó en abril de este año una plataforma de compensación de emisiones desarrollada en colaboración con CHOOOSE para clientes corporativos. Las empresas pueden acceder a informes mensuales con el registro de la huella de carbono de los viajes que realizan sus trabajadores dentro de su actividad profesional y compensar esa huella colaborando económicamente con dos proyectos certificados situados en Guatemala y Perú. Este mismo programa se adapta ahora al cliente final.

 

 

Gracias a él, se calculan las emisiones de cada vuelo de manera personal y el viajero conoce el equivalente de inversión monetaria para su compensación a través de los dos mismos proyectos climáticos certificados. Este cálculo de huella es una media de los vuelos operados por Iberia en esa ruta y se realiza teniendo en cuenta cuatro variables:

El avión utilizado. Cómo nos cuenta Teresa Parejo, directora de sostenibilidad de Iberia, “desde la pandemia, el Grupo Iberia ha acelerado la renovación de su flota e incorporando los aviones más eficientes que hay en el mercado”. Según informa la compañía, en los primeros nueve meses de 2022, Iberia ha sumado a su flota once nuevas naves. Algunas un 30 y un 35 por ciento más eficientes gracias a los materia- les y motores de última generación. También Iberia Express está incorporando a su flota modelos que suponen una reducción del 20% de emisiones.

Las condiciones meteorológicas. Son clave porque no es lo mismo, por ejemplo, volar con viento en contra que a favor. Eficiencia de las operaciones. El Grupo Iberia “ha puesto en marcha diversas iniciativas para mejorar la eficiencia de las operaciones dirigidas a la reducción de consumo de combustible: entre otras, la disminución del peso a bordo, los des- censos continuados y la digitalización de procesos”. Según Parejo, “es importante también trabajar en que las rutas también sean más directas. Lo que podrá lograrse gracias a un cielo único europeo”.

El tipo de billete. La huella de carbono también varía teniendo él cuenta el espacio que se ocupa, entre otras cosas. Por eso, hay que valorar si el cliente vuela en turista, turista premium o business class. Los clientes del grupo Iberia podrán compensar la huella de carbono en cualquier momento, al finalizar el proceso de compra, pinchando sobre: “Compensa tu huella” o una vez realizado el vuelo, entrando en la sección de Sostenibilidad de iberia.com e iberiaexpress.com. Ese importe se dirigirá al proyecto Izabal, en la costa caribeña de Guatemala que promueve la creación de nuevas reservas naturales y mantiene los bosques naturales amenazados por la deforestación. El segundo proyecto se sitúa en las orillas de la selva amazónica peruana. Siete comunidades indígenas asentadas alrededor del río Ucayali gestionan un área de 119.837 hectáreas de selva tropical.

Según Teresa Parejo, la hoja de ruta de la sostenibilidad para la aviación es clara: “Actualmente es clave el impulso de la fabricación de combustible SAF. Es muy interesante porque es válido en las mismas aeronaves, no necesita nuevas estructuras y contamina hasta un 80% menos. En 2030, se habrá logrado estandarizar ese tipo de combustible y habrá ya aviones eléctricos, aunque de pequeñas dimensiones y en 2050 llegará el avión de hidrógeno, con emisiones netas cero.