Juan Galiardo (Uber): «En la ecuación de la movilidad urbana sobra el coche privado»

Abr 9, 2021 | Personaje

Autobuses y metro, bicis y motos eléctricas, patinetes, ‘carsharing’, VTC y taxis… Todo accesible en una única ‘app’. Para el director general de Uber en España, Juan Galiardo esta es la solución a la movilidad en las grandes ciudades. El coche privado está excluido.

Juan Galiardo es, desde finales de 2017, el director general de Uber España. Pese a su juventud (solo tiene 32 años), este tinerfeño se ha labrado una interesante trayectoria profesional. Con sus títulos de Management y Finanzas por la ESADE Business School bajo el brazo, Galiardo empezó su carrera como consultor en Cairneagle Associates, en Londres. De ahí saltó a Dubái como consultor senior de Delta Partners para desarrollar proyectos de telecomunicaciones en Oriente Medio y África. En 2015 fundó Noysi, una aplicación para comunicación interna y gestión de proyectos. Y a finales de 2017 volvió a casa para dirigir la filial española de Uber. En este tiempo al frente de la compañía, Galiardo ha tenido que lidiar con dos grandes terremotos: el conflicto del taxi frente las empresas VTC y el COVID-19. Y no tiene ninguna duda de que la movilidad urbana va a salir favorecida después de ambos.

Tras el COVID-19, y con el lógico temor a los contagios, ¿existe el riesgo de que haya una involución hacia el coche privado en contra del transporte público o de soluciones de movilidad compartida como los VTC o los taxis? ¿Qué ideas maneja Uber para evitarlo?

Es cierto que una de las tendencias que observamos en los primeros países en los que la actividad económica se empezó a recuperar fue que mucha gente comenzó a elegir servicios como Uber (ya sea en VTC o taxi) para sus desplazamientos diarios al trabajo, muchas veces en sustitución del transporte público. Pero también se ha notado un repunte del uso del vehículo privado, un fenómeno comprensible por la necesidad del distanciamiento personal, pero que puede jugar en contra del gran reto que tenemos por delante: el de reducir drásticamente el uso del vehículo privado en nuestras ciudades. En ese nuevo contexto, y a medida que van reabriendo oficinas y centros de trabajo, muchas empresas quieren facilitar los desplazamientos diarios de sus trabajadores. Para dar respuesta a esta nueva demanda, hemos reforzado nuestro servicio de Uber para Empresas con U4B Commute, un programa para que las empresas puedan asumir el total o una parte del coste de los viajes al trabajo de sus empleados, establecer turnos, puntos de recogida, recorridos… Nuestra prioridad es garantizar viajes y repartos seguros para todos los que usan Uber. Para preservar la seguridad en todos los viajes, hemos repartido mascarillas y material desinfectante entre conductores y repartidores en toda España; los vehículos son desinfectados diariamente y los conductores limpian las zonas de más uso, como cinturones de seguridad o tiradores, antes y después de cada viaje. Pero con establecer protocolos no basta. Tenemos que asegurarnos de que estos protocolos se cumplen y aquí es donde la tecnología puede jugar un papel muy importante. Hemos lanzado Checklist, una nueva funcionalidad con la que el conductor tiene que confirmar en la aplicación que ha seguido paso a paso el protocolo de seguridad que establezca la administración para poder conectarse. Para el cumplimiento del uso obligatorio de mascarilla hemos desarrollado una tecnología de reconocimiento de objetos que confirma, a través de un selfie, que conductores y repartidores llevan la mascarilla antes de conectarse.

Los expertos auguran que hasta que no exista una sensación de seguridad total en el transporte público, la micromovilidad será clave para desplazarnos por la ciudad. Uber, además del servicio de coche con conductor, tiene un acuerdo con la empresa Lime, de alquiler de patinetes eléctricos. ¿Prevén llegar a acuerdos con otras empresas para integrar en su ‘app’ en España nuevas soluciones de movilidad urbana como han hecho con Cityscoot en París?

El papel de la micromovilidad para una vuelta a la normalidad segura y sostenible será clave. Patinetes, motos y bicicletas eléctricas no solo facilitan la movilidad de los ciudadanos en línea con las recomendaciones de la OMS, permitiendo mantener el distanciamiento personal, sino que además lo hacen de forma sostenible, evitando que los ciudadanos se vean forzados a recurrir a su vehículo privado. La combinación de distintas alternativas de movilidad, VTC, taxis, patinetes, motos y bicicletas, incluyendo al transporte público (con tecnología para asegurar el cumplimiento de sus nuevas normas de uso), será clave para una vuelta a la normalidad segura y sostenible. Recientemente integramos los servicios de Lime en nuestra aplicación en varias ciudades en todo el mundo, y esperamos poder seguir sumando alternativas de transporte en España con acuerdos estratégicos como el de Lime o el piloto de CityScoot en París. Otro ejemplo de alianza estratégica es nuestra campaña de verano para fomentar el turismo nacional en colaboración con SocialCar, la empresa líder de carsharing en España, con la que nos hemos asociado para ofrecer servicios de carsharing a nuestros usuarios en Valencia, Cataluña, Andalucía y Madrid, de momento.

Debido a las nuevas normas de distanciamiento personal, el transporte público no podrá asumir el mismo volumen de viajeros que antes del COVID-19. ¿La solución pasa por integrar en plataformas como la de Uber todas las alternativas disponibles (VTC, bicis, motos eléctricas, ‘carsharing’…) para que el usuario decida cuál elige en cada momento? ¿Es esa la idea con la que conciben el futuro de la movilidad en las ciudades?

Efectivamente. Creemos que la combinación de distintas alternativas de movilidad, VTC, taxis, patinetes, motos y bicicletas, incluyendo al transporte público (con tecnología para asegurar el cumplimiento de sus nuevas normas de uso) es la fórmula a corto plazo para garantizar una desescalada sostenible y segura y para que, a medio y largo plazo, podamos seguir luchando contra el uso del vehículo privado en las ciudades. Pero además de la integración de distintas alternativas de transporte, creemos firmemente en que la colaboración de las empresas tecnológicas con la administración pública también puede jugar un papel clave en el futuro de la movilidad española. En varias ciudades del mundo, Uber ya ofrece su software a ciudades o regiones para la gestión de las redes de transporte público. Por ejemplo en Marin, California, la red de autobuses y minibuses local funciona con la aplicación de Uber, mejorando significativamente la eficiencia del servicio.



Su propuesta, la ‘movilidad multimodal’, consiste en integrar en una misma solución tecnológica al mayor número de actores posibles del transporte urbano, al estilo de la integración del taxi de Madrid en su plataforma. Los taxistas fueron muy reticentes al principio. ¿Se han sumado más tras la pandemia? Saque su bola de cristal: ¿acabarán aceptando formar parte de una plataforma como la suya? ¿Cree que podrían sumarse, incluso, entidades locales como los ayuntamientos?

Nuestra apuesta por el taxi ha sido un éxito. Desde el inicio de la integración del taxi en la plataforma Uber el pasado noviembre, son más de 700 los conductores de taxi o dueños de licencias que se han dado de alta en la aplicación. El mayor crecimiento ha tenido lugar durante la etapa de confinamiento, y la tendencia sigue creciendo. El número de horas medio que se conectan los taxistas a Uber es de 30 y hasta 40 horas a la semana. El boca-oreja funciona y cuando un taxista le cuenta a los compañeros que con Uber puede facturar hasta 4.000 euros al mes son muchos lo que, aunque puedan tener sus comprensibles reticencias, se animan a probar. Y cuando nos prueban cuando se dan cuenta que el conflicto va quedando atrás, que en Uber no solo encuentran un aliado para mejorar sus ingresos, sino que además acceden al seguro de AXA que cubre no solo accidentes de trabajo, también eventualidades como la baja por maternidad o paternidad. Si a eso le añades un equipo que trabaja exclusivamente para mejorar la experiencia del taxista en la aplicación o la posibilidad de cobrar diariamente, es fácil entender por qué nos hemos convertido en el motor de la recuperación del taxi en Madrid. Somos muy optimistas respecto al futuro y esperamos que otras regiones sigan los pasos de la Comunidad de Madrid, que ha optado por flexibilizar al taxi en vez de restringir a la VTC, como han hecho otras CC.AA., y, de esta manera, ha conseguido rebajar los precios del transporte urbano para sus ciudadanos, crear miles de puestos de trabajo en el sector de la VTC y, lo que es más importante, encontrar la manera de poner fin al conflicto entre VTC y taxi.

Es una evidencia que el modelo de movilidad urbana preCOVID-19 generaba congestión y contaminación. ¿Vislumbra que en la etapa postcoronavirus cobrarán aún más importancia las soluciones de movilidad no contaminantes, como las bicicletas, los ‘scooters’ o los patinetes eléctricos?

Efectivamente, esta crisis ha acelerado algunas tendencias ya existentes. Si antes del COVID-19 veíamos como cada vez más ciudadanos optaban por estas nuevas alternativas de movilidad, ahora vemos cómo ayuntamientos de todo el mundo ponen en marcha planes para el fomento de la bicicleta o los patinetes eléctricos. Dicen que las crisis son también oportunidades. Pues bien, esta sin duda es nuestra oportunidad de acelerar hacia una movilidad más sostenible poniendo a disposición de los ciudadanos alternativas de transporte eficientes y asequibles y no usen su coche privado.

¿Hacer convivir en una misma ciudad el coche privado, el compartido, los medios de transporte público tradicionales y las soluciones de micromovilidad no colapsará aún más las ciudades y arrinconará aún más al peatón?

Es que, precisamente, el coche privado es el que sobra en esa ecuación. Si de algo nos hemos dado cuenta en los últimos años es que la mayoría de las veces el ciudadano no coge su coche porque quiera, sino porque no le queda otra opción. Y eso es especialmente cierto en los alrededores de las grandes ciudades, donde la oferta de transporte público es más limitada. Por eso es tan importante cubrir lo que nosotros denominamos ‘la última milla’. ese tramo en el que el ciudadano no tiene otra opción que su coche. Uber ha probado su eficacia en la última milla llegando a zonas donde no llega el transporte público a precios asequibles.

Experiencias como la restricción del acceso a la almendra central de Madrid y, desgraciadamente, la pandemia han demostrado que expulsar el vehículo privado del centro de las ciudades reduce las contaminación y mejora la vida de los ciudadanos. ¿Prevé que los ayuntamientos, a la vista de los datos, harán un esfuerzo para ‘aparcar’ el coche privado del centro y apostarán por otro tipo de soluciones de movilidad?

La tendencia de reducir el uso del vehículo en las grandes ciudades es imparable. Pero antes de cerrar una determinada zona al tráfico, es imprescindible ofrecerle al ciudadano una alternativa sostenible, eficiente y que sea barata. Solo así podremos recuperar nuestras ciudades para los peatones. Junto con la micromovilidad y el área de vehículos con conductor, la tercera pata del negocio de Uber en España en Uber Eats, que ha crecido muchísimo durante el confinamiento.

¿Con cada vez más gente reacia a salir de casa y las limitaciones de aforo en los restaurantes el reparto de comida a domicilio se ve como una alternativa de negocio plausible tanto para las empresas de restauración como para las de movilidad? ¿Tanto como para solventar la caída de ingresos de su negocio de movilidad?

Durante el confinamiento, muchos restaurantes han encontrado en el food delivery, el reparto de comida a domicilio, una vía real de ingresos a medio y largo plazo, y el número de establecimientos en nuestra plataforma creció un 15 por ciento. En estos meses hemos incorporado desde restaurantes de toda la vida a cadenas multinacionales o proyectos nacidos exclusivamente para delivery (como Cuatromanos, by Paco Roncero y Ramón Freixa). También hemos identificado otras tendencias, como la opción de comprar el plato semipreparado o sus ingredientes para terminarlo en casa, y hemosayudado a multitud de tiendas de conveniencia a llegar a sus clientes. Por ejemplo, hemos incorporado las tiendas de conveniencia de Galp en nuestra aplicación. Actualmente, estamos en más de cien ciudades en España y llegamos al 60 por ciento de la población. El food delivery es un sector relativamente joven en Europa, con lo que la oportunidad es enorme. Según el estudio de Deloitte Future of Food, una de cada tres personas en Europa utiliza los servicios de entrega de comida a domicilio una vez por semana. Las plataformas de comida a domicilio contaban a finales de 2019 con más de tres millones de clientes en España y habían realizado más de 19 millones de pedidos. Un informe de AFI para Adigital señalaba en más de 643 millones de euros la contribución del sector al PIB español, y cifraba en 14.000 los puestos de trabajo generados. Según el informe Impulsando el crecimiento, que publicó Deloitte en noviembre del año pasado, se espera que el mercado de reparto de comida a domicilio crezca a un ritmo del diez por ciento anual para alcanzar un valor aproximado de 23.000 millones de euros en Europa en 2023. Y esto son estimaciones previas al COVID-19, por lo que las proyecciones pueden ser aún mayores.

El futuro del turismo, una magra fuente de ingresos sobre todo en España, es hoy una incógnita. Y el año pasado el desplome fue evidente. ¿Las soluciones pasan por inventarse soluciones imaginativas para trasladar al turista de forma segura y eficaz? ¿Cuáles son las que vislumbran para el futuro más próximo?

A principios de julio presentamos nuestro plan para fomentar el turismo nacional con el que queremos apoyar las campañas del Gobierno de España y de las CC.AA. para que, este año, redescubramos el turismo de proximidad y todos esos tesoros escondidos que tiene nuestro país. En primer lugar, carsharing: en colaboración con Socialcar, la principal plataforma de carsharing catalana, ofrecemos servicios de coche compartido en nuestra aplicación a usuarios de Madrid, Málaga, Sevilla, Valencia y Cataluña, de manera que los ciudadanos o visitantes pueda ceder y/o alquilar coches de particulares a la hora de moverse a sus destinos favoritos nacionales. Además, hemos puesto en marcha un nuevo servicio para fomentar el uso del tren entre destinos nacionales. Este verano todos los usuarios que usen Uber para viajar a una estación de tren en Madrid, Málaga y Sevilla obtendrán automáticamente un descuento del 20 por ciento para usar durante las 48 siguientes en su viaje desde la estación hasta su destino final y desde su destino hasta la estación en su viaje de vuelta.

Greenpeace, en su documento ‘Las ciudades en un mundo postCOVID’, pide que las principales vías de las ciudades sean inaccesibles para los vehículos a motor salvo durante los horarios de reparto, que se reconfigure el urbanismo de los barrios eliminando plazas de aparcamiento y que todos los servicios esenciales de estos estén a una distancia máxima caminando de 15 minutos. ¿Ve compatible este modelo de ciudad con su propuesta de ‘movilidad multimodal’? ¿En qué punto podrían encontrarse sus propuestas de cara al futuro?

Así es, con mínimos matices, tal y como imaginamos la movilidad del futuro.