Alberto Gutiérrez (Civitatis): «Si todo se normaliza, a finales de año viajaremos a los destinos de siempre»

Feb 24, 2021 | Personajes

El CEO de Civitatis, la plataforma líder en venta de actividades y excursiones en español por todo el mundo, estima que el turismo volverá poco a poco a la normalidad y que no habrá grandes cambios en el sector. Eso sí, no quiere ni pensar qué pasaría en caso de rebrote, porque el turismo, como él dice, «sería el menor de los problemas».

Ofrecer al cliente, antes de salir de viaje, lo que habitualmente se le ofrece en destino. Ese es desde 2008, el objetivo de Civitatis, una plataforma española que ofrece free tours, rutas y actividades en más de 300 ciudades de todo el mundo. Con ese bagaje y dos millones de clientes en 2019, su CEO, Alberto Gutiérrez, es una voz más que autorizada para hablar del futuro del turismo.

¿Seguridad va a ser el nuevo ‘mantra’ en el sector de los viajes poscovid-19?

Más que seguridad, hablaría de incertidumbre: países cerrados, normativas cambiantes, temores a nuevos rebrotes… Aún se necesita tiempo para responder a muchas incógnitas y que la gente pierda el miedo a reservar.

Lo que es seguro es que nuestras ganas de viajar no van a desaparecer; otra cosa es que, a corto plazo, haya capacidad económica para hacerlo. Con un mercado viajero deprimido por el coronavirus y la crisis, ¿qué futuro vislumbra?

Está claro que la crisis económica afectará a un nivel global, pero las crisis pasadas nos han demostrado que la gente continúa viajando. Eso sí, en vez de ir una semana a Nueva York irán a cuatro días Roma, o en vez de ir a París visitarán Sevilla. Creo que en el momento actual, influye más la incertidumbre que la economía.

Algunos expertos auguran que tras lacovid los viajeros demandarán un turismo más sostenible, saludable, seguro y ético. ¿Como CEO de Civitatis considera que los tiros, a partir de 2021, irán por ahí?

Creo que, en cuanto la situación se normalice, todo volverá a su cauce. El turismo sostenible continuará creciendo como hasta ahora, al igual que lo harán otros tipos de turismo.

Durante la última década, el turismo lo ha apostado todo a la hipermovilidad y a los bajos precios, que permitían viajar a casi todo el mundo y a casi cualquier destino. ¿Ve un cambio de tendencia hacia otro tipo de turismo más ‘slow’ (menos agresivo y depredador del medio ambiente) o ‘small’ (de espacios y construcciones cada vez más pequeños y menos intensivos), como apuntan los especialistas?

Si llegamos a ese tipo de turismo será porque han quebrado aerolíneas, hoteles y atracciones. Si los precios se mantienen, que es lo que está sucediendo, no creo que cambien notablemente los hábitos de consumo de los viajeros.

Las medidas de distanciamiento personal parecen augurar una subida de precios en todos los servicios turísticos… ¿Volveremos a ver los precios que hemos manejado hasta ahora?

Esa era una de las grandes incógnitas durante la pandemia, especialmente si limitaban el aforo de los medios de transporte. Por suerte, esto no ha sucedido y tampoco se ha visto un aumento de las tarifas habituales. Las aerolíneas seguirán llenando aviones y compitiendo en precios. Lo que veremos a corto plazo una reducción del número de frecuencias y la suspensión de vuelos directos a destinos secundarios.



Civitatis, la empresa que creó en 2008, se ha convertido en la plataforma líder en la venta de actividades y excursiones en español por todo el mundo. Desde su perspectiva privilegiada, ¿dónde y cómo viajaremos en 2021?

Si no hay complicaciones y todo se normaliza confío en que a finales de año se recuperarán los destinos internacionales habituales. En caso contrario, no quiero ni pensar qué pasaría, porque el turismo sería ya un problema menor.

Una parte del negocio de Civitatis, los ‘free tours’, han crecido al calor de ese turismo ‘low cost’ del que hablámamos antes. ¿Prevé cambios en su modelo de negocio con el más que previsible encarecimiento de los precios y el descenso de la hipermovilidad?

Nuestro modelo de negocio es facilitar la selección y reserva de aquellas cosas que se pueden hacer en cada destino, bien sean free tours, excursiones, musicales, entradas o paseos en helicóptero. Dado que este es el motivo de existencia de la empresa, no tenemos pensado cambiarlo.

Otra consecuencia de esta crisis, como apuntan los especialistas, será el incremento de productos y servicios específicos para el turismo de lujo. ¿España, como país que recibió a 83,7 millones de turistas en 2019, debería abrazar esta tendencia?

Depende lo que consideremos turismo de lujo. Si nos referimos a clientes de alto poder adquisitivo que se alojan en hoteles de cinco estrellas, compran en tiendas de marca y van a restaurantes de lujo, es algo que España siempre ha tenido, especialmente en Madrid, Barcelona y las islas. Si pensamos en el turismo de verdadero lujo, es algo muy minoritario donde resulta difícil competir. Los hoteles de Maldivas, las tiendas en Dubái y los safaris en África son difícilmente replicables.

El verano de 2019, ciudades muy presionadas por el turismo como Barcelona o Roma, en las que los vecinos están en pie de guerra exigiendo medidas reguladoras frente a la ‘invasión’, han notado cómo se aflojaba la presión. ¿Es posible seguir atendiendo la demanda turística y conseguir a la vez que las ciudades sigan siendo habitables para sus vecinos?

Es posible que esos vecinos, cuando se vean su ciudad con restaurantes y tiendas cerradas, echen de menos a los turistas y lo agradezcan en los próximos años. En países como España o Italia, tan dependientes de la llegada de viajeros, todos tenemos familiares o amigos que dependen en mayor o menor grado del turismo. Es uno de los pilares de la economía y todos lo vamos a notar. Dicho esto, considero que los viajeros son cada vez más responsables y respetuosos con el entorno y las costumbres locales. Saben que es la forma de conservar la esencia de los destinos, que es lo que los hace únicos. Por eso creo que sí es posible la convivencia entre demanda turística y que las ciudades continúen siendo habitables para los locales.