Entrevista con David Vivancos: «La revolución tecnológica que viene es la Inteligencia Artificial, la realidad virtual y la robótica.»

Jun 28, 2022 | Personajes

Durante los años prepandemia y desde el 2000, la tecnología ha llevado una velocidad supersónica. No todo el mundo estaba preparado. ¿Cómo prepararse para los cambios tecnológicos?

La clave esta en el aprendizaje perpetuo, ya no vale con estudiar unos años y luego no actualizarse, la tecnología cambia prácticamente a diario, por lo que hay que seguir estando actualizado y dedicar siempre una parte de nuestro tiempo a esa formación.

Los antes frikis (en el mejor de los sentidos), ahora por fin tenéis vuestro sitio como grandes sabios, incluso estrellas. ¿Por fin se reconoce el valor de la tecnología?

La tecnología, por ahora, solo es una herramienta más, que el ser humano construye para llegar más lejos de lo que podríamos llegar de “fábrica”, lo que ocurre es que a lo largo de los últimos 100 años se ha producido una brecha o disociación aún mayor entre los que conocemos como funciona la tecnología (o incluso la creamos) y los que como mucho la usan (como si fuese magia). Yo creo que la tecnología siempre se ha valorado por quien ha visto el poder transformador que tiene, y ahora eso es tan obvio que es difícil no reconocerlo.

¿Qué queda por reconocer?

Más que quedar por reconocer, lo que queda es “conocer” es decir que en realidad todos tendríamos que conocerla, por lo menos a un nivel mínimo, y no delegarla solo a los tecnólogos.

Recientemente, hablando con el embajador de UK en nuestro país, nos decía que España es un país moderno, tenemos las mejores estructuras europeas para las comunicaciones por ejemplo, pero nos falta comunicarlo. ¿Estás de acuerdo?

Si, las infraestructuras de comunicaciones son extraordinarias en España, y en general están a la altura no solo de Europa incluso mejor que en muchas zonas por ejemplo de Estados Unidos, pero China empieza a estar a la cabeza y marcando distancias, y con el tiempo la brecha puede ser determinante, por lo que yo no me dormiría en los laureles.

Sobre que nos falta comunicarlo, rotundamente sí, es uno de los grandes problemas de nuestro país, no saber venderse lo suficiente, algo que por desgracia se puede generalizar a casi todos los sectores no solo al tecnológico.

¿Qué podemos hacer para cambiar la visión que se tiene de nosotros?

Primero creérselo y luego parece que hay que invertir en formación en marketing, es decir para que cambie la visión, tenemos que vender mejor nuestros logros y nuestro talento, que por otro lado hay que incentivar y dotar de los recursos para que se quieran quedar en España, y que quien salga realmente sea embajador/a.

En relación con el turismo, cuáles han sido las grandes revoluciones tecnológicas y cómo crees que se han afrontado en nuestro país.

La primera, fue la eclosión en si de Internet y su uso masivo, que transformo por un lado la forma de adquirir cualquier experiencia turística, aun recuerdo hace más de veinte años dando una conferencia en uno de los primeros congresos de Internet, que un alto cargo de una aerolínea líder, me decía literalmente que “nunca venderemos billetes por Internet”, que se lo digan al sector de las agencias de viaje de entonces, a ver si vendieron o no. Y por otro lado permitió a los destinos turísticos promocionarse como nunca antes en la historia. Sobre como se afrontó en España, al principio con escepticismo, salvo por algunos pioneros como mi buen amigo Jimmy Pons, pero cuando no quedo más opción con bastante fuerza.

La segunda revolución fue la del smartphone, que además de simplificar lo anterior, hizo de las personas que disfrutaban las experiencias turísticas, los mejores comerciales o detractores de estas, gracias por supuesto a la capacidad de crear contenidos audiovisuales y a las publicaciones para bien o para mal en redes sociales y páginas de recomendación Aquí la adopción por nuestro país, fue similar a la de los principales destinos turísticos mundiales, aunque en la digitalización del sector aun queda mucho por hacer.

La tercera que está en ciernes es la producida por los avances en Inteligencia Artificial, Realidad Virtual y Robótica. Tanto en el mundo físico como en lo que se aferran en llamar Metaverso, quizás con no mucho acierto. En esta revolución, será decisivo lo que se haga en los próximos años para determinar quien lidera o no el sector.

¿Cuál es el gran reto actual de la tecnología y turismo?

Primero profundizar en la digitalización y datificación del sector y por otro en automatizar procesos y actividades que aumenten la excelencia y que permitan personalizar totalmente las experiencias de los usuarios. Y segundo evaluar el impacto real que tendrá la realidad virtual y aumentada en las actividades turísticas, ya que puede ser determinante en el futuro.

En relación con el turismo ¿qué es lo más importante que viene?

Yo creo que el Turismo Espacial, si realmente termina de reducirse su coste, supondrá un cambio de paradigma en todos los sentidos, no solo por lo que la “última frontera” nos traerá sino porque además la misma tecnología permitirá reducir drásticamente el tiempo de viaje entre dos puntos en la tierra, es decir teóricamente se podría viajar también de España a Australia en 1 hora, con un pequeño salto por el espacio, por ejemplo.

¿Para qué tenemos que estar preparados?

Para la implantación real de la robótica en nuestro día a día, cuyas implicaciones afectarán a todos los sectores, es cierto que en el sector turístico las primeras aproximaciones no han sido del todo satisfactorias, como por ejemplo el hotel de Japón “solo” gestionado por robots, donde despidieron a la mitad no hace mucho, aunque parece que los primeros restaurantes 100% robóticos y autónomos en china si están funcionando bien. No es lo mismo multiplicar software que hardware, y la obsolescencia es mayor y más compleja de gestionar, lo cierto es que el coste se está reduciendo drásticamente y veremos muchos usos, algunos que aún no nos imaginamos.

¿El metaverso?

Para mi es una palabra que ha adquirido una connotación de marketing cuestionable, yo hablaría más de las tecnologías que subyacen y que además describen perfectamente la potencialidad, es decir de Realidad Virtual y Realidad Aumentada/Extendida, que por otro lado no es nuevo, y muchos llevamos mucho tiempo creándola y desarrollándola, en mi caso la primera iniciativa, de muchas, fue crear en España el primer departamento de Realidad Virtual y Ciberespacio en el año 1995 junto con mi buen amigo Jesús Alido. La clave para no perder tiempo y dinero con el Metaverso es pensar que solo tiene sentido si aporta algo que no es posible realizar en el mundo físico o si permite hacer algo mejor o de una forma que aporte algo con valor, sino es solo marketing sin fundamento, y por desgracia hay mucho de esto último.

La llegada de los autómatas, una de tus especialidades, ¿se retrasará por culpa de la gran crisis que hay?

No, yo creo que más bien se acelerará, ya que es más necesario que nunca optimizar procesos y costes, eso sí una vez la escasez de chips se supere y por supuesto si la geopolítica, por desgracia, no nos lleva a una tercera guerra mundial. Aunque para la guerra precisamente también tiene muchas aplicaciones.

¿Cuándo auguras que estarán algo normalizados entre nosotros?

Predecir el futuro es inherentemente complicado y como no tenemos suficientes datos se podría decir que casi imposible, pero mi predicción es que en el 2030 habrá más robots que seres humanos en la tierra. Por otra parte, cuándo lleguen, pueden trastocar infinitamente el paradigma de nuestra sociedad.

¿Necesitarán normativas?

Muchos paradigmas cambiarán, y algunos aun ni nos los imaginamos, y si las normativas, siempre y cuando no bloqueen el avance de la ciencia y la tecnología o dañen la competitividad son necesarias, porque efectivamente hay que acotar y poner orden para evitar, por ejemplo, condicionamientos que lo hagan injusto para algún grupo de población.

¿Cómo serán a grandes rasgos?

Los desarrollos actuales tratan de hacer robots antropomórficos, es decir que tengan apariencia y capacidades humanas, no por el mero hecho de replicarnos sino porque así podrían en teoría replicar lo que hace un ser humano. Y esa replica esta llevando mucho tiempo, la complejidad por ejemplo de movimientos de nuestros brazos/manos es grandísima y su replica robótica está costando sobre todo por los mecanismos de control y el número de “piezas” que operan simultáneamente. La ciencia que lo describe es la biomecánica. Veremos de forma cercana, robots humanoides con ciertas capacidades, casi humanas, dentro de los próximos 3 a 5 años.

¿Cómo ves esta novedad aplicada al turismo de excelencia?

En el caso del turismo, la clave actual es la automatización de todos los procesos posibles, sobre todo los “lógicos” ya que para algunos procesos físicos aun el coste puede no estar justificado. Yo siempre digo que en tecnología hay que realizar proyectos que sean tangibles en meses, sino con la evolución tan rápida de la tecnología, se corre el riesgo de que se quede obsoleta.

¿Dónde quedará el factor humano si se cumplen las expectativas de un mundo automatizado?

El ser humano tiene mucho que aportar aun, es decir para que el mundo se automatice de una forma justa todos deberíamos estar representados de alguna manera, y para eso tenemos que ser parte del proceso de automatización. Y hablamos de unos 20 o 25 años por lo que aún no es tarde. Una vez el mundo este plenamente automatizado dependerá de si llega la superinteligencia, o el momento en que las máquinas sean más inteligentes que el conjunto de seres humanos, entonces el factor humano tal y como lo conocemos sería difícil de encajar porque nos encontraríamos ante el paradigma de haber creado herramientas que se han convertido en el próximo nosotros, a no ser que en algún momento del futuro cercano la “aumentación” tecnología del ser humano, lo contrarreste.

Muchos admiramos a los que sabéis y entendéis la tecnología. Sois más libres, más completos. Avanzados. Pero ¿crees que en general hay admiración o temor?

Cuando la gente se da cuenta de los avances reales y actuales, la primera reacción es más de temor, quizás precisamente porque ven, que lo que hace poco era ciencia ficción hoy es tecnología real, por otro lado, la literatura y el cine han reforzado ideas no muy positivas y parece que eran profecías y ahora se cumplen, también ha habido muchos usos de la tecnología no muy éticos, por las grandes tecnológicas, algo que tampoco ayuda. Y sí: es verdad que el conocimiento nos hace libres, y ahora la posibilidad de conocer es más fácil que nunca, yo creo que todos deberíamos de conocer como funciona la tecnología, antes de que el conocimiento en si también se delegue a las máquinas y entonces ya sea demasiado tarde, algo de lo que tratará mi próximo libro: “El fin del conocimiento”.

 

Para más información: David Vivancos