En la bahía de Samaná, en el nordeste de República Dominicana, el Caribe se presenta en otra escala: menos frecuentado, más verde y estrechamente ligado a la vida local. La zona ha ido ganando visibilidad gracias a su agradecida combinación de selva tropical y arenales poco urbanizados. Aquí no se busca el tradicional dúo de sol y playa, sino que se disfruta de una combinación ideal de naturaleza, autenticidad y ritmo suave.
Y para ello, Eurostars Grand Cayacoa es el alojamiento perfecto desde el que sumergirse en un destino que deja huella. Se trata de un resort de cinco estrellas levantado en una loma frente al mar con acceso exclusivo a una playa íntima.

