700.000 heures: así es el hotel efímero más disruptivo del mundo

| 10 Dic 2021


Thierry Teyssier, creador y CEO del establecimiento 7000,000 heures, el primer hotel efímero y errante del mundo, explica en Turium Madrid 2021 las claves del éxito de su innovador proyecto.

Thierry Teyssier es un renovador de la hostelería. Él ha sido el impulsor de 700.000 heures, el primer hotel efímero del mundo, que salta de ubicación en ubicación cada seis meses, para atender los deseos de los clientes más exclusivos del mundo. El nombre (700.000 horas) tiene del tiempo medio que cada ser humano permanece en la tierra. «El tiempo que pasamos en la Tierra es demasiado precioso para simplemente dejarlo pasar. Por eso hemos creado 700.000 heures, una experiencia de viaje como ninguna otra. Nuestro objetivo es lograr que las horas que pases con nosotros se conviertan en tus recuerdos más inolvidables», explica Teyssier.

700.000 heures es un hotel que salta cada seis meses de ubicación. Y lo único que permanece entre un destino y otro son cien baúles que se convierten en mesas o asientos y que son el ADN del proyecto.

[addvideo 6278317612001]

Según ha explicado Teyssier en Turium Madrid 2021, la excelencia es «colocar al huésped en el centro de la hostelería», recuperando la genuina hospitalidad que aportan los lugares menos visitados. «He roto las barreras, he creado un hotel sin paredes, sin reglas y del que los clientes se van llorando de la experiencia y las sensaciones que viven ellos y sus familias».

Para el hotelero, interpretar las necesidades de los viajeros y dejar a un lado la estricta organización corporativa es clave para conseguir buenos resultados de calidad: una recepción abierta las 24 horas del día y un camarero siempre dispuesto produce buenas sensaciones en el viajero que busca no tener que preocuparse por nada durante su viaje.

La integración de los hoteles con el entorno y la relación con las personas autóctonas es otro de los factores que caracterizan el trabajo de Teyssier. «Conocer la vida ralentizada de los habitantes de una aldea de pescadores de Tokio es todo lo contrario a lo que se ha vendido siempre de esa ciudad». Nuevos escenarios con culturas diferentes permiten ver la hospitalidad desde diferentes perspectivas. Superando con creces la excelencia.