La recepción de Savona 18 suites. Foto: Savona 18 Suites

La suite más espectacular del hotel milanés que reinventa los patios tradicionales italianos

En el barrio de Navigli, en pleno corazón de Milán, se encuentra la más moderna reinterpretación de la casa di ringhiera. El arquitecto y diseñador italiano Aldo Cibic ha creado un hotel donde diseño y tradición se dan la mano para ofrecer una estancia única.

Álvaro Hermida | 19 Mar 2024


¿Sabes lo que es una casa di ringhiera? Se trata de un estilo arquitectónico popular en el norte de Italia, sobre todo en la ciudad de Milán, que en español se traduce directamente como “casa de barandilla”. Son edificios de pisos en los que en cada planta se comparte una gran galería al aire libre. Dichos espacios comunes (protegidos por una barandilla, de donde sale el nombre) dan al patio, en el que solían encontrarse los baños, compartidos por todos los inquilinos

Hoy por hoy, los estándares de vida, sobre todo en el centro de Milán, son mucho más elevados, pero la casa di ringhiera sigue siendo una institución popular, al igual que lo son las corralas en Madrid.

Hotel en el barrio de moda de Milán

En el caso de Navigli, con sus canales, bares y galerías de arte, puede parecer que una arquitectura tan cruda y popular ya no tiene sitio. Al menos es lo que dicta la lógica. El arquitecto y diseñador italiano Aldo Cibic cree que ese no es el caso. 

Una parte tan fundamental de la cultura milanesa no debe ser destruida, sino reinterpretada, actualizada y puesta en valor. El hotel Savona 18 Suites es un claro ejemplo de esa filosofía. 

El proyecto para la creación de este hotel en pleno centro del diseño de Milán comenzó con la remodelación de una casa di ringhiera que databa de la primera mitad del siglo XX. ¿El objetivo? Mantener el espíritu clásico y su imagen arquitectónica, uniéndolo al más elevado diseño. El resultado es un hotel que evoca una mansión, un lugar ‘amistoso’, casi informal, que permite a los huéspedes disfrutar de la historia milanesa al mismo tiempo que se deleitan con los mayores placeres del siglo XXI. 

La idea detrás del proyecto es unir los elementos arquitectónicos clásicos del exterior con las decoraciones contemporáneas de los interiores. Tras la hiedra que cubre las barandillas de la fachada entraremos en el lobby, que hace las funciones de galería de arte. El propio Aldo Cibid describe su cálido interior: “Un petit café, un salón acogedor, con muchas cosas, como si de un cuenco de frutas se tratara”.

Hotel y galería de arte al mismo tiempo

El patio principal, que sigue siendo el mismo espacio de la casa di ringhiera original, se transforma con sofás y sillones en un salón al aire libre donde un gran mural pintado por el propio Cibic acompaña a los huéspedes. La idea detrás de esta estancia es estar abierto a todos con el objetivo de crear lazos de amistad, al más puro estilo de la “casa de barandilla”.

Por su parte, las 43 habitaciones del hotel están diseñadas de forma única, no hay dos iguales. En algunas, el minimalismo el que marca el diseño, mientras que en otras, los objetos vintage o el más colorido diseño contemporáneo marcan la línea general. A pesar de eso, todas y cada una de ellas muestran un carácter particular, una personalidad única

Pero al igual que ocurre con el lobby, el hotel al completo es una galería de arte. Tanto es así que los huéspedes pueden adquirir todo el mobiliario, tanto de las habitaciones como de las áreas comunes, lo que tiene dos ventajas. La primera es que aumenta el nivel de complicidad entre el alojamiento y sus huéspedes. Por otro, se genera un flujo en el que nada es estático, la decoración y el diseño cambian según desaparecen y reaparecen muebles, cuadros y objetos. El hotel de hoy nada tiene que ver con el de ayer, y ese es el encanto.

TURIUM TIPS

El nombre del barrio de Navigli se debe a los canales navegables que recorren esta parte de la ciudad. En ellos se alquilan viajes en barco para recorrerlos y tener un nuevo punto de vista de esta área con tanta vida social y cultural.

El arte contemporáneo tiene un peso especial en este barrio. Uno de los puntos más reconocidos es Ride Milano, un centro de exposiciones de arte moderno y urbano a menos de 10 minutos del hotel.

Para cenar, ¿qué mejor que hacerlo en la mejor Ostrería de Milán? Se trata de Ostriche & Vino, un establecimiento a 15 minutos andando del hotel en el que este producto marino es el protagonista.