Este es el pueblo más renacentista de España: está en Andalucía, lleno de palacios preciosos
Así de majestuosa es la plaza del Pópolo o de los Leones. FOTO : TURISMO BAEZA.

Este es el pueblo más renacentista de España: está en Andalucía, lleno de palacios preciosos

Baeza es, junto con Úbeda, Patrimonio de la Humanidad. Y con razón. Todo aquí es renacentista. Ya no son sus olivares, sino sus infinitas piedras centenarias. En su Antigua Universidad y por sus calles aún se escuchan ecos machadianos.

Ángeles Castillo | Marzo 12, 2026

Hablar de Baeza nos devuelve a Machado, que ofició de profesor en sus aulas. Y viceversa. El poeta se refirió a ella en su "Campos de Castilla" como "la Salamanca andaluza", ciudad castellana con la que competía en cultura, mientras en alcurnia lo hacía con la impresionante Toledo. Esta ciudad jienense es ejemplo máximo del Renacimiento, como le pasa a su vecina Úbeda, que también es ciudad nombrada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Son tan bellas y monumentales que a menudo entran en liza. O se es de una o de la otra.

Baeza, de Al-Ándalus al Renacimiento

Más que ciudad, Baeza, con sus 15.000 habitantes, parece un pueblo y, sin embargo, luce un esplendor mayúsculo que es puro siglo XVI. Sin olvidar que, siglos antes, fue punto clave en la conquista de Al-Ándalus por los cristianos, que la incorporaron al reino de Castilla ya en 1226, más de dos siglos antes de la caída de Granada. De hecho, es el centro geográfico y fue la cabeza del Santo Reino, que es como se conoce históricamente a la provincia de Jaén, hasta el siglo XVI, en que la relevó la ciudad que le dio su nombre.

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Todo el casco antiguo de Baeza es una joya renacentista. FOTO: TURISMO BAEZA.

"Dominándolo todo, el negro y solemne acorde de la catedral", como escribió Federico García Lorca en sus "Impresiones y paisajes" Asentada sobre un antiguo templo romano, que luego fue visigodo y después mezquita, la catedral se fundó como tal en 1227, aunque no se hizo renacentista hasta el siglo baezano por excelencia, el XVI, y después de desplomarse la antigua construcción en 1567. Se salvaron la puerta de la Luna (XIII), de estilo gótico-mudéjar, con arco lobulado de herradura y rosetón del XIV. Y la puerta del Perdón, del gótico flamígero, ya más tardía, del XV.

Por qué te va a encantar Baeza

En su nueva ejecución participó, para su mayor gloria, el arquitecto Andrés de Vandelvira, a quien le debemos también la catedral de Jaén y la Sacra Capilla del Salvador del Mundo de Úbeda. Destaca su torre, que se alza altiva a 50 metros de altura, como un mirador único sobre el núcleo urbano, el valle olivarero y el telón de fondo de la sierra de Cazorla, el parque natural más grande de España. Puede que su base sea el alminar de la vieja mezquita, del siglo XI.

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La catedral y su torre mirador sobre el valle del Guadalquivir. FOTO: TURISMO BAEZA.

En el interior, los ojos se van hacia el retablo barroco del altar mayor, a la capilla dorada del XVI con su arco de medio punto, a la reja del antiguo coro, de la misma época, o a la araña de bronce y cristal del XIX que cuelga de la bóveda de crucero. Y, por supuesto, a sus capillas mudéjares, igual que a la biblioteca, con auténticos tesoros. Porque su gran joya, la Custodia, que está considerada una de las piezas de orfebrería más sobresalientes de Andalucía, no está a la vista; solo sale a la luz el día del Corpus.

El palacio de Jabalquinto, la iglesia de Santa Cruz y otra joyas

De las antiguas iglesias que se levantaron a raíz de la conquista, solo está en pie la iglesia de Santa Cruz, en la plaza del mismo nombre y frente a otros dos hitos arquitectónicos como son la Antigua Universidad y el palacio de Jabalquinto, con el que contrasta muy llamativamente. Él tan acicalado, ella tan austera. De hecho, es una de las pocas construcciones románicas que se conservan en la región. Dentro, aún pueden verse restos de pinturas al fresco e incluso un arco de herradura visigodo.

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El palacio de Jabalquinto luce rica decoración en su fachada. FOTO: TURISMO BAEZA.

En cuanto al palacio, mandado construir por Juan Alfonso Benavides Manrique, señor de Jabalquinto y primo segundo de Fernando el Católico, a finales del XV, es uno de los mayores exponentes del gótico isabelino. Presume de fachada de Juan de Guas, con puerta de arco conopial, cinco arcos de medio punto y rica decoración, con puntas de diamante, lazos, pináculos o escudos heráldicos, entre otras florituras.

Por dentro, no mengua su belleza: patio con doble arquería, escalera barroca y jardín neoclásico. Actualmente es la sede Antonio Machado de la Universidad Internacional de Andalucía.

La Antigua Universidad y el aula de Machado

Y toda Baeza es así, colmada de piedras centenarias, como las del Ayuntamiento. Un edificio con fachada plateresca que se alzó en 1520 como cárcel a voluntad de Carlos I. No funcionó como casa consistorial hasta 1867.

Vecina es igualmente la Antigua Universidad, porque Baeza fue una ciudad universitaria desde el siglo XVI. Su decadencia empezó en el XIX, cuando pasó a ser Colegio de Humanidades y luego Instituto de Enseñanza Secundaria, donde dio clases de francés Antonio Machado. El aula del poeta es un pequeño museo, con el mobiliario original y curiosos documentos.

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La iglesia de Santa Cruz es una de las pocas iglesias románicas en Andalucía. FOTO: TURISMO BAEZA.

El palacio universitario en sí es renacentista, como casi todo en Baeza. De fachada manierista, puerta con arco de medio punto y un claustro con doble arcada, con arcos de medio punto sobre columnas toscanas. El paraninfo cuenta con graderío de madera y está decorado con cuadros de sus fundadores, entre ellos San Juan de Ávila. A su lado está la capilla de San Juan Evangelista, ya del XVII, de una sola nave con bóveda de cañón y torre de dos cuerpos.

La plaza del Pópulo, una lección de historia

Además, se pueden recorrer otros lugares machadianos, como la que fue su casa, en la calle Gaspar Becerra; el ya desaparecido Casino de Artesanos, a cuya tertulia acudía el autor del "Juan de Mairena" puntualmente, o el paseo de las Murallas, por el que cultivaba otra de sus pasiones. En sus versos: "De la ciudad moruna tras las murallas viejas, yo contemplo la tarde silenciosa, a solas con mi sombra y con mi pena. El río va corriendo, entre sombrías huertas y grises olivares por los alegres campos de Baeza" (Caminos, 1913).

No se terminan aquí las maravillas de Baeza. La puerta de Úbeda es testimonio de la antigua muralla, que fue derribada por orden de Isabel la Católica. Y otro tanto puede decirse de la de Jaén, originariamente puerta de Azacaya. Esta última, en la plaza del Pópulo o de los Leones, otro enclave apoteósico de la villa. Lo mismo que el arco de Villalar, levantado para conmemorar la victoria de Carlos I sobre los Comuneros de Castilla; la Antigua Carnicería y la Audiencia Civil y Escribanías Públicas, donde se halla la oficina de turismo.

TURIUM TIPS

En Baeza hay que sucumbir al placer de los virolos, un dulce de finísima masa de hojaldre, cabello de ángel y azúcar glas, en la pastelería Virolo. No hay que perderse tampoco los ochíos, bollo salado con pimentón, cuyos orígenes se pierden en la noche de los tiempos.
El Festival de Música Antigua de Úbeda y Baeza se celebra desde 1997 en insignes escenarios de ambas ciudades. Tiene lugar durante los meses de noviembre y diciembre, y está integrado en la Red Europea de Música Antigua. Un referente cultural al más alto nivel.
El restaurante Vandelvira, a cargo de Juan Carlos García García, está en el centro histórico, en un convento del XVI, y tiene una estrella Michelin. Ofrece dos menús degustación de la cocina creativa del chef, basada en los productos de su huerta y el entorno. Para los amantes de la cocina tradicional, Juanito, que rinde culto al producto estrella, el AOVE.
El hotel Puerta de la Luna también forma parte del casco antiguo, a un paso de la catedral. Dispone de 45 habitaciones (desde 55 euros), jardines, piscina de temporada y un restaurante gastronómico.