Cantabria, un Año Santo Lebaniego

Redacción Turium | 28 Feb 2023


Sus dos caminos de peregrinación, declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, la convierten en una región única para el mundo cristiano.

Toda reliquia o vestigio religioso vinculado a un lugar santo de relevancia, está ligado a un Camino de Peregrinación. Y, en esto, Cantabria ocupa un punto destacado, ya que es la única región del mundo cristiano que cuenta con dos de ellos: el Camino del Norte y el Camino Lebaniego.

Desde Ontón hasta Unquera, pasando por localidades tan emblemáticas como Castro Urdiales, Laredo, Santoña, Santander, Santillana del Mar, Comillas, o San Vicente de la Barquera. Allí transcurre la primera de estas sendas santas, el Camino del Norte, un tramo emblemático del Camino de Santiago.

Es una de las opciones predilectas de los peregrinos que deciden llegar a Santiago atravesando unos paisajes de espectacular belleza y está considerado como una de las rutas de peregrinación jacobeas más antiguas y el primer camino para llegar hasta la Plaza del Obradoiro.

Un camino propio

Además de ser atravesada por esta parte del Camino de Santiago, la región cántabra cuenta con su propio Camino de Peregrinación: El Lebaniego. Esta ruta de 72 kilómetros, que nace en San Vicente de la Barquera y termina en el Monasterio de Santo Toribio de Liébana, se separa del Camino del Norte, en la localidad de Muñorrodero, a 12 kilómetros de San Vicente de la Barquera.

Desde la Edad Media se registra la afluencia de peregrinos al Monasterio Santo Toribio de Liébana, donde descansan los restos del Santo, al que se le otorgaban propiedades curativas y milagrosas. Allí se acude a venerar al Lignum Crucis, la pieza más grande de la cruz de Cristo que existe. De ahí que los peregrinos del Camino Lebaniego sean conocidos como “crucenos” o “Peregrinos de la Cruz”.

Tal y cómo hacían los primeros peregrinos, la visita al Lignum Crucis en el Monasterio de Santo Toribio es obligada. En la Edad Media no se concebía peregrinar hasta Santiago de Compostela sin pasar por Santo Toribio y transitar por Liébana. Este lugar era, en sí mismo, un lugar de peregrinación con identidad propia, dada por los poderes curativos y milagrosos que se les atribuían a los restos del Santo de Astorga (venerado como Santo Toribio) y a la propia reliquia.

Algunos de estos peregrinos terminaban aquí su camino, otros muchos continuaban hasta Santiago. Varias eran las rutas de enlace desde Liébana hasta Santiago, cada una diferente, cada una con un sello particular. Bien atravesando los Picos de Europa, bien retomando el Camino del Norte o a través de la Ruta Vadiniense, todos los caminos llevaban hasta Santiago, no sin antes haber llegado hasta Santo Toribio de Liébana.

2023, Año Jubilar

Este año el Camino Lebaniego tomará una especial relevancia, ya que se celebra el Año Jubilar, el que ya será el número 74 y en el que volverá a abrirse la Puerta del Perdón.La cuenta atrás para este acontecimiento comenzará el próximo 16 de abril con la celebración de la festividad de Santo Toribio.

Como cada Año Santo, el Gobierno de Cantabria organizará una serie de actividades religiosas y culturales, encaminadas a reivindicar la importancia histórica, social, política y religiosa de la región de Liébana, con el Monasterio de Santo Toribio como punto central.

Tal y como viene ocurriendo desde la Edad Media, cada cierre simbólico de la Puerta Del Perdón no supone en ningún caso el cierre de las puertas de la actividad hasta el siguiente Jubileo. De igual forma, tampoco supone para Liébana el cierre de las puertas de la acogida, sino que, añadiendo este renovado valor a sus ya numerosos recursos, se mantendrán constantemente abiertas para todo aquel que desee conocer esta región disfrutando del legado, el patrimonio y los valores que convierten a esta comarca de Cantabria en “Tierra de Júbilo”.

Toda la información sobre el Año Jubilar Lebaniego y los Caminos Jubilar y Lebaniego, la encontrarás en www.caminolebaniego.com y en www.turismodecantabria.com