El secreto mejor guardado de la Toscana es este pueblo medieval que inspiró a Dante: es de cuento y está muy cerca de Siena
Monteriggioni se alza sobre una colina medieval y amurallado. FOTO : VISIT TUSCANY.

El secreto mejor guardado de la Toscana es este pueblo medieval que inspiró a Dante: es de cuento y está muy cerca de Siena

Lo que vemos es un pueblo-castillo. Una ciudad medieval amurallada que se conserva como era en el siglo XIII, cuando se levantó con fines defensivos. Monteriggioni está en la Toscana, muy cerca de Siena, y ha sido inspiración de Dante y de cineastas como Ridley Scott o Bertolucci.

Ángeles Castillo | Septiembre 25, 2026

No podía ser más inspirador. Monteriggioni es un pueblo medieval completamente amurallado sobre una colina. Resulta mágico por la casi perfecta geometría de su anillo, muy de cuento de hadas. Y algo de esto hay, aunque no exactamente. Porque Dante Alighieri, que también era toscano, apeló a sus torres, que son catorce, para evocar un círculo de gigantes rodeando el abismo infernal en el canto XXXI del Inferno de su Divina comedia. "De la misma manera que Monteriggioni corona de torres su recinto amurallado…", escribe el autor florentino.

Monteriggioni en la "Divina Comedia"

Lo mejor es que sigue prácticamente igual que en tiempos de Dante, y hablamos del siglo XIV, del apodado Sommo Poeta (Sumo Poeta) y de una de las cumbres de la literatura universal, que se llamaba Comedia a secas hasta que Bocaccio le puso el Divina. Ahí están las imponentes murallas y las casas intramuros como si el tiempo hubiera pasado de largo, sin detenerse. Es, sin duda, uno de los cascos antiguos medievales mejor conservados de toda Italia. Aquí entrarían San Gimignano, Orvietto, Todi, Castelluccio di Norcia o Asís.

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Así son las calles de Monteriggioni. FOTO: SHALEV COHEN.

Es imposible escapar a esta realidad y esta fantasía cuando se traspasa este cinturón pétreo que roza los 600 metros y fue construido entre 1213 y 1219 con fines defensivos. Pero más acá de la literatura está la historia. Monteriggioni fue levantada por los señores de Siena para controlar la Vía Cassia y tuvo un papel protagonista en los conflictos entre Siena y Florencia durante la Edad Media, cuando esta última aspiraba a controlar más territorios. Resistió numerosos ataques hasta que fue traicionada por un guardián que había sido desterrado de la ciudad de los Médicis y les entregó las llaves de esta plaza a cambio del regreso.

Qué ver en Monteriggioni

La muralla tiene dos puertas unidas hacia el interior por la calle principal, de norte al sur. De hecho, esta última se llama Porta Romana, porque es la que va en dirección a Roma, que se halla a 250 kilómetros, en un viaje apasionante de la Toscana al Lacio. La vecina Florencia queda a solo 60 km. Y más cerca todavía, Siena, la ciudad con la plaza más famosa del mundo, a 20 km. Pero si se quiere saber más de los antiguos pobladores de estas tierras toscanas, los injustamente olvidados etruscos, hay que ir a Volterra, a 40 km.

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Monteriggioni se halla en lo alto de una colina toscana. FOTO: VISIT TUSCANY.

También la plaza principal de Monteriggioni se llama Piazza Roma. Se alza en ella la iglesia románica de Santa Maria Assunta, así como casas de estilo renacentista. Y de ella parten callejuelas que van a parar a jardines públicos, que son también su santo y seña. A vista de pájaro se contempla la muralla en todo su esplendor, pero también este verde y el de los viñedos y olivares de alrededor. Es lógico que Dante encontrara aquí inspiración. Y no fue el único. Este pueblo antiguo hace las delicias de los estudiosos de esta época, de los viajeros y de los cineastas, que han encontrado aquí el mejor de los escenarios.

Un pueblo de poema y de película

Monteriggioni aparece en Belleza robada (1996), de Bernardo Bertolucci; El paciente inglés (1996), de Anthony Minghella; La vida es bella (1997), de Roberto Benigni; Té con Mussolini (1999), de Franco Zefirelli, y Gladiator (2000), de Ridley Scott. Como se aprecia, grandes nombres del séptimo arte, seducidos por las bondades de esta villa de película y sus alrededores.

Muy cerca se encuentran pequeños pueblos sumergidos en un paisaje de extraña belleza, como es el caso de Abbadia a Isola, fundada en el año 1001 por Ana Zenovi dei Lambardi, hija del conde Zenobio y esposa de Ildebrando di Isalfrei, noble lombardo y señor del castillo de Staggia. Muy querida por su pueblo, es protagonista de un buen número de leyendas. La familia Lambardi de Staggia poseía un patrimonio inmenso entre Siena, Volterra, Florencia y Fiesole.

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La Piazza Roma, el corazón de Monteriggioni. FOTO: VIST TUSCANY.

El monasterio se llama así porque, en tiempos, estuvo rodeado de agua. Gozó también de una posición estratégica, en su caso sobre la Vía Francígena, una histórica ruta de peregrinación de unos 2.000 kilómetros que une la catedral de Canterbury, en Inglaterra, con la plaza de San Pedro en el Vaticano. Ya desde el siglo X era un punto de parada de peregrinos. Junto a su iglesia románica, en la que destaca un soberbio políptico del siglo XV, había una hospedería.

TURIUM TIPS

Aprovecha para leer La Divina Comedia, de Dante. Si no la tienes, puedes hacerte con la traducción "luminosa y musical" de José María Micó para Acantilado. Recupera su nombre original, Comedia.
Ve de Monteriggioni a Abbadia a Isola andando. Separan ambos recintos medievales apenas 4,4 kilómetros.
Siéntate a la mesa de la Osteria Antico Travaglio, dentro de las murallas de Monteriggioni. Antes fue establo y herrería. Ofrece un auténtico menú toscano.
Recorre el Val d'Esa y el Val di Cecina. No dejarás de ver hermosos paisajes entre colinas y pueblos medievales.
Piérdete por las calles de Siena y recréate en la Piazza del Campo, una de las mejores plazas medievales de Europa. Los palacios que la rodean son majestuosos.