Sevilla, famosa y desconocida

Contenidos Turium | 8 May 2022

La capital andaluza se proyecta como destino de excelencia apostando por su identidad única, su alta artesanía y una nueva hornada de hoteles de lujo.

“Muy noble y muy leal”, dijeron las ordenanzas municipales antaño. “Muy famosa y muy desconocida”, señala el slogan promocional escogido por el Ayuntamiento. El consistorio pone ahora el acento sobre esa parte menos conocida de Sevilla y apuesta claramente por resultar más atractiva para ese visitante de alto poder adquisitivo que se ha convertido en objeto de deseo de tantos destinos de todo el mundo. Ya no es la cantidad, sino la calidad; el gasto medio, la extensión de la estancia, las actividades en el destino, la apreciación y el respeto por la preservación de su personalidad única, por su extraordinario legado. Ahora entran en juego nuevos parámetros en un país, el nuestro, acostumbrado tradicionalmente a medir su turismo receptivo a granel, en aluvión, con esas cifras millonarias que suelen abrir los telediarios. ¿Es eso lo que queremos? Sevilla ha entrado pisando fuerte en el selecto grupo de destinos que hilan más fino, matizan y quieren jugar en la premier de las ciudades deseables para los que de verdad pueden elegir.

 

ARTESANÍA Y LUJO

Un interesante hito en esta evolución hacia un mejor posicionamiento de la ciudad en el llamado segmento premium lo encontramos en el memorable desfile de Dior celebrado la pasada primavera, justo la víspera del Corpus, en una ciudad en estado de gracia tras la dura pandemia. La maison francesa por excelencia eligió la capital andaluza para un evento con capacidad de proyectar un destino. Contó con sus maestros artesanos para realizar sus mejores piezas, mostrando al mundo siglos de tradición en el buen hacer a mano que la han convertido en capital mundial del arte sacro. Con más de 120 calles y plazas de la ciudad con nombres de cristos y vírgenes de la Semana Santa, de repente, la ciudad de Dios se convirtió en la ciudad de Dior, sinónimo de lujo como hay pocos. Esas manos sevillanas que cosieron para Dior, repujaron el cuero, bordaron en oro los diseños de la Avenue Montaigne, siempre han estado ahí, pero lo que parece todo un acierto es ponerlas en valor, sacarlas de sus sombras. Nombres como los de Fernández y Roche, The ExVotos, Javier Menacho, Seco Velasco, Hilando el Tiempo ya no nos resultan tan desconocidos y hace bien la ciudad en apostar por este excelente “hecho a mano en Sevilla”.

Al desfile de Dior han seguido una serie de exposiciones y encuentros, como la actual “Maestro del futuro”, en colaboración con la prestigiosa Fundación Michelangelo, que puede disfrutarse actualmente en el trianero Castillo de San Jorge. Un proyecto que incorpora la alta artesanía sevillana a la oferta que busca hoy el viajero de alto impacto: excelencia, valor cultural e identidad local. Si hay quien está dispuesto a pagar una considerable suma de dinero por comer en la cocina de un chef, sin duda lo hará por ver cómo trabajan en sus talleres los mejores artesanos de bordados de oro, guarnicioneros o ceramistas. No digamos si pueden tocar ese hilo, ese barro. Es lo que se llama hands on luxury. Y Sevilla, en esto, tiene un filón si lo sabe canalizar adecuadamente hacia aquellos DMC de ultra lujo y nichos de alto poder adquisitivo que ahora buscan este tipo de experiencias irrepetibles e inolvidables, ligadas con la identidad local, con la altísima calidad y la visión artística, y que confieren un carácter único a la ciudad.

Esa Sevilla tan alejada de esas ciudades estandarizas llenas de comercios de cadena y de franquicia. El lujo del siglo XXI tiene mucho de exclusividad, autenticidad y carácter. Mucho de sentir las señas de identidad del lugar al que uno viaja.

 

EXPERIENCIA ÍNTIMA

Y si se abren las puertas de los talleres, también se abren las de los palacios, sin duda otro de los grandes ejes de esa Sevilla “escondida” de extraordinaria calidad que sale, poco a poco, a la luz. La apertura del Palacio de Dueñas, en 1916, es otro de los hitos de esta evolución, enriqueciendo la ciudad con extraordinarios opciones culturales para el visitante y aportando un valor incalculable a los venues capaces de acoger pequeños eventos internacionales super exclusivos para marcas de lujo, viajes de incentivos de alto nivel o simplemente viajes del segmento ultra lujo. En esta línea, cabe señalar la próxima apertura al público del extraordinario Palacio Bucarelli, una de las casas palacio sevillanas más fascinantes, cuya parte privada podrá conocerse por primera vez, en ese acertada formula de ser muy selectivos para garantizar el disfrute de un lugar tan magnífico. Las opciones para alojarse en una oferta de calidad acorde a las exigencias que demanda el cliente de lujo, pieza fundamental de este tablero, no sólo aumentan, también se diversifican e incorporan este extraordinario legado. Es un elemento fundamental para atraer a ese viajero que aprecia el patrimonio, la cultura, la singularidad y la riqueza del destino.

A la posibilidad de alojarse en lugares como la Casa Palacio Callejón del Agua o Corral del Rey, se suman ahora pequeños y exquisitos establecimientos como El Pájaro Rebelde o Triana House. Los últimos en llegar han sido Don Ramón, con marcada personalidad andaluza y exquisito servicio, llamado a convertirse en uno de los mejores hoteles de la ciudad y Nobu, una pieza fundamental por el excelente posicionamiento internacional de la marca. Un proyecto que destaca, además, por la encomiable incorporación de los vestigios romanos encontrados durante la construcción, y por aportar ese elemento de un lifestyle cosmopolita a un lugar tan emblemático, hermoso y lleno de historia como es la Plaza de San Francisco. Y en un futuro vendrán The Serras, Six Senses y Mandarin Oriental, entre otros. En definitiva, el duende vive un momento dulce.