Esta es la ciudad italiana ciudad donde nació el tiramisú: un destino encantador con muy buena gastronomía
Piazza dei Signori, el centro neurálgico de Treviso. Foto : Leonhard Niederwimmer (Unsplash)

Esta es la ciudad italiana ciudad donde nació el tiramisú: un destino encantador con muy buena gastronomía

Canales tranquilos, palacios discretos y una cocina que hará que te chupes los dedos: Treviso combina historia veneciana y vida local en una de las ciudades más agradables del norte de Italia.

Aleks Gallardo | Febrero 7, 2026

Aunque no a cualquiera le suena el nombre, la ciudad de Treviso es moderadamente famosa. Al fin y al cabo, esta es la ciudad en la que nació el tiramisú. Y en Italia, es común ir a un bar y encontrarse con alguna que otra botella del prosecco de la zona.

Basta pasar aquí una noche para entender que este lugar es mucho más que una serie de clichés; Treviso es un destino con identidad propia, con una relación muy interesante entre patrimonio, gastronomía y vida cotidiana. No tiene el peso monumental de otras ciudades del Véneto como Verona, la ciudad más romántica de Italia, pero te conquistará por muchos motivos. 

La otra ciudad de los canales

Situada a solo treinta minutos en tren de Venecia, Treviso ha vivido históricamente a la sombra de su vecina más famosa. Sin embargo, esa posición le permitió conservar algo que hoy es casi un lujo: una ciudad habitable, sin multitudes, sin prisas y con una cultura gastronómica que nos vuelve locos. El mejor plan aquí es instalarse durante unos días y dejar que la propia ciudad marque el ritmo.

Además, está atravesada por el río Sile, así como por una red de canales que recorre el casco histórico. Estos canales forman parte del urbanismo desde la Edad Media. El agua aparece entre fachadas, cruza patios, acompaña paseos y define barrios enteros. Caminar por el centro significa escuchar el sonido constante del agua, una presencia discreta que condiciona el carácter del lugar.

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Una red de canales recorre el casco histórico. Foto: Robert V Ruggiero (Unsplash)

Todo lo que tienes que ver en Treviso

La historia de Treviso se presenta a través de una arquitectura civil muy bien conservada y de una ciudad que ha sabido integrar su pasado en el día de hoy. Fundada como asentamiento romano —Tarvisium—, su posición estratégica entre el Adriático y los Alpes la convirtió pronto en enclave comercial y defensivo. Más tarde, bajo el dominio de la República de Venecia, Treviso adquirió el carácter elegante y funcional que todavía hoy define su imagen.

El mejor punto de partida es la Piazza dei Signori, auténtico centro social y político desde la Edad Media. Aquí se alza el Palazzo dei Trecento, edificio del siglo XIII que fue sede del gobierno comunal y que conserva su estructura original de ladrillo visto y amplios salones interiores. A su alrededor se concentran algunos de los palacios civiles más representativos del casco histórico, muchos de ellos decorados con frescos renacentistas visibles desde la calle, una de las señas de identidad de la ciudad.

Muy cerca se encuentra la Loggia dei Cavalieri, uno de los pocos ejemplos de arquitectura civil románica en el Véneto. Construida en el siglo XIII como espacio de reunión de la nobleza local, hoy funciona como punto de encuentro cotidiano.

El recorrido continúa hacia el Duomo di San Pietro Apostolo, reconstruido en época neoclásica sobre un templo medieval. En su interior se conserva una obra temprana de Tiziano, nacido en la cercana Pieve di Cadore, que demuestra hasta qué punto la influencia artística veneciana se extendía más allá de la laguna. El baptisterio circular, independiente del templo, es uno de los restos más antiguos del cristianismo en la ciudad.

Entre los palacios más interesantes destacan el Palazzo Giacomelli, restaurado recientemente y hoy convertido en espacio cultural, y el Ca’ dei Carraresi, antigua residencia nobiliaria que durante años acogió grandes exposiciones y sigue siendo uno de los edificios más representativos del Treviso medieval.

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Palazzo Giacomelli. Foto: Tripadvisor

Comer en Treviso: pura identidad italiana

Hablar de Treviso es hablar de cocina. Esta es tierra de producto, de mercados activos y de una relación muy directa con la comida. Aquí nacieron recetas que hoy se encuentran en todo el mundo.

El caso más conocido es el tiramisú, cuya paternidad se disputan varios restaurantes locales. Más allá del debate, lo importante es que Treviso mantiene una cocina basada en pocos ingredientes y mucha precisión: radicchio rosso de Treviso —auténtico símbolo local—, quesos del Véneto, carnes blancas, pescado del Adriático y vinos de proximidad.

El mercado de pescado, junto al canal, sigue funcionando a diario.

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Restaurantes en soportales de Treviso. Foto: Balint Miko (Unsplash)

Restaurantes que definen la ciudad

Para entender la cocina trevisana desde el clasicismo, Antica Osteria ai Naneti es la referencia absoluta. Barra de madera, embutidos colgando y platos tradicionales. Es uno de esos lugares donde la sencillez está muy pensada.

En un registro más refinado, Le Beccherie ocupa un lugar central en la historia gastronómica de la ciudad. Además de ser uno de los templos del tiramisú original, su cocina combina tradición véneta con una ejecución cuidada que ha sabido mantenerse actual.

Para una lectura contemporánea, Dalla Gigia o Osteria Arman representan muy bien la nueva generación: producto impecable, cartas breves y una atmósfera agradable. Pero lo mejor, comer en Treviso no exige reservas imposibles. 

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Tiramisú, el postre que nació en esta zona. Foto: Janesca (Unsplash)

Dónde dormir en Treviso: elegancia sin excesos

Treviso ofrece una hotelería coherente con su carácter. Uno de los alojamientos más interesantes es Palazzo Bortolan, un hotel boutique ubicado en un edificio histórico restaurado. Habitaciones amplias, materiales nobles y una ubicación perfecta para tener todo a mano en Treviso. Otra opción destacada es Hotel Carlton Treviso, práctico, bien situado y cómodo para escapadas cortas. 

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Palazzo Bortolan, el mejor lugar para descansar tras un día en Treviso. Foto: ErmesHotels

Qué ver cerca para completar el viaje

Treviso funciona como base excelente para explorar el Véneto. En menos de una hora se llega a Asolo, uno de los pueblos más elegantes de la región, con villas palladianas y vistas abiertas a las colinas. También queda muy cerca Castelfranco Veneto, ciudad natal del pintor Giorgione.

La ruta del Prosecco Superiore, entre Conegliano y Valdobbiadene, empieza prácticamente a las afueras de Treviso. Viñedos en laderas suaves, bodegas familiares y pueblos pequeños componen una de las zonas vinícolas más agradables del norte de Italia.

TURIUM TIPS

Pasea por el barrio de Buranelli siguiendo los canales y los antiguos molinos. Es la imagen más reconocible de la ciudad.
Empieza el día en el mercado de pescado junto al canal Cagnan: sigue funcionando cada mañana como hace décadas.
Busca las fachadas con frescos en torno a la Piazza dei Signori. Muchas se conservan desde el Renacimiento.
Toma un spritz en Piazza dei Signori al atardecer, cuando la ciudad se llena de vecinos y no de visitantes.
Escápate a Asolo o a las colinas del Prosecco para completar el viaje con paisaje y bodegas a menos de una hora.