Innovador y flexible, así será el nuevo Teatro Bretón

Redacción Turium | 8 May 2023


El histórico edificio de Logroño, que viera su luz a finales del s. XIX, se prepara para una profunda remodelación que multiplicará sus posibilidades ofreciendo mayor cantidad de formatos.

Aires de frescura en su aspecto físico y un espacio escénico polivalente marcarán el nuevo ADN del Teatro Bretón, en la ciudad de Logroño, tras las obras de ampliación a las que será sometida la sede riojana de las artes escénicas.

La propuesta titulada “Destinados a entenderse”, liderada por los equipos de Arquitectos Pereira-Royo (Madrid) y Estudio Segui (Málaga), con la colaboración de la consultora García Diéguez en las instalaciones escenográficas, resultó ser la ganadora entre 36 proyectos que se presentaron al concurso promovido por la D.G. de Agenda Urbana y Arquitectura del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (MITMA).

Entre los diversos aspectos que el jurado tuvo en cuenta para decantarse por esta idea destacan: "la versatilidad de las salas escénicas y el aforo que permiten, la fluidez de los espacios; la ubicación del acceso al nuevo Teatro municipal, en el extremo opuesto al actual Teatro Bretón de los Herreros, lo que obliga al uso y disfrute del nuevo vestíbulo por completo. Así como la buena resolución de las conexiones públicas y privadas que permiten atender indistintamente a ambos edificios, simultáneamente o de forma independiente".

 

POLIVALENCIA TEATRAL Y ESCÉNICA

Donde antes se ubicaban salas de vistas y despachos del antiguo Palacio de Justicia, ahora aflora una camaleónica sala que dispone de un graderío retráctil de hasta 128 butacas que permite liberar completamente dicho nivel, pudiendo colocar el escenario en cualquier posición. Ya sea con espectadores rodeando la escena o bajo la clásica disposición unidireccional, e incluso haciéndola desaparecer para configurar la sala a modo de pista de baile con palcos. Además, la altura superior se conecta con la sala principal del teatro ya existente, y habilita un sistema de compartimentación que permite su utilización con dos espectáculos celebrándose de forma simultánea.

El hecho de que se haya proyectado un nuevo espacio a modo de “corrala”, con un aforo hasta de 420 espectadores, obedece a la necesidad de permitir la versatilidad de la oferta cultural y los diferentes usos que el espacio escénico pueda reclamar. Así, aquellos espectáculos teatrales que requieran de posiciones variables para su representación, actividades musicales de vanguardia, conferencias o diversos tipos de certámenes culturales encontrarán aquí una funcionalidad espacial única. Dicha sala auxiliar otorga al Centro de una imagen renovada, hace crecer el aforo en un 50% y mantiene en todo momento el respeto con el teatro principal.

 

 

CRISTAL COMO METÁFORA

Un enorme telón de vidrio será el que conecte las fachadas de los dos edificios: el actual teatro y los antiguos juzgados, para el disfrute de todos los transeúntes de la calle, con trazas y volúmenes que siguen un proceso compositivo atendiendo a las líneas y órdenes de cornisa e impostas de ambos inmuebles. No cabe duda que esta “piel de vidrio”, como ya la han denominado algunos, juega un importante papel en la eficiencia energética del nuevo Bretón, al aprovechar la luz natural. Además crea un contraste intencionado de contemporaneidad frente a los edificios existentes que deja entrever la intensa actividad y vida de este nuevo equipamiento cultural.

 

ESPECTÁCULOS CULTURALES DESDE EL SIGLO XIX

El Teatro municipal Bretón de los Herreros abrió sus puertas en 1880 y desde entonces ha recibido los nombres de Quintana, Figueroa o Principal; no fue hasta el año 1902 que el propio Ayuntamiento le otorgara el apelativo que a día de hoy ostenta y que rinde tributo al gran dramaturgo riojano.

El pomposo debut de su apertura se hizo con un repertorio de Bretón de los Herreros, su sala en forma de herradura disponía entonces de 700 butacas con tres niveles de palco en todo su perímetro. Y, como hecho histórico de gran importancia para el desarrollo de la ciudad, acogió la primera proyección cinematográfica en Logroño, el 18 de noviembre de 1896. El teatro pronto se convertiría en un elemento de relevancia institucional y social para la capital. Y así ha sido hasta nuestros días. En este nuevo renacer, el espacio proyectado traerá modernidad e innovación a este icono arquitectónico de Logroño, contribuyendo a la vez al crecimiento de la vida cultural de la ciudad.