Por qué tienes que ir a ver las fuentes de este palacio segoviano: retiro de Felipe V y oda a la mitología clásica
Ya se ha inaugurado la temporada de las fuentes en el Real Sitio de La Granja de San Ildefonso, en Segovia, junto a los montes de Valsaín. Empieza el espectáculo de su encendido en estos fabulosos jardines. Te contamos cuándo.
El Real Sitio de La Granja de San Ildefonso, en Segovia, es en sí mismo un espectáculo, por lo grandioso y majestuoso de su porte y la naturaleza que lo envuelve. Realmente, un lugar idílico. Pero la atracción que ejerce sobre los visitantes va a mayores cuando se inaugura la temporada de las fuentes y sus jardines se ponen primaverales. Y ya está inaugurada. Hasta julio habrá unos 50 espectáculos de encendido de las fuentes que convertirán este palacio de Patrimonio Nacional en un auténtico parque de atracciones. Siempre, advierten, "según los recursos hídricos disponibles".
No hay mejor prueba del esplendor monárquico del siglo XVIII que este conjunto histórico monumental que fue el retiro de Felipe V, quien en 1717 se había enamorado perdidamente del lugar. No fue el único. Ya en la Edad Media, los reyes de Castilla lo elegían como sitio de caza y recreo. El Animoso no se lo pensó dos veces y en 1720 les compró la granja a los monjes jerónimos del monasterio de El Parral para hacer de ella un "real sitio". El palacio se lo encargó al madrileño Teodoro Ardemans y los jardines al francés René Carlier.
El palacio y los jardines de La Granja, retiro de Felipe V
La elección de un arquitecto francés no fue hecha al azar, ya que Felipe V tenía en mente recrear los jardines que alegraron su infancia en la corte de su abuelo Luis XIV, el Rey Sol, creados por el jardinero André Le Nôtre, que se habían hecho muy populares en la Europa de finales del siglo XVII. Pero el primer Borbón que reinó en España no quiso hacer un Versalles de La Granja, sino más bien trasladar la esencia del château Marly, ubicado en Marly-le-Roi, en el mismo departamento de Yvelines, región de Île-de-France. El lugar donde Luis XIV fue feliz, alejado del mundanal ruido versallesco.

En este Palacio Real segoviano resulta llamativa la manera en la que los jardines abrazan el paisaje serrano de los montes de Valsaín hasta convertirse en infinitos. Este fundirse con la naturaleza, que tan familiar nos resulta hoy, fue totalmente novedoso para la época. Se sumaban los parterres a la arquitectura natural y el bosque hasta dar un total de 146 hectáreas, en las que tienen cabida no una ni dos ni tres, sino 26 fuentes monumentales, firmadas por los escultores René Frémin, Jean Thierry, Dumandrè y Pituè, que coronan los espacios principales.
Juegos de agua a la sombra de Guadarrama
A Felipe V no le pasó desapercibida la abundancia de agua de estas privilegiadas tierras, procedente de la Sierra de Guadarrama, lo que hizo posible que las fuentes tuvieran unos surtidores capaces de lanzar el agua a más de 40 metros de altura, en el caso de La Fama, gracias a un sofisticado sistema hidráulico del siglo XVIII, aún en funcionamiento. Unas fuentes que beben de El Mar, como se llama el gran lago situado en la parte alta del parque.

Sabiendo qué hay detrás de los espectaculares juegos de agua se disfrutan todavía más. Ahora bien, las fuentes solo se encienden todas a la vez el 30 de mayo, festividad de San Fernando; el 25 de julio, que es Santiago Apóstol, y el 25 de agosto, por San Luis. Siempre a las 17:30. Durante los sábados de julio y agosto se pondrá en marcha, además, la fuente Baños de Diana en horario nocturno (a las 22 h). En el mes de junio está previsto que se incorpore al circuito la fuente de la Cascada Nueva, finalizada ya su restauración. El resto de fuentes se van alternando semanalmente, siempre a las 12 h y a las 17:30.
Las fuentes de La Granja y la mitología
Al espectáculo glorioso del agua haciendo sus acrobacias hay que sumar lo grandioso de las fuentes en sí mismas y lo que tienen de mitológico. La del Canastillo no atesora mitología, pero sí un surtidor en el centro que lleva el agua a veinticinco metros de altura, y treinta dos surtidores en el borde que la lanzan fuera, por lo que moja cuando está activa. Cuentan que era la preferida de la infanta Isabel, la Chata, hija de Isabel II.
La fuente de la Selva, con setenta y cuatro surtidores, narra, como Ovidio en "La metamorfosis", la historia de amor de Pomona y Vertumno, relacionada con el cambio de estación y la fertilidad. La Carrera de Caballos, la más impresionante en cuanto a juegos acuáticos, se compone de varias fuentes: Los Caracoles, Neptuno, Apolo, El Abanico, Estanque de la Media Luna y Andrómeda. Al dios Eolo le vemos sobre un peñasco en un pequeño estanque circular de la fuente de los Vientos, a los que tiene encerrados en un odre.

La fábula continúa en La Cascada Nueva, ante la fachada principal del palacio, de la que forman parte la fuente de Anfitrite, la de las Tres Gracias y La Cascada propiamente dicha. Cobra más fuerza en la fuente de los Dragones, que son cuatro y de un gran realismo. Y se llena de personajes mitológicos en la fuente de las Ocho Calles, con el mismo número de fuentes y dioses: Cibeles, Minerva, Ceres, Victoria, Marte, Neptuno, Saturno y Hércules.
En Las Ranas aparecen unos campesinos convertidos en dichos anfibios por Júpiter como castigo por haber obrado contra Latona y sus hijos, Apolo y Diana. Es esta última diosa, que los griegos llamaban Artemisa, la que protagoniza la fuente de los Baños de Diana. Concretamente, castigando a Acteón, que la había sorprendido bañándose desnuda: le transformó en perro e hizo que sus mismos perros le devorasen.