El turismo rural busca aliados en la gastronomía y en las estrellas: "Hacemos lo mismo que nuestros abuelos cuando tenían huéspedes"
Natasha Nedanoska, del Agroturismo Pirustija Nedanoski, durante el congreso. FOTO : DISCOVER-EAT.

El turismo rural busca aliados en la gastronomía y en las estrellas: "Hacemos lo mismo que nuestros abuelos cuando tenían huéspedes"

Un agroturismo en Macedonia del Norte, una red de tabernas en la región portuguesa de Trás-os-Montes, unas comidas en grupo muy especiales en la Ribera del Duero y un festival alrededor del whisky en una isla escocesa son algunas de las experiencias que se han dado a conocer en Discover-Eat. En este foro sobre turismo gastronómico no urbano no podía faltar el queso.

Ángeles Castillo | Julio 1, 2026

Discover-Eat, el Congreso Internacional de Turismo Gastronómico no Urbano, es en sí mismo un viaje. No solo porque se está celebrando en Guadalajara -Sigüenza y luego Cogolludo-, sino porque está permitiendo a los participantes descubrir experiencias de países como Macedonia del Norte. Natasha Nedanoska era profesora de lengua, pero lo dejó para hacerse cocinera y agricultora. Y, en su nuevo papel, ponerse al frente del Agroturismo Pirustija Nedanoski, en la localidad de Ramne. Esta empresaria de turismo rural ofrece en su finca una experiencia inmersiva culinaria que da fe de la hospitalidad legendaria de los Balcanes.

"No hacemos más que lo que hacían nuestros abuelos cuando tenían huéspedes. Los acogemos, les damos de comer, les hacemos sentir uno de los nuestros", explicaba Natasha sobre su proyecto. En Pirustija Nedanoski, el visitante no solo puede degustar la gastronomía macedonia, sino también recibir "clases de cocina, recoger las hortalizas del huerto, hacer queso o recoger huevos en el corral". La filosofía de su finca es el autoabastecimiento, muy en la línea del nuevo turismo, que busca una conexión real con el territorio que se visita. Y la gastronomía no hace sino reforzar este vínculo.

Discover-Eat: de Macedonia del Norte a Portugal

Este agroturismo balcánico ha servido de ejemplo para ilustrar la importancia de alentar estas experiencias en el medio rural. Es la razón de ser de Discover-Eat, el foro internacional organizado por Vocento Gastronomía y promovido por el Gobierno de Castilla-La Mancha. Otro destino rural que también ha creído en su cultura gastronómica como estrategia de diferenciación es el Alto Tâmega, en la región portuguesa de Trás-os-Montes, famosa por sus paisajes exuberantes. Su patrimonio gastronómico y cultural son las tabernas tradicionales, de las que habló el chef Vítor Adâo, del restaurante Plano de Lisboa, y la experta en desarrollo rural y comunicación Teresa Vivas.

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Natasha Nedanoska, del Agroturismo Pirustija Nedanoski. FOTO: DISCOVER-EAT.

El proyecto se llama Tabernas do Alto Tâmega, arrancó en 2004 y consiste en una red de restaurantes rústicos y familiares que sirven productos 100% locales y de temporada. Se creó para "revitalizar esas casas que iban decayendo y con ello temíamos perder un patrimonio increíble", detallaba Teresa Vivas. Y ha dado resultado. La recuperación de estos espacios y el apoyo a la producción de razas autóctonas, como el cerdo bísaro o la cabra serrana trasmontana, se ha traducido en "la llegada de una nueva generación de restauradores y cocineros que han sabido entender muy bien el territorio y trabajan en colaboración con los productores", destacaba el chef.

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El chef Vítor Adâo presentó el proyecto Tabernas del Alto Tâbega de Portugal. FOTO: DISCOVER-EAT.

Vivas añadía que "el futuro de la gastronomía y la producción local de esta zona, gracias a este proyecto, está ahora garantizado". Queda así demostrado el papel clave que juega la unión y la colaboración en territorios rurales. Y también que hay futuro para estos cuando hay proyectos interesantes.

Comidas en grupo en la Ribera del Duero

Todo esto se ponía sobre la mesa durante la segunda jornada de Discover-Eat, que ha tenido lugar en Cogolludo, concretamente en las Bodegas Río Negro. Se presentaba también la iniciativa "Un lugar de la Ribera" de La Aguilera (Burgos), en la Ruta del Vino Ribera del Duero, dirigida por la creadora de contenido Marta Iglesias, que propone experiencias enoturísticas y gastronómicas a partir de comidas en grupos.

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Marta Iglesias presentó su proyecto "Un lugar de la Ribera". FOTO: DISCOVER-EAT.

La idea es "crear sinergias entre el talento de la zona y obligarnos a juntarnos", y que "el que venga de fuera pueda vivir la Ribera con nosotros", en palabras de Iglesias. De esta manera, el visitante se acerca a los productos autóctonos y los comparte con los propios cocineros y viticultores de la zona. Al mismo tiempo, los lugareños lo ven con los ojos del turista y se dan cuenta de que "lo que para nosotros es el día a día es algo especial, único, que nos diferencia". La única vía de comunicación de este proyecto son las redes sociales.

Un festival del whisky para dar a conocer una isla de Escocia

A veces, muchas incluso, no es una experiencia lo que actúa como reclamo turístico, sino un producto. Los hay con un poder mayúsculo a la hora de atraer a los visitantes. Así pasa con el whisky en Islay (Ìle en gaélico), una pequeña isla en el oeste de Escocia con muchas destilerías de este licor. Hasta allí han viajado los congresistas gracias a las explicaciones de Florence Grey y Ben Shakespeare, presidenta y miembro del Comité Organizador del festival Fèis Ìle, respectivamente.

Este festival alrededor del whisky tiene impacto en la isla más allá de las destilerías. Según Shakespeare, "es el imán que atrae al visitante, que una vez en la isla tiene la posibilidad de descubrir todo lo que tenemos que ofrecer".

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Ben Shakespeare y Florence Grey presentan el festival Fèis Ìle. FOTO: DISCOVER-EAT.

De hecho, ese fue el motivo inicial de la creación del festival hace ya cuatro décadas: "Enseñar a los visitantes la cultura de nuestra isla, nuestras playas, nuestro marisco… Fueron las destilerías las que vieron en el festival una oportunidad de promoción de su producto", contaba Grey. Para añadir a continuación que "el hilo conductor del festival es el whisky, pero en realidad habla de nosotros, de nuestra comunidad, de la cultura de las personas de la isla de Ìle".

Cuarenta años después, puede decirse que está plenamente asentado. La prueba es que "ya tenemos todas las reservas para el año que viene completas", además de su impacto económico en varios sectores de la isla. El festival no solo ofrece actividades relacionadas con el whisky. También las hay gastronómicas y culturales.

El queso como imán para el turismo rural

Hablando de entorno rural y gastronomía no podía faltar uno de los grandes productos artesanos, el queso. En Discover-Eat hubo mesa redonda con productores de distintos rincones de España para debatir, entre otras cuestiones, la necesidad de recuperar técnicas de pastoreo que permitan elaborar productos de calidad que se convierten en productos turísticos por sí mismos.

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Los participantes de la mesa redonda en torno al queso. FOTO: DISCOVER-EAT.

Como moderador, Benjamín Lana, director del congreso. Como participantes, gentes del oficio como Jesús 'Suso' Mazaira, socio y cofundador de Airas Moniz (Chantada, Lugo); Juan Ocaña Mateo, ganadero en Crestellina (Casares, Málaga); José María Alonso Ruiz, presidente de QueRed y propietario de la Quesería Quesoba (Sangas, Cantabria); y Luis de la Vega Yrisarry, director de ventas en Quesería Finca Valdivieso (Alcázar de San Juan, Ciudad Real).

Muchos de ellos han optado por abrir las puertas de sus casas a los clientes porque, como subrayaba el cabrero malagueño, "es importante explicarle el producto al consumidor para que lo valore, así como el trabajo de campo". Según ponía de manifiesto el gallego, "estamos en un momento muy dulce", en el que "todos somos responsables de preservar el patrimonio, locales y visitantes, productores y consumidores".

La observación de estrellas, otra gran aliada

Otra gran aliada para el turismo rural es la observación de estrellas. Así lo confirmaba Susana Malón, física especializada en contaminación lumínica y calidad del cielo nocturno. Ha participado en una tertulia en la que se ha conversado sobre la necesidad de innovar y ampliar actividades, incluso en negocios que ya funcionan, para mantener el interés de los entornos rurales como destinos turísticos. Junto a ella, Blanca Moreno, copropietaria y directora del hotel Molino de Alcuneza (Alcuneza, Guadalajara), y Juan Jesús Valdelana, CEO de Bodegas Valdelana (Elciego, Álava).

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En el congreso también hubo una tertulia sobre astroturismo. FOTO: DISCOVER-EAT.

El ejemplo de este hotel boutique es elocuente, porque ha convertido el cielo nocturno en uno de sus principales activos, ya que la observación astronómica "ha pasado de ser una actividad complementaria a un argumento de reserva". Por su parte, en las bodegas alavesas se ha apostado por los "maridajes estelares" en julio y agosto, con los cuales es posible "conocer la historia de las estrellas tejiendo un relato con un vino y una canción". Como se ve, el turismo rural apunta alto y busca aliados también en las estrellas.