Una de las villas del hotel. Foto: Soneva Secret

Así son las grandes villas con playa privada en las Maldivas para una relajación total

En el remoto atolón de Haa Dhaalu se acaba de estrenar Soneva Secret, un hotel de lujo sostenible, donde el servicio personalizado y las experiencias singulares son las marcas de la casa.

Virginia Lombraña | 23 Mar 2024


El mundo está lleno de lugares asombrosos, pero no todos tienen alma y, a veces, conseguir ese aura en el que cada una de las piezas encajan de manera orgánica lleva su tiempo. Otras, las menos, se percibe al instante, como ocurre con el espectacular Sonava Secret, que acaba de inaugurarse en las Maldivas.

Llegar hasta allí ya da cuenta de lo exclusivo de su ubicación, pues la única manera de hacerlo es a bordo de un hidroavión desde el aeropuerto internacional de Malé, lo que te regala 75 minutos de un vuelo panorámico con vistas al edén. El complejo, con un ambiente luxury relax, cuenta con 14 villas maravillosas, de entre 448 y 1.158 metros cuadrados, unas al borde del arenal y otras sobre el agua. De hecho, a las Lagoon Crusoe solo se puede acceder en barco. Diseñadas en armonía con el entorno natural virgen en el que se enclavan, cuentan con amplias master suites techos practicables para contemplar los cielos estrellados y dormitorios contiguos que permiten albergar familias o acoger invitados. 

A cuerpo de rey

En sintonía con esa perfección, en Soneva Secret el servicio alcanza las máximas cotas de excelencia. Cada villa cuenta con un mayordomo y un barefoot assistant, además de chef privado, para procurar una estancia completamente personalizada. Tanto es así que el huésped puede pedir sus platos preferidos para que sean preparados a su gusto o saborear la gastronomía de alguna de las 14 cocinas internacionales y disfrutarla en su habitación, en medio de la naturaleza o en los lugares más pintorescos de las islas.

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El atolón de Haa Dhaalu, donde se encuentra el hotel. Foto: Soneva Secret

Las opciones gourmet adquieren múltiples y creativas variables en este lugar: Out of This World está planteada como una torre comedor para náufragos, un observatorio y una bodega en la laguna, a la que se llega en tirolina. So Primitive es una experiencia gastronómica que se practica con los pies en la arena; y The Living Room, en el centro neurálgico de la isla, es un lugar de restauración informal, que alberga, además de una biblioteca y una boutique, toda una exhibición de helados, chocolates, quesos y otras delicatessen.

Ideal para el viajero solitario y también para las familias, para las que se han diseñado originales planes, como picnics en las costas con naufragios, viajes en barco para ver los delfines al atardecer, snorkel guiado por un biólogo marino o navegar de noche con un astrónomo para contemplar la vía láctea. Imposible no sentirse en el paraíso, tanto dentro de este espacio como fuera, pues debajo de esas aguas cristalinas que hipnotizan existe un rico ecosistema submarino, que alberga colonias de mantarrayas, manadas de delfines y tiburones ballena, que conviven con bancos de coloridos peces tropicales. Un destino para repetir, solo o en compañía.