Un casco antiguo rodeado de murallas y una catedral gótica impresionante: esta ciudad está muy cerca de Madrid y es perfecta para visitar
A una hora en coche de Madrid encontramos Toledo: una ciudad Patrimonio de la Humanidad en la que conviven vestigios culturales de diferentes épocas. Acompáñanos en este viaje desde la muralla hasta la catedral gótica, pasando por el alcázar o las obras del Greco.
La bella Toledo destaca entre las ciudades más bonitas de España por su pasado imperial y carácter artístico y monumental. Declarada Patrimonio de la Humanidad en 1986, es perfecta tanto para una escapada de fin de semana como para tomarse unos días y visitarla con calma.
Ya en el siglo XVI Carlos I, que fue Rey de España, Sicilia y Cerdeña y Emperador del Sacro Imperio Romano, situó aquí la sede de su corte. También uno de los artistas más relevantes del Renacimiento, El Greco, eligió Toledo para vivir y morir. Y no nos extraña: se trata de una ciudad recogida, pero imponente. Te invitamos a pasearla, pues es la escapada perfecta para hacer en 2026.
La ciudad imperial, un museo al aire libre
Hay ciudades que se entienden mejor a través del interior de los edificios. Pasa con Viena y sus palacios, con Roma y sus iglesias, con Madrid y sus museos. Sin embargo, Toledo es una de esas capitales que se dejan conocer al aire libre, entre lienzos de muralla, calles empinadas y torres que parecen deseosas de atravesar el cielo.
Si subiésemos a uno de sus miradores, descubriríamos un skyline que tal vez no debería llamarse así, porque parece sacado de otra época. Justo allí, desde el mirador del Valle, o quizás desde el de la Piedra del Rey Moro, podríamos admirar un paisaje atravesado por el río Tajo.
Uno de los puntos más emblemáticos lo encontramos sobre el río. Se trata del puente de Alcántara: una construcción de origen romano que sirve de entrada a la ciudad amurallada. En uno de sus lados encontramos la puerta de Alcántara, que fue edificada por los musulmanes en el siglo X.

Si seguimos paseando, nos toparemos con edificios de gran valor histórico-artístico, como el Alcázar de Toledo, que fue un palacio romano allá por el siglo III y más tarde, en el medievo, fue restaurado para albergar la corte de Carlos I. Cuando el rey llegó a la ciudad, ya existía la catedral de Santa María: un colosal templo de estilo gótico, en cuya capilla encontramos lienzos de El Greco.
También al aire libre encontramos la Mezquita del Cristo de la luz y la Puerta de la Bisagra, ambas de origen musulmán; la Sinagoga del Tránsito y la de Santa María la Blanca, de origen judío, y el medieval Puente de San Martín. Todo aquí es testimonio vivo de la historia, de las culturas que convivieron aquí y que, a través de la arquitectura, siguen vivas en las calles.

Toledo entre iglesias y museos
Aunque no es necesario entrar a ningún lugar para disfrutar de la antigua capital de España, hay algunas visitas que merece la pena realizar. En primer lugar, debes saber que el interior de la Catedral Primada de Toledo alberga El Expolio de El Greco en su sacristía, así como pinturas de Goya y Tiziano.
Este no es el único templo que debes visitar: de exterior austero, la iglesia de San Román es uno de los mejores ejemplos de arquitectura mudéjar de la ciudad. Además, en su interior oculta una serie de frescos de origen románico que muestra el Juicio Final, la resurrección de Cristo y multitud de santos. Entrar cuesta tan solo 2 €.
Por supuesto, en una ciudad tan marcada por el artista de origen griego como esta, no te puedes perder el Museo del Greco, que reúne hasta veinte pinturas de este autor, entre las que no podemos ignorar el Plano de Toledo, que nos muestra una nueva forma de ver esta bella ciudad: a través de su mirada.