Parece la Capadocia, pero este paisaje rocoso están el norte de España: es un monumento natural espectacular
En el corazón de León, concretamente en el municipio de Villasabariego, encontramos el Yacimiento Arqueológico de las Cuevas Menudas: un conjunto de 17 cuevas eremíticas que merece la pena visitar.
Estamos de nuevo en Castilla y León. Esa zona llena de pueblos amurallados y castillos medievales, pero también de paisajes naturales. Algunos de ellos son tan espectaculares que recuerdan a la Capadocia turca, como sucede con el yacimiento arqueológico de las Cuevas Menudas: un conjunto de cuevas horadadas en la roca que parece, sencillamente, una fotografía de Marte.
Pero no. Se encuentra a tan solo quince minutos en coche de León y llegar es tan fácil como seguir la carretera N-601 en dirección a otro yacimiento, el de Lancia. Una vez allí, el camino está señalizado y es sencillo de realizar. Sin embargo, contemplar esta maravilla no es algo que se pueda dar por hecho; construidas en arcilla y expuestas a la acción de los elementos, las Cuevas Menudas estuvieron a punto de desaparecer. Por suerte, los trabajos de recuperación permitieron que se abrieran al público hace ya cuatro años.
El origen de las Cuevas Menudas
El yacimiento Arqueológico de las Cuevas Menudas tiene ese aire especial, casi mágico, de lo que ha estado al borde del colapso. Estas cavidades, que fueron construidas por acción del hombre, se encuentran a 70 metros de altura, muy cerca de la localidad de Villasabariego. Si disfrutas descubriendo el patrimonio de nuestro país, tienes que visitar este enclave que mezcla historia y naturaleza.
Aunque fueron declaradas un Bien de Interés Cultural allá por 1985, estuvieron prácticamente abandonadas hasta este siglo. Hasta hace bien poco, además, tampoco se tenía del todo claro su origen: se creía que eran refugios neolíticos, pero la realidad es bien distinta. Fueron construidos en la Alta Edad Media, concretamente entre los siglos V y IX d.C.

Lo que hoy es un yacimiento arqueológico de gran valor fue en su día un eremitorio: una residencia de carácter religioso, donde vivían monjes eremitas. Basta con observar las cruces latinas que aparecen grabadas en las paredes rocosas para entender que este era un espacio dedicado a la espiritualidad y al recogimiento, y que la mayoría de las cavidades servían como cuartos para los ermitaños.
Qué más ver en los alrededores de Villasabariego
Esta zona de la provincia de León bien podría ser un tesoro, pues concentra un número considerable de restos antiguos. Un ejemplo son los que podemos ver en el Centro Arqueológico de la Ciudad de Lancia: un yacimiento arqueológico que aún conserva tanto restos de antiguos edificios de la ciudad romana de Lancia, como parte de un asentamiento prerromano.

Las piedras que antaño servían de base para las termas y el mercado romano, de los siglos I y II d.C. respectivamente, hoy parecen un laberinto de roca. Sin embargo, aún se pueden distinguir ciertas partes de las estructuras primigenias, como las letrinas y el frigidarium de las termas, o los vestíbulos y las tiendas del mercado.
Además, en Villasabariego encontramos el Aula Arqueológica Ciudad de Lancia, donde se pueden observar algunos de los restos encontrados allí: desde cerámicas y restos óseos procedentes de la Edad de Bronce hasta tuberías de plomo y revestimientos hechos con mármol que pertenecieron a época romana.
Estos rastros del pasado no solo nos hacen conectar con nuestros orígenes; nos permiten desconectar del ruido del día a día y maravillarnos con el mundo que nos rodea. También disfrutar del presente con la convicción de que algún día, todo esto será historia.