Este es el túnel secreto construido por un rey que acaba de abrir en Madrid: une Casa de Campo con los Jardines del Campo del Moro
El túnel de Villanueva, o túnel de Bonaparte, acaba de abrir tras pasar cuatro décadas cerrado: un pasaje histórico que atraviesa Madrid.
Madrid está llena de museos secretos que ocultan verdaderas obras de arte y de galerías modernas donde se exponen esculturas vanguardistas y graffitis coloridos. Pero también de monumentos al aire libre que pueden verse sin coste, como la Estatua de la Libertad madrileña o como el pasaje secreto que acaba de abrir entre la Casa de Campo con los Jardines del Campo del Moro. Hablamos del Túnel de Villanueva.
Esta semana, Patrimonio Nacional ha anunciado el fin de los trabajos de rehabilitación, que culminarán con la apertura de este tramo al público. De esta manera, la ciudad suma un nuevo monumento urbano. Uno que fue construido a principios del siglo XIX y que tiene una historia muy curiosa.
La historia del Túnel de Villanueva o Túnel de Bonaparte
El pasadizo que une los jardines situados a los pies de una de las fachadas del palacio Real con la Casa de Campo lleva el nombre del arquitecto que lo construyó: Juan de Villanueva. Aunque también se le conoce como Túnel de Bonaparte, pues fue José Bonaparte quien ordenó su levantamiento.
De origen francés, José Bonaparte fue nombrado rey de España en 1808. Fue su hermano, Napoléon Bonaparte, quien lo puso en el trono tras obligar a Carlos IV y Fernando VII a abdicar en Bayona. Este hecho dio lugar a la guerra de Independencia, que concluiría cinco años más tarde con su expulsión del territorio español.
Desde el primer momento, con el país inmerso en los levantamientos contra el control de Francia, José Bonaparte fue consciente de que no contaba con el apoyo del pueblo. De hecho, vivía preso del temor a ser asesinado, lo que le llevó a pedir a Juan de Villanueva que construyese un túnel que le permitiese salir del palacio de forma segura.

Los historiadores no se ponen de acuerdo en si finalmente lo usó o no, pues la obra no estaba terminada cuando abandonó definitivamente el país. Sin embargo, sí que ha trascendido que fue utilizado por los reyes que le sucedieron y que, de hecho, con la proclamación de la Segunda República, Alfonso XIII y Victoria Eugenia tomaron esta ruta camino al exilio.
Aunque más tarde se utilizaría como depósito, lo cierto es que la obra llevaba clausurada desde la década de los 80. Cuarenta años después, Madrid recupera una joya arquitectónica de la que podrán disfrutar todos los madrileños.
Así es el pasadizo secreto de José Bonaparte
Semioculto entre frondosos árboles cuyas copas tiñen el cielo de Madrid de verde, el túnel ha vuelto a la vida. Han pasado más de dos siglos, pero la reforma actual lo ha restaurado al aspecto exacto que le dio el arquitecto Juan de Villanueva. Todavía no se puede atravesar de parte a parte, pero la idea es que el recorrido pueda realizarse en un futuro, tal y como lo hizo antaño la realeza.
A día de hoy, está abierto el acceso a la parte del túnel que pertenece a Patrimonio Nacional. Hablamos de más de cuarenta metros que simulan el aspecto que tenía en los inicios: las paredes interiores hechas con ladrillo macizo, el friso de granito y el jardín de rocalla que se encontraba en la entrada.
Para que podamos recorrerlo en su totalidad, tendremos que esperar a que el Ayuntamiento de Madrid restaure los 12 metros que tiene bajo su control. Hasta entonces, nos tendremos que conformar con disfrutar de la majestuosa bóveda de cañón, cuidadosamente iluminada, y de los carteles que relatan este resquicio desconocido de la historia de España.