El pueblo más bonito y desconocido de Asturias tiene un exquisito hotel donde se alojó este gran escritor
El Gran Hotel Brillante preside la estampa de San Esteban de Pravia. FOTO : CORTESÍA.

El pueblo más bonito y desconocido de Asturias tiene un exquisito hotel donde se alojó este gran escritor

El Gran Hotel Brillante es heredero de la mítica pensión Brillante, que acogió a Rubén Darío en la época más gloriosa de San Esteban. La villa que se convirtió en el epicentro de la vida social, cultural y económica de Asturias a principios del siglo XX.

Ángeles Castillo | Septiembre 15, 2026

Hay quien dice que es el mejor hotel de Asturias, y basta con ver su ubicación, su estampa, su interior y la historia que guarda entre sus muros para adscribirse a tan prometedora afirmación. Antes de Gran Hotel Brillante fue pensión Brillante y tuvo entre sus huéspedes nada menos que a Rubén Darío. El poeta nicaragüense recaló en este lugar tranquilo y evocador huyendo del mundanal ruido. San Esteban de Pravia, parroquia del concejo de Muros de Nalón, está en la margen izquierda de la ría del Nalón y a muy pocos metros de su desembocadura en el Cantábrico. Más datos geográficos: se halla a 56 kilómetros de Oviedo y a 45 de Gijón, la ciudad donde mejor se vive.

Esta privilegiada ubicación natural ha funcionado a lo largo de la historia como un imán para artistas, sobre todo a principios del siglo XX. Fue entonces cuando se dejó caer por aquí también Joaquín Sorolla, como parada de un largo viaje por el norte en el que se proponía pintar al aire libre. De ahí salieron sus cuadros Mar y rocas de San Esteban, Asturias (1903) o Redes tendidas. San Esteban de Pravia (1903-1904). Sorolla no solo pintó el Mediterráneo.

San Esteban de Pravia, de Rubén Darío a Sorolla

El valenciano, sin embargo, se alojó en La Pumariega, la casa del pintor Tomás García Sampedro, en Muros de Nalón, a quien había conocido durante su beca en Italia. García Sampedro estaba al frente de una colonia de pintores que cultivaban cierto paisajismo nostálgico. El entorno era perfecto para ellos, como lo es hoy para nosotros. Aun en el otoño, y más con las temperaturas altas, se puede disfrutar de días de playa, de tardes de paseo y de cenas de postín. En esto último, el Gran Hotel Brillante tiene mucho que decir.

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El Gran Hotel Brillante tiene todo el encanto de principios del siglo XX. FOTO: CORTESÍA.

Todo el encanto de San Esteban, con su aire cosmopolita y su pasado indiano, se respira en este hotel que derrocha elegancia y la más discreta sofisticación. Todo está en clave art déco. Desde la barra de cafetería a los suelos de mármol, la escalera de forja que da acceso a las estancias, las molduras de escayola o la marquesina, inspirada en la entrada principal de L'Hôtel de Paris en Montecarlo, referente indiscutible de la Belle Époque. Hay un espacio para leer con un bureau del siglo XIX, libros de ediciones especiales, así como tratados de arquitectura o paisajismo y art books de edición limitada.

El Gran Hotel Brillante y su espléndido pasado

El Brillante reabrió sus puertas en 2021 con el deseo de mantener la esencia de la mítica pensión Brillante, inaugurada en 1904 por el periodista asturiano Edmundo Díaz del Riego. Tenía el encanto de principios del siglo XX, cuando el puerto marítimo de San Esteban era el único puerto carbonero de España y daba salida a este mineral para la industria siderúrgica.

Era tal la prosperidad que enseguida gozó de ferrocarril, una incipiente industria y el esplendor de la burguesía, que vio cómo se convertía en el epicentro de la vida social, cultural y económica de Asturias. En este contexto histórico nació el Brillante, que era fonda y restaurante.

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Una de las habitaciones del Gran Hotel Brillante. FOTO: CORTESÍA.

Este hotel luce exactamente como su nombre. Presumiendo incluso de la que consideran su joya, la Gran Suite Rubén Darío, la habitación con espectaculares cristaleras en la que se alojó el escritor y desde la que tuvo la fortuna de contemplar las fabulosas vistas. En total, el Gran Hotel Brillante dispone de 14 habitaciones, donde se fusiona lo clásico con lo contemporáneo, dejando siempre que la luz natural entre a raudales y apostando por los materiales nobles. Por fortuna, todas son exteriores. Además, en las dos últimas plantas del hotel hay ocho residencias privadas, tanto para familias con niños como para grupos de amigos.

Rutas de senderismo por la Asturias verde y marinera

Desde aquí invitan a practicar senderismo. Un clásico es la Ruta de los Miradores, de 4,5 kilómetros, que parte de la playa del Garruncho y llega hasta la playa de Aguilar, siempre por la costa y con una panorámica extraordinaria. No menos popular es la Senda Norte, de solo un kilómetro, que va por las antiguas vías del tren hasta los restaurados cargaderos de carbón.

No hay otra villa en Asturias como San Esteban porque une lo industrial y lo minero con lo marinero. De ello dan cuenta los cargaderos y grúas que se alzan en el paseo fluvial como testigos de este pasado. Otra ruta más que recomendable es la subida a Somao, elegido pueblo ejemplar en 2020, con bellas muestras de arquitectura indiana.

TURIUM TIPS

Prueba la carne IGP Ternera Asturiana o la merluza de pincho de Cudillero a la espalda en el restaurante del Gran Hotel Brillante.
Embárcate en una de las experiencias que propone el hotel: una visita guiada por el patrimonio industrial del puerto, una cata de sidra o una escapada a una quesería artesana.
Además de descubrir los miradores sobre la ría del Nalón, pasea por el muelle y entrégate a la gastronomía marinera.
Aprovecha para visitar Cudillero, Luarca, el cabo Vidio o el cabo de Peñas. Los tienes a un paso y son memorables.