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TAIGA Valdevaqueros: bienestar entre dunas, mar y naturaleza
Está demostrado que el contacto con la naturaleza, reduce los niveles de cortisol, la famosa hormona del estrés. Viajar a un camping de lujo, que nada tiene que ver con el tópico de las tiendas de campaña, puede ser una experiencia perfecta.
Existe un nuevo concepto de camping resort (algo parecido a un glamping o a esas cabañas nórdicas de madera que vemos en las películas) cuyo lema es “felices por naturaleza”. El grupo TAIGA dispone de varios destinos diseminados por la península, como Costa Cálida (Cartagena), el Delta de l’Ebre y Girona (Cataluña), el embalse de Mequinenza, conocido como el Mar de Aragón, y Almería. En Cádiz, está presente en Valdevaqueros, Punta Paloma y Puerto de Santa María.
En esta ocasión viajamos a la playa de Valdevaqueros, en Tarifa. Su camping se renueva para potenciar este enclave paradisiÌaco y convertirse en el punto desde el que vivir la Tarifa maÌs auteÌntica. Una reforma que tambieÌn refuerza el compromiso de la marca con la accesibilidad y la sostenibilidad, con nuevas instalaciones adaptadas para personas con movilidad reducida y mejoras en el consumo de recursos, con el disenÌo y el descanso como uno de los pilares de la marca, tal y como ocurre en el resto de sus propuestas. TAIGA Valdevaqueros cuenta con una amplia propuesta de alojamientos. Entre ellos, los tiny homes (hasta seis personas en dos alturas y con terraza privada), sin olvidar sus deseados glampings, que aquí conectan diseño y comodidad con el entorno. Otra opcioÌn son los bungalows totalmente reformados con climatización, cocina equipada, baño propio, terraza amueblada, además de camas con colchones, almohadas y edredones extra-confort de gran calidad. Por otra parte, las parcelas, estaÌn pensadas para los viajeros en caravana, autocaravana y camper que recorren Europa y disponen servicios de luz y agua y acceso a todas las instalaciones.
Sin salir del camping puedes disfrutar de su piscina, la pista de petanca o el nuevo escenario de eventos. En el resort hay bicicletas, un restaurante para desayunar o comer, un pequeño supermercado y una escuela de kitesurf y wing foil de la mano de Manolo, el instructor de la empresa Subcielo, referente del kitesurf en Valdevaqueros, con maÌs de 20 anÌos de experiencia. Y, ya en la playa, que está a pocos metros, los paseos a caballo son un plus que merece la pena experimentar.

Gastronomía kilómetro cero con los pies sobre la arena
La gastronomía, como sucede en todos los campings resort TAIGA, es parte de la experiencia de destino. En este caso, el restaurante Hippie debuta en este emplazamiento. Hippie es el segundo proyecto del grupo Burlesque dentro de los espacios de TAIGA. Tras el eÌxito cosechado en Puerto Santa MariÌa, el grupo liderado por RamoÌn Barberi aterriza con una propuesta que captura el espiÌritu libre y viajero de Tarifa.
En este chiringuito, donde se come descalzo, se pone atención en el producto fresco de temporada y en la cocina mediterraÌnea con platos como el brioche de puntillitas fritas banÌadas de tinta, las croquetas de jamoÌn, las famosas tortillas de camarones, la dorada fresca o la presa ibeÌrica a la brasa. Los desayunos healthy que piden los surferos —que aquí son multitud— también merecen ser destacados. Y, todo ello regado con un ambiente distendido que invita a alargar las sobremesas con vistas a las dunas y esa brisa marina tan característica de Tarifa que sopla 300 días al año. Sin duda, un lugar clave tanto para los que estaÌn alojados como para los que quieran acercarse desde la playa.

La ciudad de Tarifa
Lo que no te puedes perder es una visita cultural al centro histórico de Tarifa —ciudad con más de 2.000 años de historia—, un paseo por sus callejuelas y tiendecitas, con parada en El Lola, en Tangana y en direcciones gastronómicas que tener en cuenta. Los guiÌas locales, pueden explicarte cada rincón en una visita de una hora que no te dejará indiferente.
Otra opción interesante es realizar un salto a Tánger (a 30 minutos en ferry), blanca y bella ciudad marroquí que se ve en el horizonte desde Tarifa y a la que se puede ir a pasar el día (sin olvidar llevar pasaporte). El avistamiento de cetáceos en barco también es una experiencia inolvidable en este enclave único donde se unen dos mares, el Mediterráneo y el Atlántico. Y, para los que quieran adentrarse un poco más en el espíritu tarifeño, resulta interesante la visita a una fábrica de conservas: aquí el atún es excepcional. La Conservera de Tarifa (1910), mantiene viva la tradición centenaria de la conserva de pescado gracias a la elaboración artesanal de melva, caballa, atún y atún rojo del Estrecho, siguiendo métodos sostenibles transmitidos de generación en generación.

Así, después de este paseo histórico y de practicar deportes al borde del mar, tendremos una nueva visión de ese bienestar que se vive (y no se consume), de ese "turismo de experiencia” con el cual,el cuerpo recuerda maÌs que la mente porque la naturaleza, además de ser tendencia, es un compromiso con nuestra salud. Conscientes de ello, desde TAIGA Campings & Resorts nos instan también a la meditación, los paseos en bici, los baños al amanecer o a pisar la tierra descalzos. “Placeres sencillos para reducir la inflamación de nuestro organismo, mejorar el sueño o regular el sistema nervioso y poder volver a la vida cotidiana con otra energiÌa”, explican sus creadores.