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El verano en Murcia es azul y entre dos mares: senderismo, buceo y kayak en la Costa Cálida
El verano en la Región de Murcia es azul y entre dos mares: senderismo, buceo y kayak para descubrir la Costa Cálida
Kayak, buceo, snorkel, senderismo litoral y observación de aves en paisajes únicos. Cabo de Palos, Calblanque, Cabo Cope o el Mar Menor. Las costa murciana tiene 250 kilómetros donde practicar el refrescante Turismo Azul.
Como bien nos recuerda "La Odisea" de Christopher Nolan, el Mediterráneo es escenario de viajes y aventuras desde hace miles de años. Es el mismo mar que ahora nos convoca en verano, no ya para grandes empresas ni en naves como aquellas. Pero sí para entregarnos al pleno disfrute del Turismo Azul en la más absoluta paz. En kayak, en una tabla de paddle surf, surcando a pie el litoral, observando a las aves marítimas o a bordo de un barco para recorrer los rincones más idílicos y recónditos. Siempre atentos a la enorme belleza de unos paisajes protegidos que son la casa común y debemos preservar.
La Región de Murcia nos lo pone muy fácil con sus 250 kilómetros de costa, la llamada Costa Cálida. Más de un centenar de playas y calas, dos mares y ocho municipios costeros (Águilas, Lorca, Mazarrón, Cartagena, La Unión, Los Alcázares, San Javier y San Pedro del Pinatar). No se trata de estar tumbados al sol, sino de deleitarnos de una forma activa, sostenible y conectada al máximo con el territorio. El mar deja de ser telón de fondo para transformarse en nuestro escenario. Al fin y al cabo, somos naturaleza. Senderistas que se adentran por las salinas de San Pedro del Pinatar al amanecer, buceadores en Cabo de Palos cumpliendo con el ritual del bautismo de mar o kayaks que bordean los acantilados de Cabo Cope son escenas veraniegas habituales en la Región de Murcia.

Qué hacer en la Costa Cálida en verano
Esta Región profundamente mediterránea ha convertido el Turismo Azul en uno de los ejes de su oferta turística. Una propuesta que reúne experiencias que acercan al visitante al medio marino desde múltiples perspectivas. Kayak, paddle surf, snorkel, buceo, vela, senderismo costero, observación de aves, paseos en barco, gastronomía marinera o actividades vinculadas a la pesca artesanal permiten aventurarse por este universo de una manera totalmente distinta. Son propuestas que lo tienen todo: naturaleza, cultura, deporte y tradición.
En la Costa Cálida hay reservas marinas, parques regionales, humedales protegidos y extensas praderas de posidonia. Estos tesoros la confirman como un paraíso de la biodiversidad y, al tiempo, como un terreno privilegiado para el ecoturismo. Imposible resistirse a una luz como la mediterránea, más azul aún en verano. Además, las rutas en kayak, el snorkel, el buceo o los paseos en barca, disponibles en cualquiera de sus localidades, con instructor, de forma individual, en pareja, en familia o en grupo, se pueden combinar con actividades de índole cultural.

Águilas, Mazarrón y Cabo de Palos, paraísos del Turismo Azul
Qué mejor que una visita al castillo, los molinos o el embarcadero del Hornillo en Águilas después de haber vivido el hechizo de sus dos bahías, sus calas vírgenes y sus espacios naturales desde la arena o el mar. Al lado está el litoral de Lorca, parte del Parque Regional Cabo Cope-Puntas de Calnegre. La costa de Mazarrón es igualmente una invitación a recorrer sus caminos, pasando por playas como la de Percheles, un arenal inmenso con forma de abanico abrazado por un exótico palmeral, o por las formaciones geológicas de la ciudad encantada de Las Gredas, en Bolnuevo. Pero también una invitación a ver la costa desde el mar gracias a las rutas en piragua.
En Cartagena queda claro que el Turismo Azul también puede ser una forma de acercarse a la historia. El puerto, el Teatro Romano y su importantísimo patrimonio naval conviven con su perfil de meca del buceo, por la inmensa riqueza de sus fondos marinos, y de paraíso lleno de dunas, playas de arena dorada y calas insólitas. Ahí están la Reserva Marina de Cabo de Palos-Islas Hormigas y el vecino Parque Regional de Calblanque como destinos de primera.

Surf, kitesurf y kayak en dos mares
En La Manga, esa lengua de tierra de más de 20 kilómetros, ya se entra en contacto con el Mar Menor, la mayor laguna salada de Europa. Sus aguas tranquilas favorecen la práctica de deportes náuticos, con la Isla del Ciervo como enclave de gran interés. Es una de las paradas que propone, por ejemplo, la ruta guiada en kayak por las tres islas volcánicas de este mar de interior. En Los Alcázares, con nueve kilómetros de costa, vuelven a darse las condiciones idóneas para la práctica del surf y el kitesurf. Además, sus baños y el patrimonio termal romano añaden valor cultural al destino.
Como grandes destinos costeros murcianos aún nos quedan San Javier y San Pedro del Pinatar. El primero es la cuna de la vela ligera de competición, el kitesurf y la natación en aguas abiertas, presumiendo, para colmo, de playas de arena fina. Por el segundo pasa el Sendero de las Encañizadas, la mejor manera de conocer el Parque Regional de las Salinas. ¿El colofón? La observación de la pesca tradicional en vivo, una visita a la lonja con subasta real, un paseo en barco de pesca profesional y el toque gastronómico. Sobre la mesa, pescados de laguna, salazones y arroces marineros con producto local, con protagonismo especial para el caldero.
Región de Murcia, felicidad de la buena.
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