Vista de Hongyadong, en Chongqing, China. Foto: Unsplash/Jerry Wang

Chongqing, la ciudad laberinto con pasadizos y escaleras secretas donde la calle no es lo que parece

Una de las ciudades más importantes (y desconocidas) de China esconde secretos que, hasta hace poco, solo los locales podían disfrutar.

Álvaro Hermida | 14 Abr 2024

Cuando se habla de China, de los lugares que visitar, las ciudades costeras se llevan toda la atención. En muchas ocasiones, con razón: Pekín o Shanghái son dos de las ciudades más espectaculares del planeta. Pero en el centro de China se encuentra una de las ciudades más desconocidas (a pesar de ser una de las 4 grandes) del gigante asiático. Algo así como ocurre en Austria con Salzburgo y sus amaneceres en comparación a Viena

Se trata de Chongqing, uno de los cuatro municipios bajo jurisdicción central de la República Popular China (junto a Pekín, Shanghái y Tianjin). En ella viven más de 8,5 millones de habitantes (sin tener en cuenta su área metropolitana), lo que la convierte por derecho propio en una de las mayores ciudades del planeta.

También tiene una rica historia, dado que lleva en pie desde hace más de 2000 años y, en tiempos más recientes, se convirtió en la capital de China durante la segunda guerra sino-japonesa (como llaman los chinos a la invasión de las tropas japonesas de su territorio en el periodo de la Segunda Guerra Mundial).

La ciudad que surge de los dos ríos más importantes

La confluencia del río Jialing y el Yangtsé, el tercer río más largo del mundo (tras Amazonas y Nilo), marca la importancia de esta ciudad, así como su origen. A lo largo de los siglos, Chongqing se ha convertido en un importante nexo comercial en China. De hecho, en el más importante del interior. La navegabilidad de estos ríos es esencial para ello, pues pone a esta ciudad en contacto directo con Shanghái, donde desemboca. 

En este punto de importancia mundial, se alza Chaotianmen (literalmente “Puerta que Mira al Emperador”), la esquina donde ambos ríos se unen. Allí se alza Raffles City, un masivo complejo de rascacielos que alcanzan una altura de 354 metros. Se trata de una de las principales atracciones turísticas de la ciudad. Si vas, aprovecha para recorrer su pasarela llamada “el cristal” (no apta para aquellos que padecen vértigo). Se trata de una plataforma con suelo y barandillas de cristal perfectamente transparente que une los rascacielos entre sí. Es un recorrido de 300 metros de longitud, a 300 metros de altura, terrorífico a la par que espectacular. Eso sí: te recomendamos que no vayas a primera hora de la mañana. Chongqing es una ciudad muy húmeda y la niebla y nubes bajas son comunes a primera hora. Espera al medio día para aprovechar más las vistas de la ciudad que ofrece. Algo muy similar a lo que ocurre en Londres si buscas las mejores azoteas donde tomar algo.

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Pasarela entre edificios en Chongqing.Foto: Unsplash/

También es puerto turístico de la ciudad. Se ofrecen diversos cruceros. Uno de los más comunes recorre el Yangtsé y el Jialing hasta el atardecer, y tan solo cuesta 140 yuanes (alrededor de 18 euros por persona). Otra opción es que te subas a uno de los cruceros de 3 días que te llevan a ver la presa de las tres gargantas (y el lago asociado), la más grande del mundo (que cuesta 2.000 yuanes).

Qué hacer por la noche en Chongqing

La belleza de la ciudad se multiplica tras la caída del sol. Esto es potenciado por el hecho de que los chinos son poco conservadores con su consumo eléctrico. Todos los rascacielos que rodean Jiefangbei, el centro de la ciudad. En esta plaza encontrarás el Monumento a la Liberación. Todos y cada uno de los edificios se iluminan al más puro estilo Hong Kong, y las tiendas se llenan de vida. 

A pesar del atractivo de esta zona, la visita obligatoria es Hongyadong, un edificio de estilo clásico donde se juntan decenas de bares, tiendas y restaurantes frente al río. Su iluminación nocturna es una de las cosas más espectaculares de Chongqing. Para verlo en toda su gloria, te recomendamos que te dirijas al puente Qiansimen sobre el Jialang. Además, en las orillas del río en esta zona se abren, al caer el sol, multitud de puestos de street food, tanto modernos como tradicionales, y la música en directo está por todas partes. De hecho, si eres muy valiente, puedes atreverte con los karaokes que instalan, aunque es recomendable que solo lo hagas si dominas el pop chino, (un Karaoke en una de las paradas de tren bala de Japón da muchas más opciones). 

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Teleférico que une diferentes niveles de Chongqing.Foto: Unsplash/Vincent Lin

Una ciudad de escaleras, donde calle y azotea son lo mismo

En Jiefangbei también te encontrarás, casi sin buscarlo, con otra de las peculiaridades de la ciudad. Chongqing ha sido edificada en un terreno muy montañoso y el desnivel entre las diferentes áreas de la ciudad es masivo. Esto hace que gran parte de los rascacielos que mencionábamos antes estén “en la calle” en varios niveles. Si caminas por la ciudad, observarás coches pasando por encima y por debajo de ti, un ascensor que has tomado en la planta baja te llevará al vigesimosegundo piso, donde saldrás a la calle, solo para subir todavía más después. En estas áreas podrás encontrar Bayi Street, una de las calles más populares de la ciudad, así como los mercados tradicionales.

Por espectacular que sea esta peculiaridad de la gran ciudad china, debes tener en cuenta que puede resultar desorientador, por lo que debes mantener un mapa o un “punto de anclaje” siempre en mente. 

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Vista de Hongyadong desde el puente Qiansimen.Foto: Unsplash/Robson Hatsukam

Chongqing no es una ciudad para personas que padecen batmofobia (miedo irracional a las escaleras) y la siguiente parada deja claro por qué. Se trata de Shachengxiang (su traducción es “Callejón de la ciudad montañosa”). De trata de un barrio con más de 1000 años de historia. Lo recorre un callejón de poco más de dos metros de ancho que, en su totalidad, son escaleras con tiendas a los lados.

De aquí podrás caminar rápidamente a Shibati, zona conocida como “los 18 peldaños”. Es donde se encuentra el grueso de bares y restaurantes de la ciudad. Se trata de un barrio cuyos orígenes se remontan a las cuevas que recorren el interior de la montaña. Durante la guerra se convirtieron en refugio antiaéreo y hoy en día son un museo. La ciudad ha invertido mucho dinero y esfuerzo en popularizar esta zona. Podrás encontrar ceremonias y espectáculos del té, una inmensidad de terrazas para tomar algo. Además, la decoración con los tradicionales farolillos chinos hace realmente encantadora esta parte de la ciudad.

Una ciudad llena de historia

Todas las áreas mencionadas (excepto si decides contratar el crucero de tres días) te mantendrán en el centro del núcleo central de la ciudad. Si dispones de más tiempo que dedicarle a Chongqing estas son las dos cosas que tienes que ver. La primera es Ciqikou, uno de los barrios más antiguos (su fundación data del siglo IV). Es uno de los barrios más populares entre la gente joven de Chongqing (y también de los más multitudinarios). Encontrarás la más pura cultura tradicional china aquí, con obras de teatro o marionetas, tiendas, bares, arquitectura tradicional… Además de eso, hay dos cosas esenciales que debes hacer en Ciqikou. El primero es visitar el espectacular templo budista de Bao Lunsi, que data de tiempos de la dinastía Ming. Por otro lado, aprovecha para comprar (tendrás que hacer cola) Mahua, un snack típico de Chongqing que consiste en nudos de masa fritos.

Por último, dirígete al Templo Taoísta de Laojundong (en el otro extremo de la ciudad). Se sitúa en el punto más alto de Chongqing. El nombre del templo se traduce literalmente como “Cueva de Lao-Tze”. Esto se debe a que se cree que este filósofo chino (cuya existencia se debate, pero al que se le atribuye el texto fundamental del Taoísmo) vivió en este lugar durante el siglo VI a. C.

Hoy en día es un templo taoísta que tiene las mejores vistas de la ciudad. Eso sí: es el punto más alto de una ciudad con desniveles masivos. Dicho de otro modo, prepárate para subir más escaleras que nunca en tu vida; tantas, que algunos se echan atrás.

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El metro de Chongqing atraviesa algunos rascacielos.Foto: Unsplash/Max Zhang

TURIUM TIPS

Chongqing era la capital del distrito de Sichuan (antes de la reorganización). Esto hace que el picante esté completamente implantado en su gastronomía. Podrás encontrar una delicia (extraña) en Jiefangbei: helado de nata cubierto con sirope de guindilla picante (muy, muy picante). Por otro lado, la forma tradicional de servir comida en los restaurantes de la ciudad es el hotpot (una olla de caldo hirviendo donde cocinas tú mismo la comida que pidas). Si ves las palabras Ma La Tang, niégate a aceptarlo (su traducción viene a ser algo así como “¡ay! Picante, superpicante”.

Si buscas un hotel, quedarás maravillado con el JW Marriott Hotel Chongqing. Se sitúa en el barrio de Jiefangbei (pleno centro) en un gigantesco rascacielos desde donde podrás, con la más absoluta comodidad y desde su azotea, tener una visión completa del atardecer en una de las ciudades más vibrantes del mundo.

En 2022 el gobierno Chino le permitió a una serie de países (entre ellos España) un permiso de acceso sin visado de hasta 144 horas, siempre y cuando se haga escala en el país asiático (con un tercer país como destino). Esto permite que, de camino a otro lugar del mundo, puedas disfrutar de forma fácil de una escapada de varios días por china, y Chongqing es un destino ideal para ello.