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Calvià: una ruta de película
Pocas localizaciones españolas han interpretado tantos papeles ante la cámara. De clásicos del cine europeo a series internacionales, anuncios y videoclips, la localidad ha convertido su diversidad paisajística en un recurso narrativo al servicio de cualquier historia.
Calvià es un territorio camaleónico, capaz de transformarse en todo lo que le pida el guion: desde una bahía luminosa de los años 60, una isla griega imaginada o la Riviera Francesa hasta un escenario de época. Su litoral –de aguas transparentes, calas rodeadas de pinares y puertos deportivos– y sus rincones salvajes de interior han creado un potente mapa visual.
La diversidad y la belleza de sus paisajes han posicionado el municipio como un gran plató, demandado por productoras, agencias de publicidad, realizadores de documentales y televisiones extranjeras. En apenas unos kilómetros, alterna playas escondidas con arenales abiertos, arboledas con acantilados, espacios arqueológicos y sierras con infraestructuras modernas. Este equilibrio permite encontrar en el mismo destino múltiples registros visuales sin necesidad de grandes desplazamientos. Todo ello ha desembocado en la creación de la ruta “Calvià, Plató de Cine”, que cuenta con diez localizaciones en las que, a través de códigos QR, el visitante obtiene información detallada sobre los rodajes desarrollados en ellas.

La cronología arranca en la década de los 60, cuando producciones nacionales e internacionales comenzaron a fijarse en la luz y en la diversidad de la zona. La película Bahía de Palma (1962), protagonizada por Arturo Fernández y Elke Sommer, puso en el mapa la playa de Santa Ponça y capturó el despertar turístico y cosmopolita de Mallorca. La bahía, espectacular, no actuaba únicamente como decorado, sino como anuncio de una manera distinta de vivir el Mediterráneo. Por su parte, Búsqueme a esa chica, estrenada en 1964 y con Marisol y el Dúo Dinámico al frente, reflejaba una España que empezaba a cantar al ritmo de las vacaciones, el optimismo y el turismo incipiente. El film utilizó este enclave para transmitir libertad, juventud y vida al aire libre, con la arena y el mar como aliados de una historia musical que miraba hacia el futuro.
Rodajes que dejan huella
El mago, estrenada en 1968, y con un elenco en el que estaban Michael Caine, Anthony Quinn, Candice Bergen y Anna Karina, es otro de los grandes capítulos de esta crónica. La cinta buscaba recrear una isla griega, pero terminó encontrando en Portals Vells una atmósfera capaz de sustituir al Egeo. Para Muerte bajo el sol adaptación de Agatha Christie dirigida por Guy Hamilton en 1982–, Cala Fornels puso sus acantilados y su ruta senderista al servicio de un thriller interpretado por Peter Ustinov, Maggie Smith y Jane Birkin. Esta localización simulaba en la ficción la entrada natural a una isla del Adriático.

Más recientemente, el municipio se ha abierto a otros formatos; es el caso de la serie de la BBC The Mallorca Files (2019) y de White Lines (2020), de Netflix, que convirtió el Caló d’en Monjo en un escenario de juventud y hedonismo. Y el videoclip Slow Dancing (2023), del cantante surcoreano Kim Tae-Hyung, llevó Portals Vells al imaginario del pop global con la estética de un verano idílico. Cala Comtessa se transformó en una pasarela de moda para la campaña de primavera-verano 2022 de H&M, mientras que la Finca Galatzó, uno de los lugares más icónicos y bellos del interior, sirvió de marco para el cortometraje María Enganxa (2024), dirigido por Luis Ortas.
