El vagón más lujoso del mundo para una cena privada existe y cuesta desde 17.000 euros
¿Un cóctel de autor en el vagón Celia?

El vagón más lujoso del mundo para una cena privada existe y cuesta desde 17.000 euros

No es un restaurante, tampoco un hotel ni un tren convencional. Celia, el nuevo vagón del British Pullman, redefine el lujo ferroviario con una propuesta donde diseño, gastronomía y patrimonio británico forman parte del mismo guion.

Aleks Gallardo | Septiembre 12, 2026

Si te gusta viajar en tren, te interesa esto que tenemos que contarte. Aunque más que viajar en tren, esto es viajar en puro lujo. El nuevo vagón privado del British Pullman, el histórico tren de Belmond que recorre algunas de las rutas más elegantes del sur de Inglaterra funciona como una escenografía habitable firmada por dos de las figuras más influyentes del cine contemporáneo: Baz Luhrmann y Catherine Martin. Quienes conocen su universo visual —de Moulin Rouge! a El gran Gatsby o Elvis— reconocerán enseguida esa mezcla de exceso controlado, referencias históricas y teatralidad que aquí se traslada a un vagón con capacidad para solo doce invitados.

El precio también deja claro cuál es su posición dentro del mercado. Reservar Celia en exclusiva parte de las 15.000 libras e incluye traslados privados desde cualquier hotel del área metropolitana de Londres, un equipo dedicado durante todo el recorrido y una experiencia completamente personalizada. En la práctica, es probablemente lo más parecido a disponer de un tren privado sin necesidad de fletarlo entero.

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Detalles arty del vagón Celia. Foto: Belmond

Un escenario sobre raíles diseñado como una obra de teatro

Aunque el British Pullman lleva décadas formando parte del imaginario del lujo ferroviario británico, Celia representa un cambio de escala. El vagón toma como punto de partida una historia ficticia creada por Baz Luhrmann: la de una misteriosa diva del West End llamada Celia, supuestamente homenajeada en 1932 tras interpretar a Titania, reina de las hadas, en Sueño de una noche de verano. A partir de ese personaje imaginario se construye todo el interiorismo.

Como era de esperar, nada está colocado por azar. Dos enormes cortinas de terciopelo dividen el recorrido como si el visitante avanzara entre actos teatrales. Primero aparece el salón-bar, revestido con parquet, paneles decorativos, motivos florales y referencias constantes al universo shakesperiano. Después llega el comedor, donde la marquetería reproduce escenas inspiradas en los bosques ingleses y en la estética de los grandes Pullman de entreguerras.

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El comedor del vegón Celia. Foto: Belmond

La elección de materiales habla también del nivel de artesanía implicado. Catherine Martin reunió a algunos de los talleres británicos más prestigiosos para desarrollar cada detalle: los maestros marqueteros Dunn & Son, el fabricante de mobiliario Bill Cleyndert, los vidrieros Tony Sandles Bespoke Glass, los históricos bordadores Hand & Lock o la firma Duchess China, responsable de la porcelana creada específicamente para este proyecto. La cubertería procede de David Mellor; la cristalería, de Waterford Crystal.

Incluso existe una fragancia exclusiva diseñada por Luhrmann y Martin para acompañar la experiencia. Que no falte de nada. 

El resultado es como un decorado cinematográfico, pero también como un club privado londinense de otra época. La iluminación regulable, el techo textil pensado para mejorar la acústica y la posibilidad de transformar el salón en pista de baile o escenario hacen que el vagón cambie completamente de personalidad a lo largo del viaje.

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El diseñador Tom Ford en la presentación de Celia. Foto: Sam Lort Studio

Mucho más que una cena

Antes incluso del viaje, cada grupo trabaja con un guest experience curator, una figura creada específicamente para este proyecto. Con él se decide prácticamente todo: desde el recorrido hasta las excursiones, las preferencias gastronómicas, la selección de vinos o el tipo de entretenimiento que tendrá lugar durante el trayecto.

El menú, de tres tiempos, permite elegir previamente entre varias opciones para cada plato. Aparecen clásicos británicos reinterpretados, como el beef Wellington o el chicken liver parfait, preparados por el equipo gastronómico del British Pullman.

La carta líquida también juega en otra liga. La coctelería ha sido desarrollada por Monica Berg, cofundadora de Tayer + Elementary, considerado habitualmente uno de los mejores bares del mundo. El English Punch de bienvenida es exclusivo de Celia y no puede pedirse en ningún otro espacio del tren. Quien lo desee puede incluso abastecer previamente el bar privado con sus propias referencias favoritas.

Mientras tanto, el paisaje inglés desfila tras las ventanas con un ritmo difícil de encontrar en otros medios de transporte. Esa sigue siendo una de las grandes virtudes del viaje ferroviario de lujo: convertir el desplazamiento en el verdadero destino.

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Todo el lujo en un pequeño vagón. Foto: Belmond

Qué ver durante el viaje: escapadas desde el British Pullman

Buena parte del atractivo reside también precisamente fuera del vagón. Somos viajeros, no podemos evitarlo. Los itinerarios del British Pullman cambian a lo largo del año y permiten organizar visitas privadas adaptadas a cada grupo. Belmond plantea acceso VIP y guías exclusivos, algo especialmente interesante para quienes ya conocen Londres y buscan otra forma de descubrir Inglaterra.

Entre las escapadas más recomendables figura Canterbury, donde la catedral —Patrimonio Mundial de la Unesco— sigue siendo uno de los edificios medievales más importantes del país y conserva el lugar donde fue asesinado Thomas Becket en 1170.

Otra parada habitual es Bath, ciudad georgiana prácticamente intacta desde el siglo XVIII. Sus termas romanas, el Royal Crescent o el Circus forman uno de los conjuntos urbanos más elegantes de Europa y permiten entender por qué Jane Austen situó aquí buena parte de su universo literario.

La diseñadora explica que el proyecto nunca buscó simplemente crear un espacio bonito. "Celia cuenta una historia auténtica y profundamente narrativa. Desde el inicio, el proyecto giró en torno a la idea del viaje, del descubrimiento del paisaje británico y de la manera de explorarlo desde dentro". Esa dimensión narrativa atraviesa absolutamente toda la experiencia.

TURIUM TIPS

Canterbury. Su catedral, Patrimonio de la Humanidad, es uno de los grandes hitos del gótico inglés y el corazón histórico de la ciudad.
Bath. Pasea entre su arquitectura georgiana, visita las termas romanas y recorre el Royal Crescent, uno de los conjuntos urbanos más elegantes del Reino Unido.
Castillo de Highclere. Conocido por ser el escenario de Downton Abbey, combina jardines históricos con una de las grandes casas señoriales inglesas.
Blenheim Palace. Residencia natal de Winston Churchill y uno de los palacios barrocos más espectaculares de Europa, también declarado Patrimonio Mundial.
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