Vista de la Catedral de Girona. Foto: Getty Images

El hotel medieval más bonito de Girona: un palacio barroco que lleva el lujo silencioso al casco antiguo

Un palacio barroco del siglo XVII renace como hotel boutique en Girona para vivir la experiencia más auténtica entre muros llenos de historia.

Aleks Gallardo | 9 Abr 2024

En el corazón del casco antiguo de Girona, donde las calles de piedra narran historias de siglos, surge un nuevo santuario para los viajeros que buscan algo más que un simple alojamiento: el Palau Fugit.

Este hotel boutique, antes conocido como Casa Heras, es una obra maestra del siglo XVIII que ha sido magistralmente transformada por Isern Associats, un estudio de arquitectura con una pasión especial por reinventar la belleza histórica para el mundo moderno. Algo así como lo que ocurre en el hotel milanés que reinventa los patios italianos.

Un viaje a través del tiempo y el diseño

El Palau Fugit no es un hotel cualquiera; es un diálogo entre lo antiguo y lo nuevo. Al entrar, te sumerges en un mundo donde el caos de siglos de historia se ha ordenado en una narrativa coherente y cautivadora. Los arquitectos de Isern Associats han trabajado meticulosamente para conservar la esencia del palacio barroco, mientras introducen elementos contemporáneos que provocan una sorprendente pero armoniosa conversación entre épocas. De hecho, está hecho con tanto gusto que parece que pertenezca al París de los parisinos.

Con 25 habitaciones, cada una ofreciendo una experiencia única, el hotel se despliega alrededor de tres patios. Estos espacios no solo sirven para conectar las diferentes áreas del edificio, sino que también actúan como el corazón del Palau Fugit, donde el ambiente público se funde suavemente con la privacidad y el lujo.

Palau Fugit.Foto: Salva López

Quizás uno de los tesoros más encantadores del hotel es su jardín secreto. Concebido como un oasis de tranquilidad, este espacio verde está anclado por una piscina y rematado con una fuente diseñada por Frederic Amat. Imagina relajarte aquí después de un día explorando las maravillas de Girona, sumergido en la serenidad y rodeado por la historia viva del edificio.

Un reflejo de la pasión y el respeto

El Palau Fugit es un testimonio de la dedicación (y buena mano) de Isern Associats por respetar y revivir la arquitectura histórica. La restauración no solo ha preservado elementos característicos como los muros de carga, las bóvedas y las chimeneas de cerámica de Rafael Masó, sino que también ha integrado de forma audaz el diseño contemporáneo.

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Salón del Palau Fugit.Foto: Salva López

Qué hacer durante tu estancia en Palau Fugit en Girona

Girona encapsula el encanto de ayer con un espíritu innovador y moderno. Con un casco histórico que parece sacado de una postal, la ciudad catalana ofrece un sinfín de experiencias que merecen ser vividas y saboreadas.

Al llegar a Girona, nos sentimos inmediatamente transportados a otra época. Las estrechas calles de piedra del Barri Vell (casco antiguo) conducen a la impresionante Catedral de Girona, famosa por su nave gótica, la más ancha del mundo en su estilo. La historia se palpa en cada rincón, desde los baños árabes hasta las coloridas casas colgantes sobre el río Onyar (que si Girona no fuera una ciudad, la colocarían como uno de los 5 pueblos de colores más bonitos de España).

Para aquellos en busca de una experiencia gastronómica completa, el restaurante Le Bistrot, situado en pleno casco antiguo, es una elección acertada. Este encantador establecimiento es famoso por su fusión de cocina catalana con toques contemporáneos en un ambiente acogedor. Sus platos, elaborados con productos locales, reflejan la riqueza de la región.

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Palau Fugit.Foto: Salva López

TURIUM TIPS

Girona no es solo un testimonio del pasado. La ciudad es también un hervidero de innovación, sobre todo culinaria, siendo el hogar de algunos de los mejores chefs del mundo. Para refrescar el paladar, no puedes perderte Rocambolesc, la heladería de los hermanos Roca. Aquí, los sabores tradicionales se transforman en experiencias gastronómicas únicas, con helados y dulces que desafían convencionalismos.

Para los amantes de la historia y la arquitectura, las murallas carolingias ofrecen una vista panorámica de la ciudad que no tiene comparación. Un paseo por este camino amurallado permite apreciar Girona desde diferentes perspectivas, destacando la belleza de sus edificios antiguos y la naturaleza que los rodea.

El encanto de Girona se extiende más allá de su núcleo urbano: las rutas de senderismo y ciclismo cercanas invitan a explorar la rica naturaleza de la región, desde los bosques hasta la costa. Esta combinación de cultura, historia, innovación gastronómica y belleza natural hace de Girona un lugar donde cada visita promete descubrimientos y placeres renovados.