Un cruce de caminos por descubrir

La biodiversidad y el patrimonio histórico de Vitoria-Gasteiz posicionan a la capital alavesa en el mapa de destinos imprescindibles del norte de España.

Marta Orbe | 18 Dic 2023

Erigida entre montes de robles y hayas, este tesoro del País Vasco se enclava en una encrucijada de caminos en la que convergen, no solo trazados de sendas legendarias sino, también, retazos de nuestra historia: el místico Camino de Santiago, la milenaria vía romana A34, la nostálgica Nacional 1, la Ruta del Vino y del Pescado, o el espiritual Camino Ignaciano. Todos ellos cruzan la ciudad convirtiéndola en un destino cultural e histórico de primer orden.

Pero Vitoria-Gasteiz, también, se caracteriza por haber conseguido una convivencia armoniosa con la naturaleza, que ofrece al visitante una experiencia rica y variada en la que disfrutar de su biodiversidad, su patrimonio, su inmejorable gastronomía y el acogedor carácter de sus gentes.

Paraíso para el "ecoturismo"

En el amplio término municipal de la capital alavesa, se localizan distintos espacios de la Red Natura 2000, las balsas de Salburua o la ribera del Zadorra. Estos enclaves han conseguido que Vitoria haya sido designada, en 2023, como la primera Ciudad Ecoturista de España. Y no es de extrañar, ya que su gran variedad de parajes naturales la convierten en una joya ecológica para los amantes del turismo de naturaleza.

Los Humedales de Salburua, un verdadero santuario para aves acuáticas, declarados Reserva Natural, se presentan como un testimonio del compromiso de la ciudad con la preservación ambiental. Recorriendo sus senderos, aparece el Centro de Interpretación Ataria emergiendo como un faro educativo. Con su arquitectura moderna que se mimetiza con el entorno, el Centro desvela los secretos de la zona, conectando la riqueza biológica de la región con la intrincada red de relaciones entre el ser humano y el ecosistema. Es aquí donde la narrativa del ecoturismo en Vitoria-Gasteiz cobra vida, fusionando la historia y la ciencia en una experiencia inmersiva.

A las afueras, el Bosque de Armentia ofrece un refugio donde la ciudad se funde con el verde. Con más de 300 hectáreas de extensión, es un lugar ideal para pasear, reflexionar y dejarse envolver por la serenidad de la flora autóctona.

El Parque Botánico de Olarizu, con su colección diversa de flora, pone el broche de oro a este “ecoitinerario” que celebra la biodiversidad de la región.

Vitoria-Gasteiz, el ecoturismo no es solo una elección de viaje; es una inmersión profunda en la armonía entre la ciudad y su entorno, un compromiso palpable con la sostenibilidad que coloca a la ciudad en la vanguardia de los destinos ecoamigables.

Vista de Salburua

Tesoros patrimoniales

La ciudad cautiva al visitante con su incomparable entorno natural, pero es cuando se comienza a descubrir su centro histórico cuando Vitoria-Gasteiz se termina de definir como un destino turístico completo en el que la historia y el patrimonio también tienen un papel principal.

El laberinto de callejuelas adoquinadas que conforman el casco antiguo, conocido como “la almendra medieval”, invita a perderse en su trazado. Siguiendo la serpenteante sombra de su Muralla Medieval, con más de 800 años de antigüedad y unas vistas panorámicas impactantes, el viajero descubrirá auténticas joyas góticas como la majestuosa Catedral de Santa María, con su imponente torre. Parar en alguna de sus numerosas tabernas y disfrutar de la famosa gastronomía local es otro imprescindible de la visita a la ciudad.

Y después, al continuar esta andadura urbana, toparse con otro tesoro arquitectónico, en este caso renacentista, el Palacio de Villa Suso, frente a la singular Plaza del Machete. Apenas a unos pasos, el Palacio de Montehermoso, ahora convertido en un dinámico centro cultural, que fusiona la grandeza arquitectónica con la creatividad contemporánea, transformándose en un epicentro vibrante donde el pasado y el presente convergen en un mismo lugar.

Muralla Medieval de Vitoria-Gasteiz