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Todo el mundo viaja a Seúl: la capital asiática marca el ritmo de la cultura contemporánea
Por qué todo el mundo quiere viajar a Seúl: la capital asiática que marca el ritmo de la cultura contemporánea
K-pop, cosmética, cafés imposibles, restaurantes, moda y arquitectura: Seúl ha conseguido algo difícil. Que medio mundo quiera saber qué está ocurriendo allí antes de que llegue a su propia ciudad.
Te propongo un viaje a un pasado relativamente cercano: julio de 2012. Aquel tórrido verano, un surcoreano de 34 años llamado Park Jae-sang subió a YouTube un videoclip en el que bailaba como si montara a caballo. ¿Te acuerdas? Gangnam Style acabó siendo el primer vídeo de la historia de la plataforma en superar los 1.000 millones de reproducciones. Visto desde 2026, no parece tanto. Pero fue una revolución cultural.
Después llegaron BTS, Parasite, Blackpink, El juego del calamar, el kimchi en los menús de tu barrio, la cosmética coreana colonizando neceseres y los Sonny Angels mirases donde mirases. Hasta KPop Demon Hunters se convirtió en otro fenómeno internacional. Corea del Sur pasó de exportar productos culturales a vender una idea: allí están ocurriendo cosas antes que en otros sitios. Y todos queremos verlas.
Las cifras acompañan esa sensación. En el primer semestre de 2026 llegaron a Seúl unos 8,21 millones de visitantes internacionales, un 21,2% más que durante el mismo periodo del año anterior según datos del Gobierno Metropolitano. En junio fueron 1,53 millones.

Seongsu: una fábrica de tendencias
Para aproximarnos a eso que conocemos como la nueva Seúl conviene empezar en una antigua zona industrial dedicada, entre otras cosas, a la fabricación de zapatos, imprentas y pequeños talleres. Seongsu-dong conserva naves de ladrillo y almacenes, aunque ahora entre ellos aparecen cafeterías, flagships de moda, cosmética y muchas, muchas pop-ups.
Un local que hoy tiene una cola de cuarenta personas puede estar ocupado por otra marca dentro de unas semanas. Pero lugares como Daelim Warehouse son la base para saber de dónde viene todo esto. Ocupa un antiguo molino de arroz de los años setenta en el que siguen visibles la cubierta a dos aguas, los ladrillos rojos y las columnas de acero. Ahora es café, bar, restaurante y galería.
En septiembre de 2025 abrió Haus Nowhere Seoul, nueva sede de IICOMBINED, la empresa detrás de Gentle Monster. En el edificio encontramos de todo: moda, instalaciones arty, belleza y gastronomía con una ambición espacial más cercana a un museo privado que a una tienda. En Seúl comprar unas gafas de sol se ha complicado muchísimo.

La cosmética ya es una atracción turística en sí misma
La K-beauty ya es toda una revolución fuera de Corea, pero verla en Seúl es otro asunto. Olive Young N Seongsu recibió más de 2,5 millones de personas durante su primer año y las compras realizadas con tarjetas internacionales en las tiendas de la cadena en el barrio crecieron un 592%. Tras su apertura, Seongsu llegó a registrar una media de 14 pop-ups mensuales dedicados a belleza.
Y aquello ya se ha quedado pequeño. En junio de 2026 abrió Olive Young Beauty Mansion Seongsu: 1.653 metros cuadrados y cuatro plantas con diagnóstico de piel en 3D, dispositivos de belleza, análisis de color, maquillaje personalizado y hasta una zona de vinilos.

Comer hasta perder la cuenta
Atención: no todo es barbecue coreano. Eso sería como reducir España a la paella. Está el tteokbokki, los pasteles de arroz picantes que aparecen en puestos callejeros; el gimbap; los mandu; el pollo frito coreano; las sopas que llegan hirviendo a la mesa; los banchan… Hace falta un minicurso antes de pisar tierras coreanas.
Gwangjang Market es el lugar perfecto por el que empezar, aunque su fama internacional ya se nota y hay que asumir que no se trata de un lugar secreto. Luego está la otra Seúl gastronómica. La Guía Michelin llegó a Corea del Sur en 2017 y su edición 2026 —la décima— registró diez restaurantes nuevos o ascendidos con estrella, la cifra más alta hasta ahora; Mingles mantiene las tres.

Una ciudad que se toma el diseño muy en serio
Las cosas como son: el Dongdaemun Design Plaza podría resultar excesivo en casi cualquier otra ciudad. Aquí encaja. Diseñado por Zaha Hadid, abrió el 21 de marzo de 2014 sobre el antiguo estadio de Dongdaemun y alcanzó el millón de visitantes en apenas tres semanas. Sus superficies curvas son 100% reconocibles y sirven como uno de los grandes fondos fotográficos de la ciudad.
Más interesante todavía para quien siga arquitectura y arte es el Leeum Museum of Art, en Hannam-dong. Mario Botta, Jean Nouvel y Rem Koolhaas, ¿hacen falta más nombres? Botta trabajó con terracota, Nouvel utilizó acero inoxidable oxidado y vidrio y Koolhaas levantó su particular caja con hormigón negro. En Seúl puedes encontrarlo todo. Y por eso a día de hoy no tiene rival entre los nuevos viajeros.

Y todavía quedan los palacios
Lo más sorprendente es que toda esta aceleración convive con una ciudad mucho más antigua. Gyeongbokgung fue construido originalmente en 1395 como palacio principal de la dinastía Joseon. Bukchon conserva sus hanok entre calles que suben y bajan; los puestos de los mercados siguen llenándose desde primera hora y las montañas continúan formando parte del paisaje cotidiano.
¿Hemos encontrado una respuesta a la pregunta del titular? No, hemos encontrado muchas. Seúl puede ofrecer un palacio del siglo XIV, un tratamiento facial puntero con diagnóstico 3D y una tienda con un robot gigantesco en el mismo día. Porque ¿por qué no?